El Dakar 2006 puede quedarse sin las motos
La organización se plantea aplazar un año la competición de dos ruedas si no se consensuan soluciones que incrementen la seguridad de los participantes. Y los patrocinadores no quieren más muertes como las de 2005

El Dakar 2006 podría disputarse únicamente en las categorías de automóviles y camiones, es decir, sin la participación de motocicletas. Es una posibilidad que en estos momentos maneja la empresa Amaury Sport Organisation (ASO), encargada de organizar la gran carrera africana. La muerte en su última edición de José Manuel Pérez y Fabrizio Meoni ha supuesto un duro golpe para la credibilidad de la prueba, cuestionada no sólo por una parte de la opinión pública, sino también por algunos de sus participantes.
El desprestigio de supuestas carencias en materia de seguridad es un lujo que ASO no puede permitirse. ASO es una importante filial del grupo de prensa independiente Amaury, que edita en Francia periódicos tan importantes como L'Equipe y Le Parisien, junto a revistas especializadas como France Football y Veló Magazine.
De su gestión dependen eventos deportivos tan significativos como el Tour de Francia y la París-Niza de ciclismo, el maratón de atletismo de París o el Open de Francia de golf, por lo que se encuentra en juego mucho más que el Dakar.
Patrick Zaniroli, el responsable deportivo de la competición, ya ha recibido instrucciones de los accionistas de la empresa para que busque de forma inmediata medidas que minimicen los riesgos de la competición. Los patrocinadores también han manifestado su malestar ante la inevitable relación de su imagen con estos luctuosos accidentes, planteándose incluso retirar su apoyo ante el temor de que se produzcan nuevas muertes.
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El desafío para ASO no es sencillo. No tan sólo deben encontrar soluciones, sino que deben consensuarse entre los participantes, las marcas de motocicletas, las federaciones deportivas y la propia organización. Ya se han previsto una ronda de reuniones entre los implicados y de ellas deberían salir las primeras decisiones. Porque lo que parece claro es que los organizadores tienen ya un crédito muy limitado y una tragedia más podría representar el fin de ese mito que se llama Dakar.
Si las medidas son convincentes y eficaces, las motos tendrían continuidad. En caso contrario, desde ASO se aboga por una edición de cuarentena hasta que la situación se clarifique. En 2006 las motos se quedarían en casa para volver un año después con una nueva normativa específica para las motos, tanto técnica como deportiva.
