Opinión

El Principito tiene que irse como Rey

“Árbitro, no pites el final, que se nos va”. Esa famosa frase está cada vez más cerca de referirse a Antoine Griezmann.

MADRID, 24/02/2026.- El entrenador del Atlético, Diego Simeone, y el delantero Antoine Griezmann (d) al término del partido de vuelta de la fase de acceso a los octavos de Liga de Campeones que Atlético de Madrid y Club Brujas han disputado este martes en el estadio Metropolitano. EFE/Juanjo Martín
Juanjo Martín
Sergio Picos
Redactor en la sección del Atlético de Madrid
Nacido en Madrid, desde niño ha vivido en torno a un balón de fútbol. Pisó por primera vez AS en en verano de 2014 y nunca se fue. Ha ido conociendo las diferentes secciones del periódico. Graduado en periodismo, cubre la actualidad del Atlético de Madrid y todo aquello vinculado al club rojiblanco: partido, viajes, entrenamientos, actos...
Actualizado a

“Árbitro, no pites el final, que se nos va”. Esa famosa frase está cada vez más cerca de referirse a Antoine Griezmann. Motivo también para disfrutar cada minuto del francés sobre el campo. Porque difícilmente se podrá volver a ver a una estrella élite con tal mimetización con el juego del equipo. Cada control, cada toque, cada pase, cada gol... Griezmann es uno de esos futbolistas que regalan valor a la entrada. De los que apenas existen.

Infravalorado por jugar en el Atlético, lo que le arrebató un Balón de Oro que merecía como líder rojiblanco y de la Francia que levantó el Mundial gracias a su campeonato. Quizá eso le llevó a salir antes de tiempo. No fue bonita ni limpia su marcha al Barcelona, pero ya la ha remendado. “Aquí serás historia, allí uno más”, le decía su pareja Erika Choperena en la decisión 1. Esa que se saldó con continuidad y salida un año después.

Regresó a tiempo para aumentar su legado. Máximo goleador (210), quinto con más partidos (481, a dos de Tomás para el cuarto) y con la sonrisa de nuevo sobre el campo. Esa que le lleva a flotar, a ser el más listo y estar siempre mejor colocado. La velocidad de la inteligencia. Griezmann se quedó para ganar títulos. Y tiene la Copa a dos partidos. Para irse como un Rey.

Noticias relacionadas

Vivos en Champions y con la opción de seguir sumando grandes noches europeas. Aquel penalti nunca podrá sanar, pero Griezmann merece una despedida por todo lo alto en la máxima competición europea. Queda menos para que el Principito se marche. Simeone deja en su mano el momento, se lo ha ganado. Su obra maestra. Pero debe hacerlo con título y homenaje. Está en su mano. Que la decisión 2 sea seguir de rojiblanco... por lo menos hasta final de temporada.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer
Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados