DAKAR | MOTOS | ETAPA 11

El clavo ardiendo de KTM

Sunderland gana la etapa y pone en apuros a Honda, que pierde a otro efectivo, Barreda, y ve como el británico se acerca a 4 minutos de Benavides.

Sam Sunderland con la KTM en el Dakar.
HAMAD I MOHAMMED REUTERS

Suele pasar a veces. Basta mencionarlo, para que las cosas se tuerzan. Y en Honda lo han hecho de una forma preocupante. Sí acabamos el miércoles pensando que se frotaban las manos viendo lo bien encarriladas que tenían sus opciones de victoria, el jueves la historia es bien diferente... Ya no solo por la baja del que estaba siendo uno de sus hombres más fuertes, el chileno Cornejo, si no por cómo resultó el penúltimo día: Sunderland ganó la etapa con Kevin Benavides a nueve minutos y Brabec a doce, y Barreda se quedó fuera de la pelea con un error inusual.

En una especial que se quedó en 464 kilómetros tras recortarse los últimos 47 por previsiones de mal tiempo en Yanbu y que tuvo terrenos para todos los gustos (gravilla, dunas, caminos de arena, ríos secos...), lo más esperpéntico fue lo que le pasó al español. Barreda no se detuvo en el primer repostaje de la etapa y se quedó sin gasolina unos kilómetros después, con lo que tuvo que verse obligado a abandonar y hacer una visita al hospital. Parece que el golpe que se dio hace dos días puede ser la causa. Una forma cruel de acabar un Dakar en el que había conseguido un triplete de victorias.

Con Joan fuera de juego de forma definitiva, Kevin y Brabec quedan cómo únicas posibilidades de Honda a la victoria. No son pocas, la mitad de su armada. Ahora bien, tendrán que hacer frente al irreductible piloto que le queda a KTM en esa pelea, Sam Sunderland, y visto lo visto el penúltimo día no se lo va a poner fácil. Porque con su triunfo, el británico recorta a más de la mitad su desventaja en la general y se sitúa a poco más de cuatro minutos de Benavides, que continúa como líder. Mientras, Brabec pierde su segunda posición al quedarse a siete de su compañero.

Etapa 11 y General.

La última especial de camino a Yeda será la más corta de todo el Dakar con 225 kilómetros, pero viendo lo ajustadas que están las diferencia nada puede darse por descartado hasta el final y KTM tiene motivos para agarrarse a un clavo ardiendo. Se llama Sunderland y está dispuesto a amargarle la fiesta a Honda. Donde ya van preparando una por si acaso es en Salamanca, porque tras esta etapa en la que fue octavo a 15 minutos, Santolino es sexto de la general a solo 19 segundos del quinto, Howes. Solo queda un día para poder celebrar, aunque no en todos los sitios por igual, claro.