Casemiro y el VAR, estrellas de la tarde

Tres puntos para el Madrid, mediante dos goles de Casemiro (dos acciones de gran delantero centro) ante un Sevilla firme y solvente al que lo que le queda del partido es una queja: el gol anulado, VAR mediante, a De Jong. Sacó Banega, Militao perseguía a De Jong en el marcaje cuando se cruzó en su trayectoria Gudelj; De Jong se quedó solo y cabeceó a placer. La obstrucción existe y coincide que los árbitros tienen instrucción de perseguir esas infracciones, cada vez más frecuentes. Antes eran dificiles de percibir, ahora muy fáciles de ver en la sala VOR. Pero no se venían pitando Y la china le tocó al Sevilla, en el Bernabéu.

Coincide con que del VAR nos explicaron otra cosa: que intervendría en errores de alto bulto, de esos de los que se habla pasado el tiempo, pero si ayer se da ese gol de De Jong hubiera parecido de lo más normal. Para más liar la cosa, Iturralde nos explicó en Carrusel que también el otro gol de De Jong debería haber sido anulado porque vino precedido de una mano de Munir en su caída. Mano involuntaria, pero en el último recocinado de las reglas han decidido que cualquier mano en ataque se debe pitar, voluntaria o no. “Si llegan a anular también ese gol retiro el equipo,” dijo Monchi. Por suerte, Soto, el hombre de la sala VOR, se abstuvo.

En torno a esas jugadas hubo un partido que empezó espeso, con el Madrid notando la falta de Sergio Ramos en la salida, y con un Sevilla insistente aunque falto de peligro. La segunda mitad se animó cuando salió Vinicius, que tomó iniciativas que complicaron a la defensa del Sevilla. Y adelantó a Casemiro para ver lo que pescaba. Pescó dos goles, entre los que llegó el sí concedido a De Jong. Luego siguió el forcejeo, con el Sevilla cada vez atreviéndose más, hasta terminar con una ocasión clara que se le escapó al debutante En Nesyri, por precipitación en el remate. Un partido raro, en el que Casemiro y el VAR fueron las estrellas.