El espartano presenta sus credenciales
Álvaro Arbeloa no quiere ser Solari. Conoce de sobra la presión fanática que tiene este club, donde el verbo ganar es el único que se conjuga para no ver cerca la soga del ahorcado...


Álvaro Arbeloa no quiere ser Solari. Si le vemos como un interino sin más recorrido, sería condenarle al fracaso antes de que se dé el banderazo de salida de su incipiente proyecto. El canterano ha estado en todas las garitas del Real Madrid, desde las categorías inferiores al primer equipo como jugador. Y mismo recorrido desde los banquillos. Conoce de sobra la presión fanática que tiene este club, donde el verbo ganar es el único que se conjuga para no ver cerca la soga del ahorcado. Y a veces ni eso: Heynckes fue destituido tras ganar la Copa de Europa 32 años después; Capello, dos veces tras conquistar dos Ligas heroicas (1997 y 2007); y Del Bosque, tras levantar una Liga con los Galácticos (2003) y haber estado a punto de jugar su tercera final de Champions en cuatro años.
Arbeloa ha tenido diferentes maestros como pupilo, con mano izquierda, mano derecha y mano de acero. Y de todos siempre fue Mourinho con el que más congenió. Si nos queremos quedar con la parte buena de Mou, lo que espera obtener de la plantilla es un compromiso sincero y fiel, algo que no le han dado en ningún momento a Xabi Alonso.
Es un secreto a voces que varias vacas sagradas y buena parte de la plantilla no conectaron jamás con el tolosarra, encerrado en su despacho oval en el que sólo entraba su staff, ese que le hizo alcanzar la celebridad en Leverkusen. Pero el Madrid es un dragón de mil cabezas y Arbeloa ha venido para domarlo con ese espíritu espartano que consiste en ganarte a los jugadores con una apuesta directa y muy madridista, hasta convertirlos en aliados de la causa… o enemigos. No hay grises. Y en esa apuesta arriesgada contará con la complicidad del Bernabéu.
La grada está hasta el gorro de los caprichos y las veleidades de unos jugadores que detectaron la debilidad del entrenador ante la cúpula del club por el nulo apoyo recibido tras la rabieta infantil de Vinicius por su polémico cambio en el Clásico. Arbeloa quiere atajar de antemano esa hemorragia y cuenta a muerte con el brasileño. El salmantino-aragonés lanzó un guante cariñoso a los jugadores en su primera comparecencia (“tengo una plantilla extraordinaria en mis manos, con chicos dispuestos a todo”). Empatizar con ellos será determinante.
Noticias relacionadas
Si logra llevarles a su redil como hicieron en su día Zidane o Ancelotti, tendrá mucho ganado. Pero en el fútbol está todo inventado. Sólo vale “ganar”, como él mismo enfatizó ante la Prensa. En el Madrid no hay escondites. Ha llegado la hora de que todos den la cara. Sin excepciones.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí




Rellene su nombre y apellidos para comentar