Una España sin el ‘mal’ de Ansu Fati
Nos hemos acostumbrado a selecciones españolas de categorías inferiores sin casi jugadores de Barça, Madrid y Atlético.


Nos hemos acostumbrado a selecciones españolas de categorías inferiores sin casi jugadores de Barça, Madrid y Atlético. Esta Sub-21 que gusta y se gusta en la Eurocopa no es una excepción. Sus futbolistas más asentados juegan en Betis, Villarreal, Real Sociedad o Celta.
Aquellos que proceden de La Masía y La Fábrica se marcharon o están en ello. Abel Ruiz (Braga), Sergio Gómez (City) y Miranda (Betis) explotaron una vez fuera de Barcelona; Antonio Blanco (Alavés) está en ello, también fuera -de momento- del Madrid. Como Riquelme (Girona), cedido por el Atlético este año en Primera División.
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La realidad es que los jóvenes tienen poco sitio en los grandes clubes españoles. Allí sólo valen los equivocadamente esperados como cracks y, en muchos casos, su proceso se precipita. Ansu Fati sirve como ejemplo. Irrumpió siendo un crío… y con 20 años ya se le busca salida. No hay paciencia ni tiempo. No lo tuvo Abel Ruiz, por ejemplo, el 9 de esta generación.
Ocurre lo contrario en clubes modélicos de nuestra cantera como Betis, Villarreal o Real Sociedad. Su gestión de los jóvenes es ejemplar. En los últimos años han aportado a La Rojita nombres como Ceballos, Fabián, Rodri, Fornals, Rodrigo, Álex Baena, Oyarzabal, Zubimendi, Pacheco… El estilo de sus equipos, además, se adapta al de España como un guante. Cómo no convocarlos. Juegan bien y juegan a lo que pide la Selección.



