Graziano "No se ha visto aún el límite de Valentino"
El particular padre de Rossi vio el triunfo de su hijo en Japón desde Tavullia por su miedo a volar. Sí estuvo Stefania, su madre, que piensa que "Laguna Seca fue su carrera más bella, comparable a Suráfrica 2004"


La consecución del octavo título de Rossi sigue dando que hablar. De su entorno, dos de las personas que mejor le conocen son sus padres: Graziano, ex piloto con varias victorias mundialistas, y Stefania Palma, la mamma que sí estuvo presente en Motegi junto al hermano de Valentino, Luca Marini, porque ella no tiene el miedo a los aviones de su ex marido.
Graziano es todo un personaje dentro del paddock, un hippie de los de antes, y cuenta cómo siguió la carrera de Japón: "Lo hice de la única manera posible, sentado de madrugada delante del televisor en la casa de Tavullia. Me desperté a las cuatro para ver 125 y 250, y luego vi de pie delante del sofá la de 'Vale' en MotoGP. No pude sentarme en una sola vuelta". El ex piloto intuyó rápido lo que podía pasar: "Vi sobre la pista al Valentino que me gusta, determinadísimo y apuntando sólo una dirección: la victoria. Corrió muy bien y ante un rival muy bueno, cuyo comportamiento me gustó mucho tras la carrera, diciendo cosas sensatas y reconociendo los méritos de mi hijo".
El padre del 46 coincide con los muchos que piensan que éste es el título más importante de todos: "Llega después de unas condiciones difíciles a las que nunca se había tenido que enfrentar en toda su carrera. Él ahora es más fuerte que nunca. Ha mejorado su técnica de pilotaje y su capacidad de entender las carreras. Progresa desde que corría en 125 y aún sigue en fase ascendente. No se ha visto aún su límite". El ex piloto le prepara un regalo a su hijo: "Se merece algo especial. Después de una victoria en el Mundial de este tipo podría ser un coche de rallys".
La Stefi, como llaman a la madre de Valentino sus más próximos, mantiene una relación muy directa con su hijo, tanto que El Doctor le comenta incluso cuestiones técnicas sobre su Yamaha. "Es verdad, y no es que yo entienda mucho, pero algún consejo sí que le doy. Él me escucha, pero después, naturalmente, decide qué hacer", dice al respecto. Sobre su relación, asegura que "a la edad de Vale los padres ya influimos poco y le veo mucho menos que antes, pero nos llevamos de maravilla cuando estamos juntos".
Como madre, Stefania ha visto este año a "un piloto muy decidido". Y continúa: "Ya no es un niño, sino un hombre a todos los efectos. Ha madurado mucho. Lo que más me gusta de él es su capacidad para tomar decisiones importantes con una gran serenidad, incluso en los momentos difíciles. El problema con el fisco italiano fue algo inesperado y que no me gusta recordar, pero fue inteligente por su parte entender rápido que la solución era regresar a Italia y saldar la deuda. Sucedió porque él sólo pensaba en correr, delegando todo en los demás. No sé si es el mejor Valentino de siempre, pero seguro que este año ha puesto más empeño que nunca". También tiene claro que si tuviera que agradecerle algo a alguien, "sería a muchas personas, pero a tres en particular. Masao Furusawa (número uno de Yamaha), porque es un punto de referencia y una motivación. Al doctor Claudio Costa porque es básico saber cuando está en la pista que hay un médico de su nivel al lado. Y a Jeremy (Burgess, el jefe técnico de Rossi), porque transmite una tranquilidad increíble. Con gente así en tu equipo, es imposible no dar el máximo".
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Ella ha vivido de cerca los duelos de su hijo con Biaggi y Gibernau y cree que los pilotos actuales son demasiado jóvenes comparados con él: "Eso sí, lo bonito de las motos son los duelos en la pista y los veo a todos como amigos. Respecto a la rivalidad con Max, yo siempre la he visto en positivo y me gustaría tener la posibilidad de hablar una vez con él".
Por si no fuera suficiente con el sufrimiento de ver a un hijo jugándose la vida en la pista, Stefania comprueba ahora cómo su otro hijo, Luca, inicia su carrera de piloto con diez años. Al menos sirve para que la relación entre los hermanos sea más fuerte: "Se llevan bien, pero se ven mutuamente como dos 'rompiscatole' (tocanarices). Desde que Luca ha empezado a correr, se han acercado mucho al compartir la misma pasión. Tras Laguna Seca, Luca sigue las carreras de 'Vale' en un escrupuloso silencio. Discutimos sobre si es su carrera más bella. Seguramente lo haya sido, pero comparable a Suráfrica 2004 en el debut con la Yamaha". Si lo dice la mamma, será.