BOSTON CELTICS

Stevens: "Mi mujer quiere que ganemos para verme vomitar"

Si los Boston Celtics ganan el anillo, tendrán que seguir la tradición impuesta por el legendario Red Auerbach: fumarse el puro de la victoria.

Stevens: "Mi mujer quiere que ganemos para verme vomitar"
BOSTON GLOBE / GETTY IMAGES

La historia de los Celtics no se entendería sin Red Auerbach. Con él como entrenador, los orgullosos verdes ganaron 9 anillos. Una lista a la que hay que sumar los otros siete títulos que llegaron con él como directivo de la franquicia. Para entender la dimensión de Auerbach en Boston basta recordar que 16 de los 17 títulos logrados llegaron con él en el equipo. Sólo el último, el de 2008 (derrotaron 4-2 a los Lakers en las Finales con Doc Rivers en el banquillo y Pierce, Garnett, Allen y Rondo como referentes sobre el parqué), se escapa de la sombra de este legendario técnico. Sus triunfos (938-479 es su balance en Regular Season) y anécdotas son incontables, aunque es una la imagen que le define: la del puro de la victoria.

A raíz de este último detalle, Brad Stevens reveló la semana pasada durante una entrevista en una radio de Indianápolis (WFNI-AM 1070) una divertida anécdota. "Mi mujer se reía de mí cuando llegué a Boston. Es tradición, como forma de bienvenida, que te regalen una caja de cigars (puros). Me enviaron y me dieron unos cuantos. Pero todo el mundo que me conozca sabe que si intento fumar uno, lo más probable es que vomite de inmediato. Ella desea que ganemos, pero la principal razón por la que quiere que los Celtics ganen un campeonato es verme devolver sobre la cancha nada más que me encienda el dichoso puro", explicó el técnico al programa 'The Fan' de dicha emisora ubicada en su Estado natal.

Doc Rivers posó con el puro de la victoria en 2008 junto a un retrato de Red Auerbach

Doc Rivers posó con el puro de la victoria en 2008 junto a un retrato de Red Auerbach.

Tras tres temporadas al frente de los Celtics, Stevens —de 39 años— se ha convertido en el mayor activo del equipo. Gurú de la estadística avanzada, ha conseguido sacar un rendimiento muy superior al esperado de todos y cada uno de sus pupilos hasta el punto de alcanzar los 48 triunfos esta misma campaña. Por ello, y con contrato aún en vigor, la franquicia decidió ampliar a largo plazo tanto su contrato como el del general manager Danny Ainge. Pero a la espera de lo que acontezca en el próximo draft (Boston posee el tercer 'pick') y en el mercado veraniego, la pregunta es clara: ¿cuánto falta para ver a los de Massachusetts peleando de nuevo por el campeonato? "Nos queda un largo camino por recorrer. Todos los que no estamos en las Fianles ahora mismo pensamos de la misma manera. Debemos mejorar en todo cuanto esté en nuestra mano. Creo que estamos en el camino adecuado", tercia el joven preparador.

La eliminación ante los Hawks en primera ronda (4-2) supuso un sabor agridulce a un notable curso en Boston. Pese a ello, el ex de la Universidad de Butler se muestra ambicioso y sueña con emular —aunque durante por unos segundos deba pasarlo mal— al legendario Auerbach. Y, por supuesto, mantener así la tradición. "Junto a mi oficina se encuentra se encuentra una de las sillas que él solía utilizar. Cada día paso por allí y veo su foto fumando el puro. No voy a negar que ver aquello supone un extra de presión y responsabilidad para mí. Fue una leyenda y todo lo que logró aquí supone una responsabilidad para el resto, pero resulta divertido intentar mantener esa tradición", concluye.