Mayhem Brawler
Mayhem Brawler
Carátula de Mayhem Brawler

Mayhem Brawler, Análisis

El beat'em up recibe un nuevo aspirante con Mayhem Brawler para PC y consolas; elige tu personaje y ábrete paso en un homenaje a los cómics de los 90.

Tras la exitosa irrupción de Streets of Rage 4, el género del beat'em up ha recuperado parte de la popularidad de antaño, un golpe de efecto a su vez potenciado por otras opciones recientes no menos interesantes como River City Girls o Fight'N Rage, entre otros. Ahora, y coincidiendo con la llegada de la expansión Mr. X Nightmare del excelente videojuego de DotEmu, llega un nuevo aspirante con Mayhem Brawler, la nueva apuesta de Hero Concept, un estudio independiente afincado en Estambul. Así, sus creadores han completado un videojuego con el que pretenden hacerse un hueco entre los títulos más destacados del concepto “yo contra el barrio” con una puesta en escena que, de nuevo, recuerda a la cuarta entrega del clásico de Sega, aunque con una personalidad propia muy marcada tanto a nivel de jugabilidad como de trama, con continuos guiños al mundo del cómic. Veamos qué nos depara este nuevo título de peleas callejeras que irremediablemente nos traslada a los salones arcade de los 90.

Las peleas callejeras más comiqueras

Mayhem Brawler es un beat'em up en la más estricta definición del género, sin inventos o conceptos revolucionarios; y desde luego, el resultado no puede ser más prometedor. Desde un primer momento se respira un aroma clásico que los fans de lo retro como Final Fight o Streets of Rage agradecerán sin titubeos. Para empezar tenemos a tres protagonistas, en este caso, Trouble, Dolphin y Star, tres agentes de la policía de Stronghold con superpoderes que se enfrentarán al caso más peligroso y surrealista de su carrera. Y es precisamente el uso de sus poderes lo que propiciará que cada uno de los personajes demuestre unas habilidades muy diferentes entre sí, aunque respetando un pilar básico del género. Tanto es así, que Trouble será el luchador más equilibrado entre movilidad y fuerza, mientras que Dolphin y Star representarán las opciones “tanque” y “ágil”, respectivamente.

Y es en la definición de los protagonistas cuando entra de lleno el elemento fantástico de Mayhem Brawler. Trouble es mitad hombre mitad lobo con unas garras enormes que servirán para atacar con violencia a sus enemigos. Star, por su parte, hace gala de unos poderes de telequinesis con los que golpear con cierta distancia, mostrándose más ágil aunque menos contundente. Dolphin, un híbrido entre humano y delfín, recurrirá a toda clase de técnicas de lucha libre, algo así como Haggar en Final Fight, repartiendo como nadie a pesar de sus toscos movimientos. Y lo mejor de todo es que hasta tres jugadores podrán elegir a su personaje para jugar en divertidísimas partidas cooperativas, aunque el juego se disfruta igual en solitario.

A nivel de control, los personajes responden relativamente bien y se mueven con bastante soltura; siguiendo el patrón de juegos similares, nos movemos de forma lateral con la libertad que nos otorga el escenario en profundidad, con la posibilidad de saltar e incluso correr. A todo ello debemos sumar los típicos golpes convencionales, los saltos con ataque, agarres y técnicas especiales, de más poder destructivo aunque habilitadas por su propia barra de energía, tanto directas como de zona. Asimismo, también podremos recurrir a toda clase de armas que dejen caer nuestros rivales, desde bates de béisbol a cuchillos, pasando por barras de hierro, porras de policía e incluso la posibilidad de lanzar los típicos barriles o cubos de basura con items en su interior.

No faltarán a la cita las armas de fuego, desde pistolas a rifles de asalto, así como la opción de lanzar cualquier arma para golpear a un enemigo situado al otro lado de la pantalla para evitar que pueda lanzarnos algún tipo de proyectil y aprovechar la situación para buscar una mejor posición o zafarnos de varios enemigos. En líneas generales, los combates se desarrollan dentro de los esperable, aunque en determinados momentos se crean situaciones en las que apenas podemos reaccionar y terminamos mordiendo el polvo. La razón no es otra que ciertos desequilibrios entre las habilidades, salud y resistencia de algunos enemigos, aún más evidente cuando atacan en grupo, dejándonos vendidos incluso en niveles de dificultad bajos.

Además, y como elemento discordante a los que estamos acostumbrados en el género, existe la posibilidad de bloquear golpes a cambio de perder menos “salud”. Desde luego, la variedad de situaciones juega a su favor, y entra en juego cierto elemento estratégico a la hora de abordar los constantes enfrentamientos. No faltará la típica comida que nos proporcionará salud (en amarillo) o bebidas como café que nos llenará uno o varios segmentos de la barra de “especiales” (en azul). Como elemento propio destacan una serie de iconos que aparecerán sobre los personajes y enemigos delatando varios estados temporales como sangrado, aturdimiento, vulnerabilidad y más y que podremos usar a nuestro favor (también los enemigos) para ganar ciertas ventajas. En general, Mayhem Brawler hace gala de todos los elementos típicos de los beat'em up con algún que otro aporte propio, aunque resulta menos complejo y satisfactorio que los títulos más destacados. Y es que tras una o dos pasadas puede empezar a sentirse demasiado reiterativo en su planteamiento, puesto que se muestra demasiado conservador en su desarrollo.

Su duración tampoco favorece al conjunto, ya que podemos completar la aventura de principio a fin en apenas una hora, eso sí, con tomas de decisiones a través de las cuales tomar un camino u otro y enfrentarnos así a diferentes tipos de enemigos según la ruta. También podemos elegir entre cuatro niveles de dificultad (Cadete, Agente, Superhéroe y Leyenda), con los dos superiores solo para auténticos maestros del género. Además de la campaña se ofrece un modo arcade sin “continues” y sin posibilidad de salvar la partida. Y es en este punto cuando debemos celebrar la gran variedad de enemigos a los que nos enfrentaremos, desde los típicos maleantes de barrio a policías, pasando por una amplia variedad de personajes fantásticos como hombres lobo, zombis, vampiros, elfos, meta-humanos, hombres rata, brujos y más, provocando una sensación hilarante de principio a fin, todo ello a través de una sencilla historia narrada como si de un cómic se tratara mediante viñetas, con diálogos en castellano y voces en inglés. Los jefes finales, por su parte, no destacan especialmente, puesto que la mayoría de ellos no pasan de enemigos estándar con más salud y nulo carisma.

Su presentación audiovisual recuerda poderosamente al mencionado Streets of Rage 4, con gráficos dibujados a mano en alta definición que destilan personalidad comiquera por los cuatro costados. El tamaño de los personajes es bastante generoso, aunque se podría llegar un paso más allá a nivel de animaciones. Las melodías y efectos de sonido no pasan de testimoniales y no destacan en ningún aspecto, más allá del algún tema más rockero con algo más de personalidad y que recuerda a otros productos de la cultura pop.

6.5

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.