CORONAVIRUS

El Metro de Nueva York, ¿origen de la pandemia en EE UU?

Una media de 5,5 millones de personas usaban el metro a diario en la ciudad. Un estudio señala su espacio como clave para la propagación del patógeno.

Imagen del metro de Nueva York.
BRENDAN MCDERMID REUTERS

Un debate se cierne en Estados Unidos en torno al metro de Nueva York. El economista Jeffrey Harris publicó el estudio: 'El metro sembró la masiva epidemia de coronavirus en la ciudad de Nueva York', señalando a este medio de transporte como el claro foco de difusión de la COVID-19 desde que se inició la pandemia y repuntó en la ciudad norteamericana. 

Este informe se sustenta en que antes de la pandemia un promedio de 5,5 millones de personas usaban el metro a diario, un metro con 469 estaciones y 1.062 kilómetros de vías primarias en servicio, lo que supondría un soporte para una propagación masiva de una enfermedad. Según defiende Harris, este habría sido un foco de expansión para un coronavirus que actualmente ha reducido su curva de contagios después de que el uso de este medio de transporte se haya reducido casi un 70% en Nueva York, una medida básica para poder comenzar a controlar la enfermedad. 

En un estudio del metro de Nueva York llevado a cabo en el año 2015 se descubrieron un gran número de gérmenes de los que hasta entonces no se sabía de su existencia tras un amplio análisis de las zonas comunes como asientos, barras o soportes de los vagones. Un porcentaje muy alto de estos gérmenes (casi el 30%) no poseían un sistema de tratamiento descubierto contra ellos. 

Sin embargo, el estudio de Jeffrey Harris no ha convencido a todos los expertos del país, que en muchos casos indican que no se aportan los datos suficientes para poder extraer que haya sido el metro el medio de propagación de la enfermedad. Una teoría que ha afectado a su uso en las últimas fechas y que ha dañado su imagen, ya que se ha difundido muy popularmente, pero que no se ha podido corroborar, según indica el biólogo Philip Cooley. En unas declaraciones a El Confidencial, matiza que "es difícil separar la causa y efecto en esta situación”.

Según sentencia el experto, "hay tres sistemas de metro sustancialmente más grandes que el de Nueva York y nunca se han relacionado específicamente con la gripe o la COVID-19. Creo que es una propuesta interesante decir que el metro jugó un papel en la propagación de la COVID-19, pero, en las conversaciones que he visto, ciertamente no se ha probado”.