ANIVERSARIO

'Sálvame' cumple 5 años dándolo todo por la audiencia

Seis colaboradores, capitaneados por Jorge Javier Vázquez, crearon un nuevo estilo de televisión: el reality-tertulia. En el que sus propias vidas atraen más que las de las celebrities.

No es una tertulia, no es un programa del corazón, no es un reality show. Ni siquiera es un programa de tertulia de un reality show. Pero funciona. Y funciona mucho.

'Sálvame' nació el 27 de abril de 2009 como una tertulia desenfadada. Surgió tras el éxito de una tertulia 'golfa' que presentaba Jorge Javier Vázquez, cuyo argumento era comentar las situaciones y las jugadas de los concursantes del reality 'Superviventes'.

Tras la desaparición de 'Aquí Hay Tomate', los 'Tómbolas' y las 'Hormigas Blancas', Telecinco necesitaba cubrir el hueco televisivo del corazón y apostó por trasladar al presentador y colaboradores a un escenario de cómic para amantes de la televisión, en el que los propios colaboradores serían convertidos en estrellas mediáticas y en el que las cámaras se adentran en los pasillos, bambalinas y labavos reales de la cadena de televisión para mostrarnos en directo sus reacciones, intrigas y demás cuitas, que atrapan, durante cuatro horas diarias, la atención de millones de espectadores en nuestro país.

Fueron más allá, y en vista del éxito de su fórmula, decidieron ampliarla y crear la versión para adultos en la franja nocturna de los viernes. Así nació 'Sálvame Deluxe'.

Kiko Matamoros, Kiko Fernandez, Belén Esteban, coronada princesa del pueblo, Mila Ximénez, Lydia Lozano, Raquel Bollo, Karmele Marchante, o Rosa Benito son algunos de los personajes más temperamentales y carismáticos que discuten y se arrojan mútuamente, a diario, los trapos más o menos sucios, y más o menos pactados, mientras permanecemos sentados frente al televisor.

Tiempo después, cuando pareció que los ataques podían llegar a destruir la continuidad del equipo, y por tanto del programa, decidieron inventarse un nuevo subproducto: las terapias en 'La Caja Deluxe', en las que cada personaje se enfrentaba a la película de su propia vida para exortizar sus propios fantasmas ante la audiencia. Funcionó tan bien, que decidieron invitar a otros personajes mediáticos a ofrecer sus íntimas emociones a la distinguida audiencia.

Y creíamos que estaba todo inventado...