El Madrid se desangra en LaLiga

Este Madrid es un tango, me dice un amigo argentino: “Hoy un juramento, mañana una traición”. A los pocos días de su imperial encuentro en San Siro, perdió ante el Alavés, al que tardó en cogerle la medida, si es que se la llegó a coger de verdad en algún momento. Cádiz, Shaktar y Alavés han ganado en el Di Stéfano en poco tiempo. Uno tiende a pensar que hay partidos que, por el nombre del rival, el equipo toma menos en serio que otros y cuando se da cuenta de que hace mal es demasiado tarde. Un ejemplo: a los veinte minutos, el Alavés había botado seis córners, en uno de los cuales llegó el penalti que produjo el primer gol.

El Alavés tiene tres fieras arriba, Joselu, Lucas Pérez y Rioja, y Zidane no pareció tenerlo en cuenta. Regresar a Lucas Vázquez al lateral ante un rival como Rioja era correr un riesgo, y más si se le deja sin protección. En general, el Madrid descuidó la realidad de ese ataque potente y veloz del Alavés, al que dejó campo para sus correrías. Cuando los vitorianos saltaban la primera presión, llegaban con alegría y peligro, y aparte de hacer dos goles, perdieron ocasiones claras. El Madrid terminó bien el primer tiempo y puede decirse que el segundo, si bien en este caso con ataque desesperado ante un Alavés agotado, pero le faltó penetración arriba.

El Madrid se desangra en LaLiga. La cabeza ya está a 6 puntos y no es la única mala noticia. Hazard se volvió a lesionar. Marcelo ya no pesa nada en ataque. Asensio no vuelve. Vinicius se va desanimando, no diré que sin razón. Y el Madrid ha perdido el ángel del VAR. Ayer hubo un agarrón del pelo a Marcelo en el área cuando seguía la jugada que no apareció en la sala VOR pero sí circuló luego, grabado por una cámara ENG de Movistar no conectada con la transmisión. El Madrid lo puede utilizar como burladero, pero eso no cambia la certeza de que lo que de verdad le pasa es que a camarón que se duerme se lo lleva la corriente.