Djokovic se quedó a centímetros de ser descalificado
El serbio, durante su duelo de tercera ronda ante Van de Zandschulp, pegó un pelotazo que estuvo a punto de impactar con una recogepelotas. Ya le pasó en el US Open de 2020.


En lo que daba la sensación de estar siendo un partido tranquilo para él, Novak Djokovic sufrió un cruce de cables que a punto estuvo de salirle muy caro. El serbio, de 38 años y cuarto del ranking mundial, se enfrentaba con el holandés Botic Van de Zandschulp, 30 y 75º, en una tercera ronda del Open de Australia que había arrancado muy bien para Nole, que se acabó haciendo con la victoria por 6-3, 6-4 y 7-6 (4) en 2h46. El primer set se lo llevó Djokovic de una forma muy sólida, y, aunque su rival subió sus prestaciones en la segunda manga, la ventaja seguía siendo para el balcánico, que perdió las formas en un momento dado y se quedó a centímetros de ser descalificado y eliminado del torneo de forma inmediata.
Con 4-2 en el marcador del segundo set, favorable para Djokovic, el serbio llevaba ya unos juegos algo cruzado, frustrado porque ya no estaba tan cómodo ante un Van de Zandschulp que iba de menos a más. El holandés había sido atendido por unas molestias físicas y sus prestaciones subieron desde entonces, provocando la desesperación por momentos de Nole. Lo fue rumiando el de Belgrado, que con ventaja para Botic ganó el punto y forzó un nuevo iguales. La bola del holandés se había ido larga, y, a pesar de haberse llevado el punto, Djokovic pegó un pelotazo inexplicable hacia un lateral.
Another unnecessary and reckless ball smack from Djokovic
— Corvath Draemir (@Archaicmind3000) January 24, 2026
Why risk disqualification so stupidly...https://t.co/CeshqEHuNq pic.twitter.com/CYmh9km6ra
La bola salió disparada hacia la izquierda de la pista, y a punto estuvo de impactar con la recogepelotas que se encontraba ubicada en un lateral de la red. Nole, consciente del peligro de su acto, levantó la mano para pedir disculpas, y el juez de silla se quedó mirando fijamente al ganador de 24 Grand Slams, que se acababa de jugar la descalificación. Esto no es algo nuevo para Djokovic, que en este mismo Open de Australia tuvo un momento similar, aunque no tan peligroso, en su duelo contra Maestrelli y que ya fue descalificado en el US Open de 2020 cuando, en los octavos de final contra Pablo Carreño, le pegó un pelotazo en el cuello a una jueza de línea. Por unos centímetros no se repitió la historia, y Djokovic ya está felizmente en los octavos de final en Melbourne, donde se medirá con Ethan Quinn o Jakub Mensik.
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