INGLATERRA

El exjugador del Arsenal que vivió la gloria de los 90 y luego se metió a bombero

El exjugador del Arsenal que vivió la gloria de los 90 y luego se metió a bombero

Marc Atkins

Getty Images

David Hillier jugaba en el club inglés cuando los 'gunners' se hicieron con la Recopa de Europa del 94, pero su vida tomó un camino muy distinto después.

El inglés David Hillier (49 años) ha dejado muy atrás sus días como centrocampista en el Arsenal, equipo en el que hizo cantera, inició su carrera profesional y se mantuvo durante 8 temporadas hasta su salida en 1996. Su estancia en el club coincidió con la triunfal racha que vivió el equipo durante aquellos años, y aunque Hillier no pudo participar en algunas de sus victorias más importantes debido a sus continuas lesiones, lo cierto es que el jugador cuenta en su historial con 143 partidos vistiendo la camiseta roja.

 Ahora, y 15 años después de colgar las botas (su trayectoria fue decreciendo en importancia tras dejar el Arsenal), el exjugador continúa trabajando, aunque lo hace en un ámbito muy diferente al deportivo: el cuerpo de bomberos de la ciudad de Bristol. El propio Hillier ha contado a 'The Sun Sport' cómo se dio este curioso transvase en su carrera profesional. Sucedió un par de años después de su retirada del campo, durante los cuales había estado viviendo de sus ahorros. Un día estaba de compras con su mujer, "pasamos por delante de una estación de bomberos y ella me dijo que sería el trabajo perfecto para mí".

Además del impulso de su esposa, Hillier también otorga crédito a un familiar del que fuera uno de sus compañeros de equipo en el Bristol Rovers, club en el que Hillier jugó también hacia el final de su recorrido deportivo: "El cuñado de Ian Holloway era bombero y habíamos quedado y hablado de ello. Ahora él es uno de los jefes".

Por otro lado, el exjugador también ha relatado que su ingreso en el cuerpo se produjo, como es lógico, más tarde de lo habitual, por lo que sus colegas de profesión eran todos más jóvenes que él. Sin embargo, el inglés asegura que eso nunca supuso un problema y a día de hoy confiesa estar muy contento con el trabajo, al que encuentra incluso sus paralelismos con el fútbol: "estoy en dos o más estaciones de bombeo, lo que significa que pasamos dos días y dos noches fuera, que es muy parecido a un equipo de fútbol quedándose en un hotel antes de un partido".

La profesión de bombero presenta unos desafíos de los que Hillier también habla con honestidad: "es un trabajo en el que tienes que tratar con escenarios horrorosos y tramposos". Durante una entrevista otorgada a 'The Guardian' hace una década, el excentrocampista ya contó que "la adrenalina es increíble, el fútbol no puede compararse. Es el factor del miedo. Cualquiera que haya sido bombero te puede decir que es difícil de comprender: no poder ver nada, no poder respirar, es muy claustrofóbico". Hillier reconoce que desde que entró en el cuerpo ha hecho de todo, incluso bajar a un gato de un árbol, aunque también asegura que, en retrospectiva, se considera todavía más un jugador de fútbol que un bombero.

Luces y sombras de la trayectoria futbolística de Hillier

La carrera en el campo del excentrocampista despegó con fuerza y durante los tres primeros años jugando en el primer equipo del Arsenal logró hacerse un hueco a base de efectividad constante y trabajo duro. Las lesiones, sin embargo, terminaron por empañar su segunda etapa en el club: no pudo disputar ninguna de las finales del 'doblete copero' de la temporada 1992- 1993, cuando el Arsenal logró hacerse tanto con la FA Cup como con la Copa de la Liga, ni tampoco participó en la Recopa de Europa de 1994, en la que los 'gunners' derrotaron al Parma. Sí jugó, no obstante, la Recopa del año siguiente, que se saldaría con la caída del club londinense ante el Real Zaragoza.

El final de la historia de Hillier en el Arsenal se vio también oscurecido por un episodio que protagonizó en el Aeropuerto de Gatwick en 1996, al ser encontrado culpable de robar el equipaje de otro pasajero, un suceso que Hillier admite que probablemente tuvo algo que ver con el fin de su carrera en el club ese mismo año. Tras su salida pasó por el Portsmouth, los Bristol Rovers y el Barnet, donde finalmente puso punto y final al fútbol.

Y solo unos años más tarde, Hillier ya estaba apagando fuegos. Sin embargo, su trabajo del día a día no le ha alejado del todo del deporte al que dedicó gran parte de su vida: el inglés participó el año pasado en el encuentro benéfico 'Gigantes de Europa' que enfrentó a las leyendas del Arsenal contra las viejas glorias del Real Madrid en el Emirates Stadium.