F1 | TEST

"Ser un Fittipaldi es una ventaja, nunca supone más presión"

Pietro Fittipaldi, pilotando el Haas VF19 (Test F1 2019).

Mark Thompson

Pietro, el nieto de Emerson, debutó con el Haas y será piloto de desarrollo. Recuperado de su grave accidente en Spa, habla con As sobre su futuro.

Estaba Pietro Fittipaldi siguiendo el paso de los monoplazas desde los viales del circuito, cambiando de curvas, cuando regresó al box de Haas a por las gafas de sol. "Entonces un ingeniero me preguntó: 'Bueno Pietro, ¿estás preparado para subirte?'. Yo le dije que sí, porque sabía que iba a subir al día siguiente, y me dijeron que lo haría en ese mismo momento. Pensaba que era broma, pero el ingeniero de carrera me dijo que me preparase lo más rápido posible. Ahí tuve mis primeros 40 minutos en un F1", explica en perfecto castellano el brasileño, nieto del bicampeón Emerson, a As.

Será piloto de desarrollo de la escudería norteamericana mientras define su programa de competición en 2019, "aunque la prioridad es Haas". "Estoy buscando algún campeonato que se pueda combinar bien con este calendario, pero será difícil hacerlo entero. Sabremos algo en algunas semanas", cuenta. Por lo que ha probado del VF19, "la velocidad en curva es increíble y necesitas mucha confianza". Este miércoles dio 48 vueltas y llegó a rodar en 1:19, nada mal para un debutante, aunque una avería le obligó a bajarse del coche antes de tiempo.

Pietro Fittipaldi.

"Nunca supone más presión llevar este apellido, es una ventaja"

Pietro Fittipaldi

A Pietro le sorprendió que le avisaran con unos minutos de antelación de que se iba a subir en un F1, aunque más le habría sorprendido si se lo hubieran dicho aquel 4 de mayo de 2018, cuando ya por la noche se recuperaba en el hospital de fracturas en las dos piernas tras un grave accidente en la clasificación de las 6H de Spa, estrellándose con el LMP1 de Dragonspeed a unos 200 km/h, yéndose recto en Eau Rouge. "Entonces nunca lo hubiera creído. De hecho me dijeron que no podría correr en todo 2018, pero yo me empeñé en hacerlo. Llevamos la recuperación con el Doctor Trammell y a los dos meses me subí al IndyCar. Quizás fue un poco pronto, tenía mucho dolor porque la pierna seguía fracturada, pero con cada fin de semana que pasaba me recuperaba mejor y ya en Sonoma, en la última carrera, pude frenar más fuerte. Ahora estoy al cien por cien".

Ser un Fittipaldi "es una ventaja", opina Pietro, que nació en Miami hace 22 años. "Nunca supone más presión llevar este apellido, la presión ya me la impongo yo y es una ventaja tener una familia que entiende tanto de carreras", asegura quien fue el último campeón de las World Series en 2017. Su sueño, y su misión, es devolver a la parrilla de la F1 la bandera de Brasil: "Mi meta es ser piloto de Fórmula 1 algún día. Corriendo, no sólo probando, y eso es lo que voy a intentar a partir de ahora".