WIMBLEDON

Djokovic: "Mi hijo ha sido una de mis mayores motivaciones"

El tenista serbio, Novak Djokovic, habló tras ganarle en la final a Kevin Anderson y sumar el cuarto triunfo de su carrera en Wimbledon: "Tenía que confiar en mí mismo".

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Djokovic: "Mi hijo ha sido una de mis mayores motivaciones"

"Tenía que creer realmente en el proceso. Creer en mí mismo", así se ha expresado Novak Djokovic tras su espectacular triunfo en la final de Wimbledon ante Kevin Anderson. El genio balcánico ha relatado el proceso de redención deportiva que ha vivido, tras pasar momentos complicados en tiempos recientes, y lograr regresar por todo lo alto. "Los últimos dos años no han sido nada fáciles, tuve que operarme y me perdí mucho. Pasé por momentos de duda pero esto es una gran forma de volver. Desde que era niño siempre soñé con sujetar este trofeo", añadió.

Además, ha sido una final muy emotiva también para Djokovic, al poder contar con su mujer y su hijo de cinco años animando desde la grada. Algo que, en palabras del propio tenista, ha sido un factor muy a tener en cuenta: "Es increíble sentir que por primera vez en mi vida puedo escuchar a alguien gritar '¡papi! ¡papi!"

En la sala de prensa, donde fue ovacionado, Djokovic trató en profundidad muchos temas relacionados, sobre todo, con su recuperación.

Largo viaje: “Ha sido un largo viaje, especialmente considerando la lesión en el codo que me tuvo seis meses sin poder entrenarme. En Australia volví con dolor. Fue inevitable para mí operarme y luego tuve una buena recuperación, pero volví demasiado rápido y no estaba preparado para competir. Me costó más tiempo recuperar la confianza para hacerlo al máximo nivel. Volver aquí, a un torneo muy especial para mí, era muy importante, y un sueño poder volver a levantar el trofeo. Los otros tres fueron importantes, pero este es el más especial porque mi hijo Stefan ha podido verlo”.

Expectativas: “Al principio me faltó paciencia en el proceso de recuperación, quería volver lo antes posible y competir al máximo nivel. Pero tuve que aprender la lección por las malas. Para ser honesto, no esperaba volver a lo más alto de mi juego aquí en Wimbledon. Después de la operación no entendía porque no podía competir a mi mejor nivel, porque es fácil decirlo, pero hay que pasar por ello”.

Retos: “Cuando perdí en Roland Garros di lo mejor en momentos importantes, y eso para mí fue importante aunque no gané. La semifinal contra Nadal fue un test duro y puse todo mi esfuerzo en intentar sacarlo adelante. Aquí, antes de la final me hubiera gustado tener un día de descanso, pero intenté recuperarme lo más pronto posible y me he sentido realmente bien en la final. Está claro que Anderson no jugó su mejor tenis y cometió muchos errores, pero los dos primeros sets creo que han sido los mejores que he jugado en mucho tiempo. Estuve muy, muy sólido”.

La fina: “Ante Anderson, he tenido el inicio perfecto, con un break, he intentado cometer los menos errores posibles. Luego, en el tercer set, él ha sido mejor, pero he aguantado y he jugado un muy buen desempate. Hace un mes y medio, si me hubieran preguntado, no hubiera dicho que ganaría Wimbledon, parte de mí lo quería, pero no me veía al nivel necesario para hacerlo”.

Operación y Pete Sampras: “Estoy muy agradecido al médico y al equipo que me operó. ¿Qué si le daré la mitad del premio del torneo? Casi seguro que no (risas). A lo mejor alguna otra cosa, lo pensaré. Estar a un paso del récord de Pete Sampras, sus 14 Grand Slams, siendo probablemente el mayor modelo de mi adolescencia, es increíble”.

El revés: “El revés era, y probablemente sigue siendo, uno de los golpes más importantes de mi tenis. Si tienes confianza en él, te permite cambiar el ritmo. Es algo con lo que no me sentía cómodo durante un tiempo, pero que ahora he recuperado”.

Vajda: “Marian Vajda va a seguir trabajando conmigo, y estoy muy agradecido por su vuelta. Compartir de nuevo su tiempo conmigo es algo que me parece maravilloso y estoy muy agradecido a todo mi equipo”.

Malos recuerdos: “Hubo momentos frustrantes, en los que me cuestioné si podría volver a mi nivel habitual o no. Pero ahora estoy muy contento de haber superado esos momentos de duda, turbulencias e ira. Es algo humano y he tenido la oportunidad de resurgir como el Ave Fénix”.

La persencia de su hijo: “Es una de las mayores motivaciones que he tenido en Wimbledon, visualizar el momento en el que mi hijo viniera a celebrar la victoria con mi mujer, conmigo, con todo el mundo. Antes no podía tenerle conmigo en las pistas porque era demasiado pequeño, y esperaba que pudiera estrenarse aquí en Wimbledon ahora que es lo suficientemente mayor para estar callado durante 30 minutos. Pero hay unas reglas y hay que respetarlas. Tiene menos de cinco años, y con su edad no se le permite estar en la pista durante el partido. Solo pudo entrar cuando me empezaron a entrevistar. Cuando le vi en el grada, fue un instante que guardaré en mi corazón para siempre”.