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PISTONS 92 - CELTICS 94

Al Horford, héroe de los Celtics: canasta y tapón ganadores

Tras perderse los anteriores nueve partido anteriores, el pívot silenció Detroit en su regreso. Drummond supera a Shaquille: más joven con 4.000 puntos y 4.000 rebotes.

¡Al Horford, qué bueno que volviste! Eso es lo que piensan hoy todos los aficionados de los Celtics. Tras perderse anteriores nueve partidos por una conmoción cerebral, el pívot firmó el regreso soñado por cualquier jugador: mejores números con su nuevo equipo en puntos y rebotes (18+11) y un combo perfecto de canasta y tapón ganadores. Tras el triple de Tobias Harris desde la esquina, el partido parecía encaminado a la prórroga (92-92). Pero en la última posesión Isaiah Thomas penetró hacia el aro, doblando el balón a Jae Crowder (otro que volvió esta madrugada), quien falló el triple. Muy atento, Marcus Smart (quien pudo jugar pese a salir tocado 24 horas de la visita de Golden State al Garden) cazó el rebote ofensivo en al aire. Balón al aro, pero ahí estaba él. Horford, bien colocado, sólo tuvo que anotar a tablero. Aunque todavía restaban 1,3 segundos para la conclusión. Tiempo más que suficiente para revertir la situación. Siempre y cuando no tengas delante al dominicano. Volvió a ponerse el disfraz de superhéroe y con su tapón a Aaron Baynes cerró el partido y silenció Detroit (92-94).

Con su tercera derrota consecutiva, los Pistons salen de la zona de Playoffs. Y enfadaron a su entrenador. "Nos quedamos como estatuas. Sólo mirando. Ellos fallaban y nadie era capaz de cerrar o moverse el rebote", se quejó Stan Van Gundy aludiendo a la jugada descrita anteriormente. Un partido igualado que cualquiera de los dos equipos pudo haber ganado. Detroit cargando el juego en la pintura con un destacado Andre Drummond, quien superó a Shaquille O'Neal como el más joven en alcanzar los 4.000 puntos y 4.000 rebotes desde la 1983-84. Por su parte, los visitantes (además de defenderse mejor en el rebote que en duelos anteriores) exhibían un mayor acierto exterior con sus 12 triples. Una faceta en la que destacó un ex de los Pistons: el sueco Jerebko firmó un 3/3 para liderar un banquillo más productivo que el rival.

Ganar el partido sin tiempo muerto

Suerte o no, Brad Stevens acabó siendo decisivo con una decisión: la de no pedir tiempos muertos en los últimos cuatro minutos. Algo que llama la atención en un partido igualado como este. "No lo hice porque quería dejar jugar a mis chicos. Estaban tomando las decisiones correctas y leyendo bien el partido", explicó el técnico de los Celtics. Esto hizo que tras el empate a 92 no se interrumpiera el juego, dejando a Detroit sin Drummond (su mejor reboteador) en el banquillo. "Me estoy pateando a mí mismo. Si Andre hubiese estado en cancha, habríamos cogido el rebote y forzado la prórroga. Pero estaba Aaron para jugar el ataque que nos permitió empatar. Al no haber tiempo muerto, no pude rehacer el cambio para defender", lamentó Van Gundy.

Pareja de all stars

Al margen un Al Horford absolutamente fundamental (contribuyó con otras 5 asistencias, 2 robos, 3 tapones y los verdes obtuvieron un +16 con él en cancha), Isaiah Thomas se encargó de liderar el ataque de los visitantes con 24 puntos, 8 asistencias y ninguna pérdida. Sólo le lastró su paupérrimo 7/22 en el lanzamiento. Durante la ausencia del pívot, el base se ha echado el equipo a la espalda. No han sido las dos mejores semanas en Boston, pero han conseguido mantener el tipo pese a ciertos problemas defensivos (ya menos preocupantes). Y es que con Al en el equipo llueve menos. Basta comprobar el siguiente dato: en los 122 minutos en los que por el momento ha vestido la camiseta de los Celtics, estos promedian un +14,5 favorable en esos cuatro partidos. En los 502 que ha estado ausente, un -4,4. Queda todo dicho. ¡Al, qué bueno que volviste!