Fórmula 1 | GP de Mónaco

El que nunca falla

Perfectos desde la salida hasta la meta, Fernando Alonso y Renault ya tienen los trofeos de ganadores en Mónaco. Y además pareció hasta fácil por una nueva desgracia de McLaren (¿qué pasará allí en 2007?) y el castigo merecido a Schumacher.

Alonso en el GP de Mónaco
Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Misión cumplida. Dicho y hecho. Fernando Alonso quería completar su vitrina de trofeos con uno de Mónaco y ya tiene el más codiciado, el de ganador. Su nombre figura ahora junto al de los más grandes de la Fórmula 1 que han salido victoriosos de esa bella quimera que se llama Montecarlo, demostrando la consistencia de los campeones. El asturiano, apoyado en las virtudes (que no son pocas) de su equipo y su coche, manda, controla, calcula, esquiva los problemas, no se equivoca y nunca falla por mayúsculo que resulte el desafío. El resultado: pues que este Mundial puede convertirse en un paseo militar para Fernando, entre otras cosas porque quienes deberían ser sus rivales adolecen de las virtudes que él exhibe. Claro que queda mucho, que no hay que confiarse y que sería un atrevimiento despreciar a los demás, pero la realidad es que pasan las semanas, se suceden los grandes premios, y el número uno español mantiene su hegemonía.

Ya pensamos en 2007. Quizá por eso empezamos a atisbar en el horizonte un nuevo reto, el de la próxima temporada. Hasta Manolete, admirador incondicional y fiel de Alonso, se empieza a preocupar sobre el futuro. ¿El McLaren no se romperá tanto el año que viene cuando lo lleve Alonso, verdad?, me pregunta al minuto de ver a Raikkonen aparcado en las calles de Mónaco con su coche ardiendo. Y su inquietud es compartida por muchos, todos los que se preguntan si 'Nano' ha acertado con el cambio de equipo. Yo creo que sí por varios motivos, aunque el más sólido es que el piloto es quien lo necesitaba y lo ha decidido.

Lástima de 'Schumi'.El sábado me llevé un disgusto con la barrabasada de Schumacher. Primero, porque no me esperaba algo así de un piloto de su experiencia, palmarés y categoría. Creía que sus jugarretas habían quedado para el recuerdo con el paso de los años y de los títulos, así que no me lo podía creer cuando le vi bloqueando la pista como un dominguero cabreado. Además, me hubiera gustado disfrutar de su duelo con Alonso en el Principado. El alemán, en condiciones normales, hubiera sido un dignísimo contrincante para el español y lo demostró con su rendimiento en carrera.

Noticias relacionadas

¿Desagradecido?Supongo que quienes cuestionan a Alonso por sus supuestos desplantes destacarán ahora (aunque sólo sea por extraordinario según su criterio) el gesto del ganador al dedicar su éxito a la memoria de Edouard Michelin, el patrón de la marca de neumáticos fallecido de forma trágica el pasado viernes. Por no mencionar el abrazo en el que se fundió con los mecánicos de su equipo justo después de un triunfo tan deseado...

A por los que faltan.Lo mejor de todo es que Alonso ya ha dicho que también le hace especial ilusión conseguir buenas clasificaciones en Canadá y Estados Unidos, dos de los grandes premios en lo que hasta ahora no ha mojado. Así que si cumple como lo ha hecho en Montecarlo, el campeonato se puedo poner muy de su lado. Y en eso tiene muchísimo que ver Renault, que está cumpliendo con su parte del trato aún sabiendo que su campeón se llevará el número uno a la competencia si lo renueva. ¡Bravo por ellos!

Te recomendamos en Más motor