Un veterano ilustre
El trazado madrileño del Jarama se inauguró en 1967 y desde entonces ha sido protagonista del motor en España, aunque ahora parece que su vigencia se encuentra en entredicho y podría tener los días contados

El circuito del Jarama, propiedad del Real Automóvil Club de España (RACE), fue durante décadas la instalación más importante de España entre las de su estilo... entre otras cosas porque era la única. Un trazado que se inauguró en 1967 en el contexto de un país que se abría a la motorización y aspiraba a tener un peso específico en el deporte que mucho después consiguió.
Su ubicación, a poco más de 25 kilómetros del centro de Madrid, supuso uno de los principales argumentos para ganarse la máxima consideración nacional e internacional, del mismo modo que una pista no demasiado larga pero exigente y selectiva como pocas. Las eses de 'Le Mans', la 'Ciega' o la bajada de 'Bugatti' se convirtieron en curvas míticas para los pilotos de coches y de motos.
Pero aquello de renovarse o morir es también una máxima aplicable a un circuito de velocidad. Aparecieron nuevas y modernas instalaciones similares, como las de Jerez o Montmeló, y el ya entonces veterano Jarama no fue capaz de ponerse al día, de adecuarse a las nuevas exigencias en materia de seguridad, boxes, accesos o paddock. Tampoco al público se le trató con el mimo al que ya se acostumbraba en otros escenarios y todo eso fue en detrimento de una pista cargada de tradición e historia.
Mientras esto ocurría, el Jarama quedó rodeado por urbanizaciones de lujo, campos de golf y complejos deportivos, víctima de la especulación urbanística propia de una zona en expansión demográfica y económica. Pese a todo, ha resistido con estoicismo los avatares de una coyuntura poco propicia (dejado incluso al azar en ocasiones por sus propietarios), aunque ahora la realidad apunta a que tiene los días contados.
El RACE busca así una salida digna para su querido circuito, que podría pasar por el traslado a unos nuevos terrenos en el mismo término municipal de San Sebastián de los Reyes. Pero volver a coger este tren no será nada fácil, porque ahora circula más deprisa que nunca. No sólo tendría que construirse una gran infraestructura capaz de competir con las ya existentes en otros puntos del país, sino también enfrentarse a un rival mucho más próximo y directo, como es el proyecto del 'Espacio del Motor' en la madrileña localidad de Pinto.
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Veinticinco grandes premios
La vocación internacional del Jarama queda avalada por la celebración en su pista de 25 grandes premios, entre los Campeonatos del Mundo de Fórmula 1 y motociclismo. De coches ha acogido nueve, el primero de ellos en 1968, sobre un total de 34 que se han disputado en España. Más significativa, incluso, es su presencia en los grandes premios de motos, puesto que el Mundial ha pasado por Madrid en 16 ocasiones. En doce de ellas fue como GP de España, porque las cuatro restantes tuvieron la denominación de Portugal, Europa, FIM y Madrid.
