Alcaraz no para de sacar conejos de su chistera en la pista más loca del tenis, la Arthur Ashe, donde parece haber encontrado su teatro de los sueños. Le queda una última función.

PorJesús Mínguez

No sabía si iba a ser capaz de jugar Australia y ganó. Llegó cojo a Roland Garros y triunfó. Parecía que se iba retirar en Wimbledon y sobrevivió con el abdominal reventado ante Fritz.

PorJesús Mínguez

Página26