James Harden y el MVP: "Creía que esto iba de ganar partidos"

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James Harden y el MVP: "Creía que esto iba de ganar partidos"

James Harden y el MVP: "Creía que esto iba de ganar partidos"

El de los Rockets y su general manager defienden su candidatura en base al récord de su equipo. Además, produce 56,3 puntos por partido.

El asunto del MVP echa humo. Así ha sido durante toda la temporada: Kevin Durant se descolgó por una lesión de tobillo, Kawhi Leonard no ha conseguido que los Spurs adelantaran a los Warriors (los tuvieron antes de este final terrorífico de los de Oakland) y LeBron ha alternado momentos de dominación absoluta con demasiadas derrotas y los líos colectivos en los que andan metidos los Cavaliers antes de ponerse manos a la obra (playoffs…). Quedan, otra vez muy solos (o eso parece) Russell Westbrook y James Harden en una de las carreras por el premio más espectaculares desde aquella de 1990 en la que Magic Johnson se impuso a Charles Barkley, Michael Jordan y Karl Malone… O la de 1962, referente obvio porque fue la de los 41 triples-dobles (y el TD de promedio) de Oscar Robertson, la de los 100 puntos de Wilt Chamberlain (y 50,4 por noche)… y la del MVP para Bill Russell, con Wilt segundo y Big O tercero.

La razón principal, que los Celtics de Russell ganaron 60 partidos por los 49 de los Warriors de Chamberlain y sus y los 43 de los Royals de Robertson. El factor colectivo, de hecho, es uno de los grandes aliados de Harden. Hace más de tres décadas (34 años) que para llevarse el MVP hay que tener al equipo entre los tres primeros de su Conferencia, y eso es lo que ha logrado Harden (en el Oeste y en la clasificación total) en unos Rockets que llevan ya trece triunfos más que la temporada pasada. Eso ha recordado ahora, en pleno furor por el récord de Westbrook, el general manager de los Rockets Daryl Morey (“parece que en la NBA cada vez se valora menos lo que debería ser más imporante: ganar”)… y también el propio Harden, que cree que ya hace lo suficiente en pista para defender su candidatura: “Lo que ha hecho Westbrook tiene un mérito increíble. Está jugando de maravilla desde que comenzó la temporada, está haciendo cosas que no ha hecho nunca nadie… Pero más allá de las estadísticas individuales yo intento involucrar a mis compañeros, hacer que todo el mundo juegue con confianza. Si no, no llegaremos muy lejos. Eso es lo más importante: ganar. Eso debería ser lo importante, creía que de eso iba esto, de ganar partidos. Y punto”.

Harden no solo gana: contribuye (puntos o asistencias) a 56,3 puntos por partido de su equipo, a cinco décimas del récord absoluto de la NBA (Tiny Archibald, 56,8 en 1973). Por el contrario, solo doce veces en la historia el MVP ha coincidido con el jugador con más triples-dobles en esa temporada. Para la NBA el debate (que también existe en otros de los premios anuales, prácticamente en todos) es bueno, más en una campaña en la que se estrenará, el próximo 26 de junio, el formato de gala televisiva para anunciar todos los premios. Hasta entonces no se sabrá nada, pero los playoffs no influirán porque el viernes ya habrán votado todos los implicados, una lista de la que salen los periodistas de medios de los propios equipos para evitar conflictos de intereses que pueden llegar a tener complicadas ramificaciones económicas.

Pero si Harden (29,3 puntos, 8,1 rebotes y 11,3 asistencias por noche) tiene muchos argumentos a favor, Westbrook (31,9, 10,7 y 10,4) no se queda corto: aventaja a Harden, LeBron y Kawhi en puntos, rebotes y asistencias por cada 100 posesiones, en porcentaje de rebotes y asistencias, +/- ofensivo y defensivo… En todo caso, será injusto que alguno de los aspirantes se quede sin premio pero no lo será el ganador final, sea quien sea. Porque la lucha es atroz: desde 1989 (Michael Jordan), nadie promediaba al menos 25+8+8 y ahora lo van a conseguir Westbrook, Harden… y también LeBron (26,4+8,6+8,7).

 

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