El Karakum última ocasión para Sainz
El español sigue segundo, ahora a casi cinco minutos de Al Attiyah, pero hoy atacará en el desierto más importante de Asia central

Es el héroe de las rusas, además del líder de la Ruta de la Seda. Es simpático Nasser Al Attiyah y se hacen fotos con él como si estuvieran junto a una estrella del rock en un concierto de Moscú. Pero el qatarí tiene otros ídolos. Junto a un plato de carne indeterminada, el piloto de Volkswagen muestra su verdad.
"El 'Matador' es el más grande. A mí me gustan los rallys desde que le veía a él en el Mundial, siempre ha sido mi referencia y ahora es mi compañero", dice terminando la frase con la mirada lejana y un movimiento de incredulidad. El príncipe árabe no sólo está junto al madrileño en su mismo equipo, sino que se ha convertido en su gran rival y en uno de los obstáculos para que el tricampeón del mundo consiga su sueño: vencer en el Dakar. Lo está demostrando en este nuevo desafío por Asia donde, otra vez, la batalla es entre Nasser y Carlos. Ayer la etapa fue para el primero con dos minutos de ventaja sobre el español, que sigue segundo en la general a casi cinco minutos.
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Hoy tiene su gran y quizá última oportunidad en el desierto de Karakum, el de la arena negra, el mismo que ocupa más de la mitad del territorio de Turkmenistán. Finalmente la etapa se ha modificado y no terminará en la aldea de Dawaza sino de nuevo en Turkmenbashi. La caravana no tendrá la oportunidad de encontrarse de frente a la Puerta del Infierno, el inmenso cráter de fuego que aparece de la nada en mitad de las dunas. Pero, a pesar de todo, habrá tiempo para una nueva especial con aires del Dakar, dura, con arena fina e incluso hierba de camello y, sobre todo, con mucha navegación, un reto para los copilotos en el que hoy Lucas Cruz tiene la ventaja de no salir abriendo pista.
Quizá cinco minutos sean mucho en este raid, pero no en el Dakar, y si, como promete la hasta ahora perfecta organización, la especial es como las de Mauritania, todo puede suceder. Mientras, el ganador del último Dakar, Giniel De Villiers, no está mostrando su mejor momento y se ha tomado esta carrera como un mero entrenamiento para la cita de enero en Suramérica: es cuarto a casi media hora del líder. El gran favorito, pese a todo, Sainz, lanzará hoy otro ataque para vencer en el reto de Marco Polo. El Karakum espera.
