F1 | CLASIFICACIÓN

Bottas gana el pulso, pero sólo Gasly rompe la monotonía

El finlandés firmó la pole por delante de Hamilton con el Mercedes y Verstappen saldrá tercero. Gran cuarto del francés. Sainz, 10º con McLaren.

Valtteri Bottas (Mercedes W11). Ímola, Italia. F1 2020.
JENNIFER LORENZINI

En Ímola, la Fórmula 1 parece diferente. Los motores híbridos ensordecen por el eco que genera su pit lane y la impresionante recta de meta, que no es recta, donde chispean los monoplazas. Resuena un automovilismo de otra época, retumba el mito de Senna con su estatua en Tamburello, se ven las estelas de Alonso y Schumacher en la chicane fantasma de la Variante Bassa. Un circuito legendario que no se visitaba desde hace 14 años, un nuevo formato de gran premio, un cambio de horario en la carrera… la F1 parece diferente, pero todo sigue igual: pole de Bottas, segundo puesto de Hamilton y tercero de Verstappen.

Demasiado Mercedes, en cualquier caso. El británico tuvo en su mano la primera posición pero cedió una décima en el asalto definitivo. Aunque la salida del GP de Emilia-Romaña será larga, la primera frenada está muy lejos y su plaza tiene algo de premio si se sabe cazar el rebufo. En su contra está partir desde la zona sucia de una pista que se usa relativamente poco. Bottas ya no parece una amenaza para Lewis con tantos errores como los que ha cometido recientemente, pero su presencia delante del seis veces campeón al menos puede generar algo de incertidumbre.

Verstappen está expectante, pero lejísimos de los coches negros. Sufrió Mad Max en la Q2 porque el motor no reaccionaba, "no hay potencia, no sé qué está pasando, ¡no funciona!", gritó por la radio. Parecía que todo desembocaría en uno de esos "motor de GP2" pero se solventó a tiempo y pudo aparcar al Red Bull en su sitio de siempre. Abonado al tercero. Su equipo se conforma y él no aspira a otra cosa en lo que resta de 2020. Ya ganó en Silverstone, buena machada, y cada día parece más difícil que eso se vuelva a repetir este año. Como dijo Norris, aunque luego pidiera disculpas, "con ese coche Hamilton tiene que ganar todos los días". Es así.

El hombre del día fue Gasly, voló con Alpha Tauri y se clasificó cuarto, en segunda línea, para aspirar al podio a 20 minutos de la fábrica de Faenza. Está de ducle el francés, ganador en Monza, aunque los que tengan memoria recordarán que su escudería hizo un ‘filming day’ este año en este mismo circuito. No es la única causa, pero quizás explique el buen funcionamiento del coche ‘hermano’ de Red Bull, porque Kvyat también entró en el top-10 y eso no era tan esperado. Estuvo bien Ricciardo, quinto con el Renault; y Leclerc, séptimo con el Ferrari.

McLaren se quedó lejos, poco que celebrar en Ímola por ahora con el noveno de Norris y el décimo de Sainz. La buena noticia para Seidl, que están delante de un Renault y los dos Racing Point, y eso inquieta mucho en la fábrica. Pero viendo a Gasly en la segunda línea, queda la amarga sensación de que todavía hay podios abiertos por repartirse en esta campaña y el equipo del madrileño está cada vez más lejos de esos puestos de honor. Toca remontada, aunque esta vez será mucho más difícil adelantar a seis coches en la primera vuelta.