LA ENTREVISTA EN AS

"Me flipa Sagan y Alejandro Valverde se merece un puto monumento"

Toni Sánchez 'Panxo' trascendió Gandía para llevar ZOO y su proyecto de rap en valencià por todo el país. Con nuevo disco ('Llepolies') y gira con entradas agotadas, se cita con AS para hablar de música, su Levante UD, el fútbol comprometido y esos héroes en bicicleta...

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Lo márgenes de lo establecido y lo políticamente correcto albergan maravillas y una de ellas es ZOO. Un proyecto surgido hace siete años en la Gandía que no sirve de decorado a realities de dudoso gusto, que hace del rap comprometido una fiesta en valencià y sobre todo que permite pensar que otros escenarios son posibles. Por eso y porque además de estrenar disco (Llepolies, golosinas en castellano) también va a la contra en lo futbolístico, que por algo es abonado del Levante, quedamos con el ideólogo de ZOO, Toni Sánchez, Panxo.

Algo se está cociendo en la escena valencia y nada tiene que ver con la Ruta del Bakalao. Ahora, es un hervidero de grupos como Los Chikos del Maíz, La Raíz y ZOO que comparten en ocasiones el gusto por el rap, la electrónica llevada a otros terrenos, y especialmente las letras políticas y socialmente inconformistas. Una ola hacia tierra adentro donde abunda además el uso de la lengua valenciana. "Las bandas que utilzamos el valencià hemos trascendido más allá de nuestra barrera lingüística, estamos en festivales grandes", reflexiona Toni, "eso hace años era inimaginable". Eso no quita para que, en Llepolies, se den un homenaje en la lengua de Cervantes bajándose a la Sevilla de SFDK. "Me gusta hacer también letras en castellano, también es muy lengua, y según la componía yo escuchaba al Zatu cantando encima, me gusta muchísimo su forma de narrar...". 

De ser un chupón a escuchar 'El Rimadero'

Una colaboración con iconos del rap que supone la conexión entre ZOO, Panxo y uno de sus referentes como adolescente. Algo que nació cuando Toni decidió aparcar su pasión por el fútbol. ¿Dejar la pelota le llevó a la música? "De manera indirecta, sí", admite. "Jugaba bien, pero a los 16 años el fútbol se vuelve muy físico y yo aún no me había desarrollado del todo. Iba al choque y no podía...". En realidad lo suyo eran espacios más reducidos. "El futbito, porque me iba ser un jugador de toque, técnico... también un poco chupón (risas). Dejar el fútbol hizo que fuera más al parque, que fumara algunas cosas ahí (suelta una carcajada)... escuchábamos con el radiocasette El Rimadero, nos iniciamos en la cultura hip-hop y se despertó en mí el bicho de hacer rimas". Tampoco podía ser de otra manera porque su padre escribe poesía y su madre es profesora de Lengua y Literatura. "De niño, mi padre nos hacía aprendernos trabalenguas, jugar con el lenguaje siempre ha estado presente en mi casa". 

Diakhaby, Zozulia y el racismo

En Llepolies, tercer disco y como en anteriores entregas, aparece la pelota. Esta vez de manera mucho más explícita y contundente en La del Fútbol, que se llama así ni más ni menos que porque ese era el título provisional y así se quedó. "Exacto", admite riendo. "De hecho también tenemos La de los Beatles. Escuché mucho a Los Porretas de chaval y también tenían una llamada La del Fútbol. Queríamos hacer una canción para denunciar cómo el fútbol es un elemento alienante que se utiliza para despistarnos ante otras cuestiones más graves".

Asuntos en los que podría estar, perfectamente, el racismo. Que también mancha el fútbol. "El tema racial es un problema social, no sólo futbolístico", argumenta. "Ya lo vimos en Vallecas, cuando se suspendió un partido para proteger a Zozulya, pero en el caso de Diakhaby en Cádiz se reanudó el partido y la víctima se quedó fuera, desprotegida. Es una representación muy exacta de lo que sucede también fuera de los campos de fútbol". ¿Cómo arreglarlo? "No lo sé, pero recuerdo hace muchos años a Guus Hiddink mandando quitar una esvástica de un córner de Mestalla porque sus antepasados eran judíos, creo. Habría que tomar cartas a más altura. Instituciones y gobernantes tendrían que intervenir, pero no sólo no lo hacen, es que les blanquean y les allanan el camino".

"Siendo del Levante, siempre es un gusto terminar la Liga por encima del Valencia..."

Toni Sánchez 'Panxo', en AS

El que no está atravesando una senda tortuosa es el Levante, el club de Panxo. La primera de sus formas de llevar la contraria en Valencia. "Lo llevo muy bien, el Levante históricamente es el equipo pequeño pese a ser el decano de la ciudad y vivimos un años muy buenos. No tengo una especial rivalidad con ellos, pero tal y como va el año estamos contentos porque habrá salvación... y siempre da gusto quedar por encima del Valencia". Su hermano Pablo ha optado, curiosamente, por el castellano en su modo de expresarse en La Raíz y ahora Ciudad Jara. Madridista en la ciudad que aún sigue escamada por el Mijatovicgate, también lo sobrelleva. "Mi hermano siempre ha sido madridista pero cada vez le interesa menos el fútbol, le resbala un poco", cuenta Toni. "Con Florentino cada vez es más difícil ser del Madrid".

Roglic y el mejor showman del ciclismo

La portada de Llepolies es un tobogán y a Panxo también le tira, y mucho, la velocidad en otro tipo de bajadas. Las del ciclismo. Quizá por eso sea fan del mítico Álex Zülle, el ejemplo viviente de que, en esta vida, siempre que te caes, tienes que levantarte. "Siempre me ha gustado ir a la contra, en casi todo. Si cuando yo era niño todos iban con Perico Delgado, pues yo con Marino Lejarreta. Cuando salió Indurain, yo me quedé en la ONCE, y su líder fue Zülle", relata. Un corredor de lujo, el suizo, al que le pasó de todo. "Tenía mucha mala suerte... y bueno, también que era miope, debe ser el corredor más accidentado de la historia del ciclismo, me enternecía esa perseverancia".

"De niño era de Lejarreta y de Zülle, el ciclista más accidentado de la historia. Tanta caída me enternecía"

Toni Sánchez 'Panxo', en AS

Batallitas del pasado pero sin perder de vista el pelotón internacional actual. ¿Hay nuevos ídolos? "Me gusta mucho Roglic, tiene una clase brutal, y Peter Sagan me flipa, es el carisma en deportista, un showman que le da mucha vida a este deporte. Sería una estrella de lo que fuera. Y ojo, también Alejandro Valverde, que se merece un puto monumento".

La calle y la vitamina del directo

La cita con Panxo es en un parque dominado por un enorme Tiranosaurio de metal de cuyas entrañas salen toboganes. Es de día y apenas hay niños. El rap nació en la calle y la calle cada vez está vacía de jóveves. "Esta semana pasé por el parque de mi juventud, en Gandía, y estaba a tope de gente joven. Eso me hizo pensar en que quizá no es que se hayan ido, es que el que me he ido he sido yo. Dicho eso, sí creo que las pantallitas están alejando a la gente del tiempo compartido en los espacios públicos, como pasaba en los ochenta y los noventa, ahora puedes estar dos meses sin salir de casa, ahí entretenido. No me parece positivo".

Zoo, durante su último concierto en Madrid.
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Zoo, durante su último concierto en Madrid.Aldara ZarraoaRedferns

La entrevista va terminando bajo un potente sol, fuente de vitamina D, pero Panxo reclama otra, la vitamina de actuar con público. "Lo necesito, es gasolina", insiste. En Madrid ha llenado recientemente tres conciertos y el 12 de junio tocarán en Barcelona ante 4.000 personas. Las entradas se vendieron en dos horas. Señal para Panxo y ZOO de que el esfuerzo merece la pena. "A veces cuando llevas dos años de gira pareces una orquesta, que toca un día en Madrid y al día siguiente en un pueblo remoto de Cataluña, te da hasta pereza, pero es pisar el escenario y conecto con una parte de mí que siente la misma emoción que cuando hace veinte años tocaba en un garito de Gandía para mis ocho colegas. Eso no tiene que perderse nunca, haya diez mil personas o sólo ocho delante".

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