FÓRMULA 1

Red Bull y el 60% del coche de Verstappen para 2021

Horner piensa que más de la mitad de las posibilidades del monoplaza el año que viene pasan por corregir los problemas del RB16. "Max está a un nivel altísimo", afirma.

Max Verstappen, con el Red Bull en el pit lane de Sochi.
Mark Thompson Getty Images

Si Red Bull celebró con tanto ahínco un segundo puesto como el de Sochi quiere decir que las victorias no están al alcance del RB16 a estas alturas de la temporada. Max Verstappen lleva el coche al límite y resiste en esa pelea contra Hamilton y Bottas, hasta el punto de haber separado a los dos Mercedes en varias carreras esta temporada. Pero la realidad, piensan en el paddock, es que el neerlandés rinde por encima de su monoplaza y eso no le gusta del todo a Christian Horner, jefe de la escudería.

El británico, por un lado, defiende al equipo: "El coche va tan rápido como alguien puede llevarlo". Pero por otro, admite la dependencia hacia Max: "Sabemos que pilota a un nivel muy alto, su vuelta del sábado en Sochi fue sensacional y no cometió errores tampoco en la carrera. Actuaciones muy maduras, no cabe duda. Pero Hamilton hace lo mismo". En Sochi, circuito de rectas, pagaron el peaje de Honda y sufrieron "con la recuperación de energía", aunque sabían que sería "una de las carreras más complicadas". La realidad es que conforme avanzan las temporadas, el motor japonés no termina de entregar lo que prometió o lo hace casi a cuentagotas, con mejoras de prestaciones limitadísimas y con un paso atrás evidente entre 2019 y 2020 que ha beneficiado, quién lo hubiera dicho, a Renault.

"No hay atajos, debemos mejorar el coche en general y también junto con Honda estamos centrados en eso. Mercedes ha hecho un gran trabajo, probablemente sea su coche más completo de los últimos seis o siete años y el listón ya estaba muy alto. Es eso a lo que tenemos que aspirar", piensa Horner. No obstante, el RB16 tampoco es el coche más suave de la parrilla y Albon tiene problemas serios para acercarse al nivel de Verstappen. "Alex es particularmente sensible a ciertas características del coche y sufre con eso", opina el jefe.

El coche de esta temporada será a su vez la base del monoplaza de 2021 y Horner espera que encuentren pronto el camino adecuado para reconfigurarlo. "Este coche es un 60% del coche del año que viene. Trabajamos muy duro para entender y desbloquear su rendimiento en los próximos tres meses de temporada, habrá mucho desarrollo y todo el equipo está muy volcado en esta tarea". "2022 es la gran oportunidad, porque en 2021 habrá muchas piezas que se hereden. Eso no quiere decir que no podamos desbloquear potencial de este coche y estar más cerca", subraya. Pero al contrario de lo que sucedía en otros años, cuando a partir de septiembre la fábrica se centraba exclusivamente en el coche del año siguiente, en 2020 la carrera de desarrollos no termina hasta Abu Dhabi.