Ángel Nieto candidato al Príncipe de Asturias
El próximo martes se conocerá al deportista galardonado. Si lo consigue, supondría un reconocimiento tanto a su palmarés como a su apoyo incondicional al motociclismo

Si hoy España es una de las potencias del motociclismo mundial (seguramente la mayor junto con Italia) se debe en gran parte a la semilla que plantó hace ya casi cuatro décadas un deportista excepcional; un hombre forjado a sí mismo empeñado en hacer grande un deporte que por entonces apenas alcanzaba la categoría de anécdota en un país sin apenas tradición motociclista. Ángel Nieto Roldán (Zamora, 1947) buscó la gloria de los más grandes y la encontró en forma de podios, victorias y títulos mundiales.
Pero más allá de un palmarés inigualable, el valor de los éxitos de Nieto radica en el cambio de perspectiva que provocaron en el deporte español. Se acabaron los complejos, los temores y los condicionantes; sus triunfos no sólo descubrieron a toda una generación un nuevo deporte, sino que animaron a otros muchos a seguir los pasos del precursor. Desde Tormo a Pedrosa, pasando por 'Aspar', Crivillé, Pons o Alzamora, todos sin excepción encontraron un ambiente menos hostil, más receptivo y preparado para desarrollar su actividad gracias a la senda que había abierto, a golpe de sudor y lágrimas, Ángel Nieto unos años antes.
Pero los triunfos no son sólo valiosos cuando se consiguen sino también por cómo se consiguen. Y en eso Nieto creo escuela, marcó un estilo propio que luego muchos han querido imitar. El talante del piloto rápido y valiente, pero del mismo modo astuto e inteligente. Dando espectáculo y creado afición, tanto cuando la superioridad mecánica le acompañaba como jugándose la victoria en la última curva de la última vuelta.
Tampoco nunca dio la espalda a sus seguidores, a las carreras nacionales en circuitos peligrosos de los que hubiera podido huir al amparo de la fama; pero no, ahí estaba llevando su pasión a las calles de los temibles trazados urbanos, jugándose el tipo entre bordillos, farolas y balas de paja, soñando que su esfuerzo serviría para que algún día las cosas fueran diferentes.
Y lo logró, vaya si lo logró. No sólo lucho en las pistas, también lo hizo en los despachos para dignificar y profesionalizar el motociclismo, para que tuviera un hueco en las pantallas de televisión e interés para la prensa y los patrocinadores.
Por todo eso, y mucho más, Ángel Nieto, puede convertirse el próximo martes en el ganador de la vigésimo quinta edición del Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. Un reconocimiento que sería no sólo para él, sino para todos esos éxitos del motociclismo español.
Una trayectoria excepcional
Primer GP: España 1964
Primera pole: España 1965
Primer podio: Holanda 1967
Primera victoria: Alemania 1969
Victorias: 90
Segundos puestos: 35
Terceros puestos: 14
Podios: 139
Poles: 24
Vueltas rápidas: 39
Títulos: 12+1
Títulos de 50cc: 6
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Títulos de 125cc: 7
La estadística de Ángel Nieto resume una trayectoria deportiva sólo superada por el italiano Giacomo Agostini.
