Rallies | Campeonato de España

Un millón de euros en utilitarios... de carreras

Los cuatro protagonistas del Campeonato de España derivan de pequeños modelos de serie, pero lo sofisticado de su preparación técnica eleva su coste a cantidades que nada tienen que ver con sus orígenes

<b>PÓKER DE ASES. </b>El circuito del Jarama fue el escenario de esta reunión de ases de los tramos. De izquierda a derecha: Renault Clio, Peugeot 206, Fiat Punto y Citroën C2.
Pipo López
Redacción de AS
Actualizado a

Ahí los tienen. Bajo su apariencia de tímidos utilitarios se esconde una buena dosis de alta tecnología automovilística. Porque, a pesar de su reducido tamaño, los cuatro protagonistas del Campeonato de España de rallys 2004 cuestan, en su conjunto, cerca del millón de euros. El Renault Clio, Peugeot 206, Fiat Punto y Citroën C2 han hecho vibrar a los cientos de miles de aficionados que se han agolpado en las cunetas de Alicante, Canarias, Cantabria, Galicia, Asturias, Málaga y Madrid.

Desde que el Nacional se limitó a vehículos de la categoría Súper 1.600, la misma del Mundial Júnior, el certamen ha ganado muchos enteros en competitividad. Las marcas han multiplicado sus esfuerzos y la rivalidad ha sido feroz. Los pequeños utilitarios han hecho las delicias de los aficionados con sus cerrados duelos.

Aunque el Renault Clio ha ganado en manos de Alberto Hevia y los Peugeot 206 de Joan Vinyes, Quique García Ojeda y Jonathan de Miguel se han llevado el título de marcas, el Fiat Punto de Sergio Vallejo ha estado siempre en el podio o rozándolo, y el Citroën C2 se ha erigido en el protagonista del final del año con los triunfos del hombre del momento, el joven Daniel Sordo, en Málaga y Madrid.

La pregunta es obligada: ¿por qué unos coches tan pequeñitos cuestan ese dineral? Pues muy sencillo. Por la sofisticada tecnología que incorporan. Sus pequeños motores de 1,6 litros alcanzan potencias superiores a los 200 CV, todos incorporan cajas de cambio secuenciales de seis marchas, frenos de cuatro y seis pistones, y materiales como carbono y titanio se reparten con profusión.

El caso es que en sus precios superan con creces los 200.000 euros, a pesar de que cuando se creó la reglamentación Súper 1.600 se limitó el coste de cada vehículo a 150.000. Pero casi desde entonces nadie respetó esa norma en aras de una mayor competitividad, que ha ido encareciendo los coches cada año hasta las cifras actuales.

Herramienta comercial.

El caso es que para las marcas siguen resultando muchísimo más baratos que los 'World Rally Car', que cuestan en torno al millón de euros la unidad, y resultan unas inmejorables armas para apoyar la gestión comercial. Porque el Clio, el 206, el Punto y el C2 son los modelos que acaparan mayores ventas en el mercado, y la imagen de la competición es un buen empujón para animar a los jóvenes, sus principales clientes, a elegirlos.

Y del Campeonato de España, ¡qué vamos a decir! A pesar de que a nivel mediático no está considerado como debiera, los índices de asistencia a los tramos hablan por sí mismos. Da igual que la prueba se dispute en un lugar o en otro, porque, vaya dónde vaya, el Nacional reune en sus cunetas cifras de cientos de miles de espectadores. La última referencia llegó el pasado sábado en Guadalajara, en el Rally de Madrid-La Alcarria, donde a pesar de la lejanía con la capital y el frío intenso, cerca de cien mil almas se desplazaron a ver los derrapes y conducción al límite de estos virtuosos del volante en cada uno de los tramos.

Y es que no olvidemos que de esas mismas carreteras salió Carlos Sainz, elegido hace pocas semanas como el mejor piloto de la historia en el Mundial. Esperemos que otras marcas, como Ford y Suzuki, tomen nota y entren a animar aún más un campeonato que ya goza de una salud excelente.

Noticias relacionadas

Reunión poco habitual fuera de los tramos

Los cuatro protagonistas del Campeonato de España de rallys conviven habitualmente en las pruebas del certamen, pero no es nada sencillo verlos juntos fuera de los tramos. Aprovechando la disputa del Rally de Madrid y la colaboración de las marcas, AS pudo concretar esta reunión de campeones, aun a costa de retrasar el viaje a Francia del Renault y a Italia del Fiat, donde residen sus preparadores. Peugeot y Citroën sí tienen la sede de sus equipos de competición en Madrid. En cuanto al escenario, el clásico del circuito del Jarama sirvió de marco perfecto para la comparativa de estos auténticos utilitarios de carreras.

Te recomendamos en Más motor