NBA

Así es el nuevo Ricky Rubio

El base español ha cambiado de tercio y se ha convertido en lo que siempre pensamos que podría llegar a ser.

Así es el nuevo Ricky Rubio
EFE/AFP

Cinco años y cuatro meses de baloncesto NBA. Ese es el tiempo que tardó Ricky Rubio en cambiar de tercio. El tiempo que tardó en dar rienda suelta a su... ¿verdadero yo? Más agresivo, fresco y con una confianza en sí mismo que no veíamos en sus ojos desde que batía récords de precocidad en la Liga ACB. La temporada 2016/17 está llegando a su fin y el base  va a terminar en el mejor nivel de su carrera. Un nivel que, además, le coloca en ese escalón al que siempre creímos que podría aspirar: el Ricky Rubio que hemos visto en el último mes y medio está, sin duda, entre los grandes bases de la NBA.

RELACIONADO: El mejor partido de la carrera de Ricky Rubio

No sorprenden sus habituales dobles dígitos en asistencias ni su nivel de comprensión del juego. Como tampoco sorprende que ordene y haga mejores a sus compañeros en los dos lados de la cancha o que sume con un nivel de acierto espectacular desde la línea de personal. Pero sí choca ver que acumula puntos casi como si fuera una estrella de la Liga. ¿La clave? Atreverse.

Ricky arrancó la temporada en la línea de otros años. Le costó 19 partidos llegar a los 10 tiros y 27 superarlos. Un tramo a caballo entre enero y febrero nos hizo soñar, pero fue marzo quien trajo el cambio real: el base ha llegado/superado los 10 intentos en 17 de sus últimos 18 partidos. ¿Resultado? 17,7 puntos de media, siete más en ese tramo que en su mejor temporada regular. ¿El nuevo Ricky?

RELACIONADO: Ricky es el rey tras el All Star

Durante el último mes de competición hemos visto al genio de El Masnou encadenar cuatro partidos de 20 puntos (primera vez en su carrera), superar la treintena, batir el récord de los Wolves en asistencias (19 ante los Wizards, un partido escandaloso), encadenar partidos con varios triples anotados y tirar a canasta con buenos porcentajes desde casi cualquier sitio. Se ha convertido en una amenaza desde fuera (se atreve...), un detalle de importancia capital para el juego de su equipo (más espacios y menos ayudas) que le ha devuelto la pepeleta de imprescindible.

Desde el All Star y pese a un último tramo más que regular en el tiro, Ricky promedia casi 17 puntos, más de 10 asistencias, +40% en los tiros y ronda el 40% también en triples. Todo mejores marcas de una carrera NBA que podría despegar. La temporada que viene esperaremos a este nuevo Ricky.