Barcelona

El huerto de Laporta

La prensa llevó a Raphinha al huerto según el presidente, pero el huerto de la prensa no es nada comparado con el del presidente.

14/01/25 FC BARCELONA 
RUEDA DE PRENSA DEL PRESIDENTE JOAN LAPORTA
SOBRE LA INSCRIPCION DE DANI OLMO Y PAU VICTOR
RODOLFO MOLINA | DiarioAS
Santi Giménez
Nació en Barcelona en 1968. Estudió Ciencias de la Información y Filosofía. En 1988 entró a trabajar en la revista Barcelona Olímpica, en 1990 en el diario Las Noticias. Tras cerrar ambos medios se incorporó al Diario de Barcelona en 1990, que no cerró hasta 1994. En 1994 entró en SPORT. Se incorporó al Diario AS en 2010, donde es Subdirector.
Actualizado a

En el huerto de Laporta -no al que los pérfidos periodistas se llevaron engañado al incauto Raphinha-. uno sabe qué va a encontrar. Es un huerto variado en el que hay una extensa plantación de productos perennes que nunca fallan en el mercado como: brotes de enemigos exteriores, que tan bien cultivó el señor Núñez (el antiguo dueño de la parcela) cargados de “odio y bilis” que crecen a la sombra de dos árboles que llevan años ahí. El árbol de “hablan de nosotros porque si no, no les leería nadie” y el sólido “que aprendan”, que siempre da sombra en verano y protege cuando llueve.

Noticias relacionadas

Al fondo del huerto de Laporta hay malas hierbas que no dan fruto alguno y que se dejan por imposible. Son los arbustos de la oposición que nunca acaban de crecer.

Un poco más apartado, Laporta ha plantado en su huerto frutos exóticos provenientes de Oriente Próximo. No sabe cómo se llaman, pero confía que bien envueltos y con una expansiva campaña de marketing darán unos beneficios extraordinarios. Lo que nunca funciona en el huerto son las cámaras de vigilancia, a los que los lugareños denominan ‘Huerto Vision’. De vez en cuando, aparecen los inspectores del ministerio de agricultura a comprobar que todo funciona. Se les recibe con máxima cortesía (que dan subvenciones y permisos), aunque a veces se hable mal de ellos a sus espaldas. Laporta está contento porque las matas de Olmo y Pau Víctor, recién plantadas, estuvieron a punto de ponerse pochas, pero al final parece que crecen sin que nadie sepa muy bien por qué. Cuando florecieron, el presidente no pudo evitar expresar su euforia contenida. Es un huerto muy embarrado, pero Laporta nunca se mancha los zapatos porque pisa los diarios que ha puesto para tapar el fango.

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados