Fórmula 1 | GP de Italia

El mejor Alonso

En Monza disfrutamos del piloto imparable, inasequible al desaliento y supermotivado que ha conquistado, avalado por esas cualidades, los dos últimos títulos de la F-1. Así que, en esas condiciones, el tercero debería estar en camino.

Fotógrafos en el GP de Italia
Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Un campeón espoleado.

Ayer volvimos a disfrutar de la mejor versión de Fernando Alonso, del campeón que no se detiene ante nada ni nadie en su camino hacia el triunfo y que eclipsa a sus rivales en la pista. Los buenos toros de lidia se crecen ante al castigo y el asturiano tiene la casta de las mejores ganaderías. Quería ganar en Monza, donde no lo había hecho antes, demostrar a McLaren que merece respeto y, además, desintoxicarse de todo el escándalo del espionaje a golpe de victoria. Y cuando las cosas no se tuercen, Fernando es simplemente imparable. Más motivado que nunca y afrontando la carrera de Italia como si fuera la última del Mundial (según sus propias explicaciones) impuso un ritmo que le llevó directo a su objetivo. Ganó la carrera, ganó en confianza y ahora ya sólo tres puntos le separan del liderato de Hamilton.

Muy valiente.

Lástima que mucho de lo que rodea precisamente a Lewis tenga cierto tufillo desagradable. Porque por lo demás, en lo deportivo, este chaval tiene también las cualidades de los más grandes pilotos de todos los tiempos. Su carrera me pareció sensacional, incluso viéndose incapaz de seguir la estela de su compañero (pero es que eso era demasiado hasta para él). Valiente en la salida, para defender su segundo puesto de la parrilla, y también agresivo en su magistral adelantamiento a Kimi Raikkonen, para recuperar ese mismo escalón del podio. Vio que se le podían escapar dos valiosos puntos y no dudó ni un instante en lanzar un ataque fulminante a un piloto del talento del finlandés. ¡Bravo por él!

Ferrari se descuelga.

Temíamos lo que pudiera ocurrir en los circuitos de velocidad pura, pero parece que ya no tenemos motivos para tanta preocupación. Los Ferrari no sólo no fueron rivales de entidad para los McLaren, sino que su fiabilidad está lejos de la ideal. Massa fue ayer la víctima de esa carencia y no pudo defender sus opciones. Su abandono y el tercer puesto de Kimi deja a ambos ya descolgados de la lucha por el Mundial, con tan sólo cuatro carreras por delante. Sus opciones son ahora más matemáticas que reales...

Un apasionante final.

Sigo confiando, como desde el primer día, en Alonso. Pero ni más ni menos que antes del GP de Italia. Quiero decir que la situación no ha cambiado sustancialmente con su victoria, porque el líder sigue siendo el mismo, no baja la guardia y nos hará sufrir, mucho me temo que hasta la carrera final de Brasil. El ovetense dio ayer un golpe en la mesa e impuso su autoridad, venció la batalla, pero la guerra sigue abierta.

Noticias relacionadas

Lucha en los despachos.

Por eso lo que más me inquieta en estos momentos es saber cómo se resolverá el escándalo del espionaje este jueves y las consecuencias que la decisión de la FIA pueda tener en la actitud de McLaren, su ambición y su estrategia con los pilotos. Hay una buena montada y, como se están desarrollando los acontecimientos, puede pasar de todo. No me atrevo a hacer un pronóstico, sólo a confiar en que tan feo asunto no salpique más de lo imprescindible a nuestro campeón. Sería injusto y también nada acertado.

Te recomendamos en Más motor