ESCÁNDALO

Despiden a una funcionaria por grabar porno en el Ministerio belga

La trabajadora utilizó varias zonas del Ministerio del Interior como el escenario de unas fotos eróticas que publicaba después en Twitter.

Una funcionaria del Ministerio de interior belga ha sido despedida por sacarse fotografías pornográficas en las instalaciones de su sede de Bruselas. Foto Twitter
Foto Twitter

El Ministerio del Interior belga ha despedido a una de sus funcionarias por grabar material pornográfico en las instalaciones de su sede central del bulevar Waterloo de Bruselas.

La trabajadora, cuyo nombre se mantiene en el anonimato, utilizó varias zonas del edificio del gobierno, como el ascensor y una sala de reuniones, como el escenario de unas fotografías eróticas que posteriormente publicaba en su cuenta de Twitter.

Tras seis años en el puesto, las sospechas sobre ella comenzaron cuando sus compañeros de trabajo la identificaron en un reportaje de la televisión francesa sobre gente que se gana un dinero extra gracias a la industria pornográfica, según el diario Het Laatste Nieuws.

Con este indicio, investigaron en internet y encontraron las imágenes sexuales tomadas en el ministerio en su perfil de Twitter por lo que la dirección decidió prescindir de ella.

El pasado mes de noviembre, su superior le comunicó esta decisión tomada por el "interés público y del propio ministerio" y le confiscó temporalmente su ordenador, las claves y su tarjeta de acceso al ministerio mientras se tramita su despido.

La portavoz del ministerio del Interior, Jan Jambon, ha confirmado la suspensión de empleo de la trabajadora, pero rechazó ofrecer más detalles sobre el caso.

 

La reacción de la funcionaria

La mujer no se ha tomado nada bien su despido por parte del Ministerio y decidió recurrir al Consejo de Estado, la jurisdicción administrativa más importante del país, al considerar esta decisión como una "medida vejatoria" y un atentado a su vida privada.

Sin embargo, el Tribunal de Casación ha desestimado su recurso al considerar que ella misma asumió el riesgo de "empañar su reputación tomándose fotos de carácter pornográfico en su lugar de trabajo y difundiéndolas por Internet", según Het Laatste Nieuws.