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Ashleigh Barty: "Luché por mi salud mental"

A la vigente ganadora de Roland Garros, que puede ser número uno de la WTA este domingo, no siempre le fue tan bien como ahora. En su momento tuvo que lidiar con la presión.

Ashleigh Barty
Jordan Mansfield Getty Images for LTA

Son días felices para la australiana Ashleigh Barty. La flamante ganadora de Roland Garros, su primer Grand Slam con 23 años, puede convertirse este domingo, si gana la final del torneo de Birmingham, en la nueva número uno del ránking de la WTA. Un premio a un año tremendo, en el que se ha instalado definitivamente en la élite del tenis mundial. 

Pero no siempre la vida y su carrera tenística, en concreto, han sonreído a Barty. En declaraciones a The Telegraph, la 'aussie' ha confesado haber tenido que lidiar con una presión inmensa tras proclamarse campeona júnior de Wimbledon hace ocho años: “Aquello fue lo mejor y lo peor que me ha pasado. Nunca lo cambiaría por nada, nunca, todavía guardo algunos de los mejores recuerdos de mi vida en aquella semana. Pero sigo pensando que todo sucedió demasiado pronto. Recuerdo jugar mi primera partido en la Pista 4 y ya sentirme favorita, nunca había estado tan nerviosa, aunque luego fui ganando en comodidad. El pasto siempre me ha parecido la superficie más natural, incluso ahora. Volver al Parque Aorangi y ver mi nombre escrito en la pizarra es muy agradable”.

“No fue exactamente después de ganar Wimbledon, pero sí tuve un período de mi vida donde realmente luché por mi salud mental. A los 16, 17, 18 años. Para mí era importante trabajar en esto, pero creo que era todavía más importante tomarme un tiempo lejos del tenis”, prosigue Barty, que también habla de lo difícil que es estar viajando durante tanto tiempo a lo largo del año: “Esta parte del año conlleva estar fuera de casa cerca de dos meses y medio. Cada vez que me voy me resulta más difícil irme. Desde luego, de no estar en una pista de tenis, el lugar donde elegiría estar es en casa con mi familia, aunque sé que siempre me están viendo. Hablo con ellos todos los días, pero sigue siendo la parte más difícil de mi trabajo. Por suerte, tengo a gente a mi alrededor que me ayuda a lidiar con eso pero, ciertamente, no es más fácil ahora que cuando comencé”.

La australiana agradece también el apoyo de todos los que estuvieron con ella y la empujaron a seguir en los momentos difíciles, como la también tenista australiana Casey Dellacqua y Jim Joyce: “Rodearme de las mejores personas posibles es la mejor decisión que he tomado en mi carrera. Mi victoria en París fue tanto para Jim (Joyce), como para mí, como para Casey, las personas que han estado conmigo en los momentos más difíciles. Ahora que he ganado un Grand Slam, puedo asegurar que no me siento diferente en absoluto. Fue una gran experiencia pero eso no me va a cambiar como persona, sigo siendo la misma Ashleigh Barty”