"Ahora valoro cosas que antes ni me planteaba"
Amparo Ausina, la primera española capaz de terminar la gran carrera africana, visitó AS acompañada de su marido, con el que posiblemente formará equipo en la próxima edición: "Intentaremos volver juntos"

Apenas una semana después de alcanzar las playas de Dakar, tal y como había asegurado, y de contraer matrimonio en la capital senegalesa, algo que también había prometido, Amparo Ausina, la primera española que consigue terminar la mítica prueba africana en motos, visitó la redacción de AS para brindar por su éxito. La piloto del equipo Correos intenta recuperar poco a poco el ritmo diario de su vida, volver a dedicarle horas a esa tienda de bicicletas que regenta en Denia. Aunque reconoce que no está siendo fácil: "Cuesta volver al día a día. Esta carrera me ha marcado en todos los sentidos, y mi cabeza está un poco allí todavía. Ahora he empezado a valorar cosas que antes ni me planteaba".
Amparo sabe que ha conseguido algo grande. Ha terminado, sí, pero es que además lo ha conseguido a la primera. Algo complicado en una prueba en donde la experiencia siempre ha sido más importante que la velocidad. Y en lo que ni siquiera su recién estrenado marido, el también dakariano José Domenech, confiaba: "Él era el primero que dudaba de mí, precisamente porque conoce la prueba y sabe lo dura que es. Por eso comenzó todo el follón de la apuesta, pero cumplió y hubo boda".
Esa boda significó el final de una aventura difícil, en la que la sombra del abandono planeó sobre su cabeza en más de un momento: "Hubo etapas muy duras, en las que he pasado más de 24 horas encima de la moto persiguiendo la caravana del Dakar. Empalmaba el final de una con el inicio de la siguiente. En Tidjika no me querían dejar salir por la cara de cansancio que tenía, y hasta que no me hicieron un reconocimiento médico no pude ponerme otra vez en marcha".
La piloto de Denia reconoce que el hecho de ser mujer ha podido resultar un hándicap añadido en su aventura: "Te veían tirada con la moto y nadie se paraba para ayudarte. Allí todo el mundo piensa únicamente en sí mismo, aunque en las últimas etapas, cuando ya había demostrado que podía llegar, que merecía estar allí, fue emocionante ver cómo algunos pilotos, como Roma o Alphand, salían a aplaudirme al llegar al vivac". Lo cierto es que de las cinco motoristas que partieron de Barcelona, sólo dos, ella y la francesa Ludivine Puy, alcanzaron el objetivo.
Lo más triste.
A Amparo le ha tocado vivir una edición trágica de la prueba africana, sobre todo en lo que respecta a la categoría de motos. La dianense ha sufrido mucho con los fallecimientos de Fabrizio Meoni y José Manuel Pérez: "Las muertes de Meoni y Pérez fueron un palo para todos. Fabrizio era un piloto al que admiraba de verdad, y a 'El Carni' lo conocía personalmente. En mitad del desierto, mientras conducía, no podía evitar acordarme de todos los momentos que había pasado con él. Perdía la concentración, algo indispensable en esta carrera, y me costaba avanzar. Esos han sido los peores momentos".
Ausina es favorable a la reducción de cilindrada de las motos, una de las medidas que han empezado a escucharse para evitar este tipo de accidentes: "A lo mejor la diferencia de velocidad no es exagerada, pero el peso sí cambia bastante, y eso convertiría a las motos en mucho menos peligrosas. Otra opción es separar la carrera de motos y la de coches. Que las motos fueran un día por delante. Ahora, con la tecnología que llevan los vehículos de cuatro ruedas es muy común que coincidan en carrera, y eso también es muy peligroso".
Amparo estuvo acompañada en su visita a AS por su marido José y por Álex Pérez, también piloto de Correos y mánager del equipo. Álex, que abandonó en la cuarta etapa, ha sido una de las personas que más han confiado en la dianense, y reconoce que su apuesta por ella ha superado con creces la expectativas: "Amparo ha logrado una gesta increíble. No es fácil llegar a Dakar en la primera participación, sobre todo porque contábamos con unos medios limitados, con una moto de serie y en esta carrera te ocurren cien mil imprevistos".
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Aunque advierten que es tiempo de descanso y análisis de lo sucedido, a nadie escapa que en sus cabezas ya está el Dakar 2006, una carrera a la que Amparo podría llegar mucho mejor preparada: "Este año ya no tenemos la obligación de participar en todas las pruebas nacionales por el tema de la licencia", cuenta Álex Pérez. "La planificación debe ser distinta; aunque sí que tomaremos parte en ciertas pruebas del Europeo de enduro, por ejemplo. La idea es aplicar todo lo aprendido este año en futuras ediciones. Por supuesto vamos a intentar que Amparo esté en un equipo lo más profesional posible. Ha demostrado que se lo merece". Para ello, Amparo se ha impuesto dos retos: mejorar la navegación y la conducción nocturna. Aspectos ambos que reconoce le han hecho perder muchas horas: "Mi puesto en la clasificación final podía haber sido mucho mejor, pero está claro que eso es ahora lo que menos me importa".
Habrá que esperar al año que viene. Tal vez el próximo objetivo, o la siguiente promesa, sea que Amparo y Pepe acudan juntos a la siguiente edición. Como marido y mujer, y como compañeros de equipo. Ya son la pareja del Dakar, y entre sus intenciones está el seguir siéndolo en el futuro, así que esa opción no la descartan en absoluto. "No me importaría actuar como mochilero de Amparo", explica José. "El caso es que voy a tener que volver al Dakar, porque si no, al final Amparo me va a superar en participaciones...".