Cuando Arantxa fue la luz al final del túnel del tenis español
La Armada llevaba 14 años sin ganar un Grand Slam cuando Sánchez Vicario se coronó por primera vez en Roland Garros.


Los grandes éxitos de Manolo Santana, Andrés Gimeno y Manuel Orantes en los primeros años dorados del tenis español no tuvieron continuidad, al máximo nivel, en los años posteriores al título de Orantes en el US Open de 1975. Hasta que apareció Arantxa Sánchez Vicario, hermana de Emilio, que era por aquel entonces el referente de la Armada. Su éxito en Roland Garros, con solo 17 años, fue un estallido de ilusión, sobre todo porque solo había habido una mujer española destacada en la historia del deporte de la raqueta, Lili Álvarez, y a finales de los años 20.

Noticias relacionadas
Arantxa se convirtió en leyenda con otros tres trofeos en majors (en Roland Garros 1994 y 1998 y el US Open 1994) en un palmarés de 29 títulos individuales WTA, dos medallas olímpicas (plata en Atlanta 96 y bronce en Barcelona 92) y cinco títulos de Copa Federación. En dobles tuvo una carrera brillante, con ocho títulos de Slam y otros dos metales en Juegos, junto a Conchita Martínez, la otra gran dama de la Armada, campeona de Wimbledon en 1994.
Tras ellas, el tenis femenino en España se mantuvo y llegaron buenas tenistas, sobre todo Carla Suárez y Garbiñe Muguruza, campeona en Roland Garros 2016, Wimbledon 2017 y las WTA Finals 2021. Ahora tira del carro Paula Badosa, pero sin Arantxa quizá nada de esto hubiera sido posible.


Rellene su nombre y apellidos para comentar