WIMBLEDON

Evans, adiós a la cocaína: "Ahora sé lo que quiero"

El británico (29 años) era 362 del ranking hace justo un año. Tras cumplir su sanción por dopaje, ya está 70 primeros. Desde el lunes, vuelve a Wimbledon.

Dan Evans devuelve una bola ante Tatsuma Ito durante un partido en el Open de Australia 2019.
PAUL CROCK AFP

La vida puede dar muchas vueltas y en el tenis más aún. Dan Evans es un fiel ejemplo de ello: y es que el año pasado el jugador británico de 29 años ocupaba el puesto 362 del ranking ATP tras haber cumplido una sanción de un año sin poder competir. Un control antidopaje reveló que consumía cocaína.

Su vida fuera de las pistas es otra siguiendo unos hábitos que le han hecho mejorar en el plano deportivo y psicológico y en los que su pareja ha jugado un papel fundamental: "Sé lo que quiero de la vida ahora. Es difícil cuando eres más joven, pensé que me estaba perdiendo si no salía de fiesta. Ahora sé que realmente no me estoy perdiendo y prefiero pasar la noche con mi novia. Ella se enfada conmigo a veces, pero tenemos nuestra relación va bien", explica Evans.

Para reconducir su carrera, Evans confió en David Felgate, entrenador en su día de Tim Henman, con el que mantiene una excelente relación que ha sido clave en su progresión: "No hemos tenido ninguna discusión o desacuerdo hasta el momento. Probablemente no estará de acuerdo con algunas cosas que digo, pero es normal", ha indicado en una entrevista para Daily Mail.

No obstante, el camino no ha sido fácil: en enero el tenista de Birmingham ocupaba el puesto 192 del ranking mundial y cayó derrotado en la primera ronda del torneo de Playford (Australia), un momento que le afectó mucho psicológicamente. "Él (Evans) estaba devastado, muy deprimido por lo que había trabajado durante la pretemporada viendo que su trabajo no obtenía recompensa" recuerda Felgate.

Su suerte empezaría a cambiar dos semanas después, cuando superó la fase previa del Open de Australia para llegar hasta la segunda ronda del primer Grand Slam de la temporada, ronda en la que cayó frente a Roger Federer en tres sets que fueron muy disputados: 6-7, 6-7 y 3-6. El vencedor de 20 majors quedó gratamente sorprendido hasta tal punto que le invitó a entrenar a su Suiza natal en marzo.

La unión de todos estos factores se han traducido en los resultados conseguidos en la pista, y es que los trofeos de campeón de los torneos Challenger de Surbiton y Notthingham ya llevan inscrito su nombre y ha encadenado diez victorias consecutivas