FAMILIA

El golpe de gracia de Kiko Rivera a Isabel Pantoja: su parte de Cantora, en venta

El DJ reveló en 'Domingo Deluxe' que ha decidido "quitarse de encima" su porción de la finca familiar para compensar así el dinero que le debe su madre.

El golpe de gracia de Kiko Rivera a Isabel Pantoja: su parte de Cantora, en venta

La larga y encarnizada batalla que ha abierto Kiko Rivera contra su madre, Isabel Pantoja, por la herencia de Paquirri y por los supuestos tejemanejes de la tonadillera para quedarse con el dinero que le debe, ha pasado finalmente de las amenazas y los ultimátums a las acciones reales. Si el pasado fin de semana el DJ advertía en 'Sálvame' que le había dado a la progenitora una última oportunidad para ponerse en contacto con él antes de que emprendiera medidas legales, ayer, en el último programa del espacio de Telecinco, dejó claro que, inevitablemente, estas medidas ya se han puesto en marcha.

Y es que Kiko se ha decidido a vender su parte de Cantora, la finca familiar que se ha convertido en el epicentro de este violento huracán de reclamaciones y derechos de sucesión. Y el músico está deseoso de poder venderla cuanto antes, según explicó en el plató. "Si todo sale bien, dentro de poco puede haber algún inquilino tomándose un café con ella en Cantora. Me está llamando un montón de gente para comprar mi parte. Es muy probable que pronto me la quite de encima", manifestó.

Kiko volvió a recordar que, según sus cálculos, su madre le debe 2.619.284 euros. "Yo no miento, cada día me llega información nueva y me he quedado hasta corto. No doy a basto", confesó, antes de volver a dedicar unas duras palabras a su madre y a su tío Agustín, al que culpa en gran parte de la situación en la que está envuelta la cantante. "Van a tener que rendir cuentas de lo que han hecho con los poderes que les fueron otorgados", estamentó, después de revelar que ninguno de ellos fue a recoger el requerimiento judicial que les envió la pasada semana, y que, por lo tanto, se lo hará llegar a través de un notario.

Kiko está convencido de que la finca ubicada entre las localidades gaditanas de Medina Sidonia y Vejer ha arruinado de la vida de su madre. "Es su tumba, para ella puede llegar a ser peor que la cárcel", reflexionó, "me he llegado a plantear si es feliz así en su burbuja de mentiras". Además, el DJ está convencido de que cuando muera su abuela, tanto Pantoja como su tío Agustín se marcharán de España. "Se van a pirar, y les van a importar poco nietos, hijos...", vaticinó con tristeza.

Eso sí, Kiko confirmó que la tonadillera había llamado a Carlota, su hija, para felicitarle por su tercer cumpleaños. Ambas hicieron una videollamada, en presencia de Irene Rosales. "Tiene todo su derecho de hablar con sus nietas, no se lo voy a quitar", aseveró el músico, que, sin embargo, prefirió no enterarse de los detalles de la conversación.

Ahora, las cosas en el denominado 'caso Cantora' tienen pinta de ir a ponerse más feas todavía. "La maquinaria está en marcha. No me ha quedado otro remedio", declaró Kiko, que agregó también que él es consciente de que su madre le "quiere a su manera". Aunque esta manera, en su opinión, diste mucho de ser la correcta.