Rossi también gana en cuatro tiempos
Cada año, Honda invita a algunos de sus pilotos estrellas de los grandes premios a participar con sus motos en las 8 Horas de Suzuka, una de las pruebas más prestigiosas de Japón y puntuable para el Mundial de resistencia.
Valentino Rossi, el líder de 500cc, tenía difícil librarse esta vez, así que tuvo que interrumpir sus vacaciones para hacer equipo con el estadounidense Edwards y el japonés Kamada. Al italiano no le hizo mucho gracia el asunto, pero debió pensar aquello de "ir por ir no, pero si hay que ir, se va".
Y ya que estaba en Suzuka en lugar de en la playa, el Doctor decidió que lo mejor era dejar su impronta en forma de victoria. Por eso ayer consiguió, junto a sus compañeros, eso sí, el triunfo en las 8 Horas, batiendo además el récord de la prueba al completar 217 vueltas al exigente trazado nipón.
Rossi está en racha, nadie lo duda y sus rivales los que menos, por lo que su victoria tampoco debería sorprendernos. Pero lo relevante de su éxito es que se ha producido con una moto con propulsor de cuatro tiempos, los que se utilizarán a partir del año próximo en el Mundial de 500cc. Un dato revelador de lo que puede hacer Valentino a partir de 2002, independientemente de que decida seguir con una NSR 500 de dos tiempos o utilizar la nueva RC 211 V 2002 de válvulas (convivirán durante la próxima campaña).
Las diferencias en el pilotaje entre una dos y una cuatro tiempos son significativas y no todos se adaptarán con la misma rapidez y eficacia que Rossi. La potencia de ambos propulsores serán en principio similares (aunque en el futuro los 4T se superarán), rondando los 210 CV. Sin embargo, su curva de entrega, incluyendo la mayor retención de los motores de válvulas, exigen una técnica distinta, tanto en la frenada como en la trazada de las curvas e incluso en el instante de volver a abrir gas a su salida. Secretos todos que, por lo visto ayer en Suzuka, el joven italiano ya domina a la perfección.
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Rossi, como la mayoría de los primeros espadas del Mundial de medio litro, combinará durante los meses venideros (especialmente durante la pretemporada 2002) sus entrenamientos con las Honda dos y cuatro tiempos, antes de elegir cuál de ellas utiliza el próximo año.
La política deportiva de su marca también puede influir en la decisión, aunque su triunfo en Suzuka le hace candidato firme a una de las revolucionarias 4T de la casa del ala dorada. Lo que nadie puede ya dudar, si es que alguien lo hacía, es que con ella también ganará. Quizá ahora vuelva a la playa con las ideas algo más claras.
