Automovilismo | Fórmula 3

Borja García otro Alonso en la recámara

El valenciano de 21 años se proclamó ayer campeón nacional de Fórmula 3 en Montmeló ante más de 58.000 espectadores y ya tiene plaza para la nueva categoría GP2, que sustituye a la F-3000 como antesala de la F-1

<b>CON TODO UN CAMPEÓN. </b>Damon Hill, campeón del mundo de Fórmula 1 en 1996, estuvo en Montmeló y quiso dar ánimos a Borja García antes de su coronación.
Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Dice Borja García, flamante campeón nacional de Fórmula 3, que su ídolo es Michael Schumacher (poco original pero indiscutible). Y ahora resulta que este valenciano compartirá circuitos (que no pista) el próximo año con el Kaiser. Con sólo 21 años, García se proclamó ayer vencedor de esta categoría de monoplazas en Montmeló (Barcelona) y su premio será competir a partir de 2005 en la nueva categoría GP2, que toma el relevo de la Fórmula 3000 como telonera y antesala de la Fórmula 1. Ahí es nada...

Y no dará el salto internacional con una mano detrás de otra. Borja ha conseguido, con su cara de niño bueno y esas gafitas que le permiten ver muy claras las cosas, lo que otros pilotos de mayor relumbrón no han sido capaces: aunar los intereses de dos de los principales patrocinadores de este país. Así que el chaval debe prometer, si es que los que deciden de esto en Repsol y MoviStar entienden del asunto.

Ese, ni más ni menos, es el proyecto. Poner a García en puertas de la F-1 apoyado por empresas españolas. Si la cosa no se tuerce, las dos multinacionales españolas lucirán sus colores en el monoplaza de la escudería Racing Engineering, que con tanto tino dirige Alfonso de Orleans (puede que el apellido del jefe también ayude en los despachos... aunque nunca sin el aval de los resultados).

La iniciativa es ambiciosa, entre otros motivos porque su vocación es de futuro. Y es que las grandes compañías nacionales parecen haber recuperado la idea de que es mejor invertir con visión que llegar tarde a los sitios. Fernando Alonso se lo ha hecho ver bien clarito cuando se han querido subir a su tren en marcha.

Así que parece que tenemos otra figura en ciernes. Calidad, lo ha demostrado, no le falta. Y constancia, tampoco. Borja García empezó, cómo no, en el kárting y lleva tres campañas persiguiendo la corona nacional de F-3. En 2002 debutó con el tercer puesto final, para repetirlo el año pasado, así que este 2004 debía ser el de su revalida. No lo ha tenido fácil. De complicarle las cosas se ha encargado un portugués rápido, astuto, correoso, perro viejo en definitiva, que se llama Manuel Giao. Hasta ayer mismo le estuvo dando guerra tan molesto vecino.

Pero en Montmeló, ante más de 58.000 aficionados llenando las gradas del Circuit, García no falló. En la primera carrera salía emparejado con Giao en la parrilla, pero pronto se cobró la distancia suficiente para asegurarse una valiosa victoria: con ella sólo necesitaba puntuar en la segunda prueba.

Así que, tranquilito y con buena letra, el español acabó quinto, por delante incluso de un Giao poco acertado esta vez (octavo). El sueño dejaba de serlo.

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Parecía que nunca llegaría

Parecía que el título nunca llegaría, he tenido que esperar a la última carrera, pero eso le da aún más mérito. Era lo que esperaba para poder afrontar del mejor modo posible la próxima temporada, en la que estaré en GP2 y con el apoyo de patrocinadores importantes. Desde luego que es un orgullo ganar un Campeonato de España.

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