Psicología

Mara Sánchez, psicóloga: “No es falta de voluntad: la industria diseña alimentos para que pierdas el control”

La experta en psicología explica para AS que en la era moderna han surgido nuevas adicciones, como la adicción a internet, a las compras o la comida.

Mara Sánchez, psicóloga: “No es falta de voluntad: la industria diseña alimentos para que pierdas el control”
Marta Rodríguez Peleteiro
Redactora de Tikitakas
Su trayectoria en Prisa comenzó en AS, en 2006, en la sección de Cierre. Posteriormente asumió la coordinación de la revista AS Color y la redacción de los blogs Match Point y Erratas de Campo. En 2017 pasó a formar parte de PrisaNoticias, en el control de producción de El País y AS, y volvió a AS a finales de 2022, como redactora de Tikitakas.
Actualizado a

Aunque la palabra ‘adicción’ normalmente se relaciona con el consumo de drogas, es importante tener en cuenta que en la era moderna han surgido nuevas adicciones como las adicciones comportamentales, como, por ejemplo, la adicción a internet, a las compras o a la comida.

Así lo explica para AS la psicóloga Mara Sánchez: “En las últimas décadas, la forma en que comemos ha cambiado mucho. Antes, comíamos para sobrevivir, pero ahora, este motivo primitivo de comer se ha visto sustituido por un patrón de alimentación en el que tendemos a comer más de lo que necesitamos desde un punto de vista biológico. La industria alimentaria ha evolucionado en los países desarrollados, y esto ha llevado a la creación y modificación de alimentos para hacerlos más atractivos y con propiedades gratificantes, y mejorar las ventas. Como resultado, los alimentos altamente procesados y ricos en grasas y azúcares se han vuelto muy comunes y de fácil acceso, y se anuncian constantemente”.

Para Sánchez, la comida adictiva no solo tiene propiedades placenteras. “También puede llevar a las personas a desarrollar estrategias para lidiar con estados o sentimientos negativos, similar a la adicción a las drogas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que este comportamiento puede ser resultado de un esquema de autocontrol ineficaz y no necesariamente de la adicción a la comida en sí. Algunos autores sugieren que la adicción a la comida puede estar relacionada con factores emocionales, rasgos de personalidad específicos e incluso la falta de sueño, ya que esto puede contribuir a mantener este comportamiento adictivo. En definitiva, no es falta de voluntad: la industria diseña alimentos para que pierdas el control”.

“Es inevitable comparar esta adicción comportamental con la adicción al consumo de sustancias. La literatura científica ha confirmado la similitud en los procesos cerebrales presentes en drogadictos y adictos a la comida. De hecho, algunos autores consideran que el término ‘adicción a la comida’ (food addiction) es inapropiado por la ambigüedad relacionada con el abuso de sustancias y proponen usar el término ‘adicción a comer’ (eating addiction) para resaltar su naturaleza conductual”, agrega.

Síntomas de adicción a la comida

De acuerdo con la literatura científica, los síntomas más frecuentes de la adicción a la comida en adultos son el persistente deseo o múltiples intentos de reducir la ingesta de alimentos, consumo continuado, a pesar de las consecuencias nocivas, y mucho tiempo dedicado a reducir la cantidad de alimentos consumidos, así como para recuperarse de episodios de excesiva ingesta.

De acuerdo con Mara Sánchez, a la hora de tratar a este tipo de pacientes, es importante considerar ciertas pautas. La primera de ellas es que el adicto no debe pasar hambre. “El hambre favorece la aparición del craving (deseo) y, por ende, el consumo de la comida adictiva si estuviera disponible. La Escala de Hambre, donde 0 significa morirse de hambre y 10 comer en exceso, se puede utilizar para que el adicto aprenda a comer cuando tiene hambre (2-3) y a parar cuando se sacie (5-6)”.

Además, hay que poner el foco en la impulsividad y la ansiedad: “Se ha encontrado que las personas con un alto grado de impulsividad y de búsqueda de novedades tienen mayor riesgo de desarrollar adicción a la comida. Por lo tanto, la impulsividad es un factor de riesgo psicológico en el que es conveniente intervenir. Por otro lado, es común recurrir a la comida para reducir la ansiedad. Sin embargo, la comida no debe utilizarse como un medio para afrontar el malestar emocional. La ansiedad, así como la sintomatología depresiva, aumenta el riesgo de la adicción a la comida. La persona debe aprender a manejar estrategias adecuadas para controlar la ansiedad”, explica Sánchez.

“Aunque la comida forma parte de la vida diaria, es importante incorporar técnicas de control estimular en el tratamiento para que la persona pueda eliminar los estímulos que desencadenan la conducta adictiva (por ejemplo, tener chocolate a la vista o pasar por delante de una pastelería). Este aspecto está relacionado con técnicas de autocontrol”, agrega la psicóloga. “Si se logra que la persona con una adicción a la comida pueda demorar el refuerzo (comer), será más capaz de controlar el deseo de consumirla. Este aspecto también está relacionado con una baja tolerancia a la frustración y a los estados displacenteros. Es crucial trabajar la capacidad de autocontrol”.

Cuestión de habilidades

Para Sánchez, es esencial que el tratamiento de la adicción incluya el desarrollo de habilidades sociales (reforzando aquellas que se han visto afectadas debido a la adicción). “Las habilidades sociales, como la comunicación asertiva o la resolución de conflictos, son factores de protección fundamentales para establecer vínculos sociales positivos y saludables, gestionar y canalizar sus emociones, hacer frente a las situaciones estresantes del día a día y resolver conflictos de manera efectiva y favorecer, en general, una vida saludable y satisfactoria”.

Y también habilidades de solución de problemas: “Es fundamental trabajar en este aspecto para evitar el riesgo de recaída o consumo de comida cuando la persona se enfrenta a un problema”. Asimismo, es habitual que la persona adicta deje de participar en otras actividades placenteras que aumentan sus endorfinas. Por lo tanto, es importante promover la participación (o al menos el recuerdo) de actividades agradables para contrarrestar este déficit de endorfinas.

Noticias relacionadas

Por último, Mara Sánchez recomienda fomentar un estilo de vida saludable como parte del tratamiento de la adicción, donde la persona pueda encontrar placer en actividades que no estén relacionados con la comida (por ejemplo, hacer ejercicio regularmente u otras actividades).

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en: