FÓRMULA 1

La F1 piensa en los tokens

Los equipos discuten cómo contener el desarrollo entre 2020 y 2021 y aceptan una rebaja en el techo presupuestario. La FIA aumenta el cierre de fábricas.

La parrilla de la F1 en 2019.
Hamad I Mohammed

Reuniones satisfactorias de los jefes de equipo para sentar las bases de una Fórmula 1 con costes contenidos. Para empezar, hay acuerdo en reducir el techo de gasto de 175 millones de dólares a 150, lo que se traduce en algo más de 130 millones de euros. Aunque hubo unanimidad con la cifra, es cierto que el 80% de la parrilla quería verla rebajada aún más, y los equipos de la zona media reclamaban hasta 100 millones. Incluso Mercedes, vigente campeón, hubiera visto bien los 130 millones de dólares que se entendían como punto intermedio.

Se discutió sobre implementar un sistema de tokens, como se hizo en el pasado con las unidades de potencia, mediante el cual una escudería deba decidir qué partes del monoplaza desarrolla durante las temporadas 2020 y 2021. Lo que parece improbable, según los medios británicos, es que se retrasen más las nuevas normas de 2022. Red Bull proponía 2023, pero de momento esa idea no se escucha.

Por lo demás, participaron también Chase Carey (CEO de la F1), Ross Brawn (director gerente) y Jean Todt (presidente de la FIA) y fue una sesión productiva, aunque con pocas decisiones en firme. La única oficial: se cerrarán las fábricas durante 35 días y no 21, ha anunciado el organismo que rige el automovilismo. El calendario, por otra parte, ya no está en manos de las escuderías sino de la FIA y Liberty Media, que pueden modificarlo sin necesidad de acordarlo con los fabricantes. Los dirigentes esperan retomar la competición en verano, julio o agosto, y empiezan a considerarse las carreras a puerta cerrada. Aunque en este caso, será mucho más importante el desarrollo de la emergencia sanitaria que las intenciones de campeonato y promotores.