Fantasía clásica

Lost in Random, impresiones. La envidia de Tim Burton, Henry Selick y Alice Madness

Probamos las primeras 4 horas del nuevo juego de Zoink (Fe, Ghost Giant) y la cosa no puede tener mejor pinta, ¿estamos ante una de las sorpresas del año?

Zoink está de vuelta. El estudio de Ghost Giant, Fe y Stick it to the Man!, entre otros, regresa a la acción en cuestión de días con su segundo juego para el programa EA Originals, un ambicioso proyecto llamado Lost in Random. En MeriStation ya hemos tenido la fortuna de probarlo durante aproximadamente cuatro horas y aunque según sus desarrolladores no hemos cubierto ni una tercera parte de lo que ofrece, os vamos avisando de que merece la pena abrocharse el cinturón. Estamos ante una de las sorpresas del año y un imprescindible para los amantes de Tim Burton, Henry Selick y Jim Henson. Con una ambientación de órdago inspirada en dichos maestros, Lost in Random es una aventura de acción y estrategia en la que sólo falta algo de plataformeo para encontrar al sucesor de los maravillosos Alice Madness. Palabras mayores, lo sabemos, pero ganadas a pulso tras un primer contacto que no ha podido dejarnos mejor impresión.

Hace unos meses, el prestigioso festival de cine de Tribeca se abrió a los videojuegos y presentó una reducida selección de títulos a los que consideró “de mayor potencial a futuro tanto a nivel artístico como narrativo”. Los focos de semejante honor se los llevaron los de siempre, Twelve Minutes y Kena: Bridge of Spirits, pero en aquella lista también hubo sitio para Lost in Random. Es decir que si bien llega bajo el radar, son varias las voces que vienen reivindicando a lo nuevo de Zoink como una de las grandes promesas del año. Unas reivindicaciones a las que nos sumamos desde este mismo momento. Hablaríamos de que aspira a ser uno de los juegos indies del 2021, pero… ¿sigue siendo un juego indie?

La respuesta es que sí, probablemente sí, pero Lost in Random dista mucho de tener los recursos que solemos atribuir a la palabra indie. Al fin y al cabo, la Zoink que hoy nos presenta el juego no es la que conocimos en los tiempos de Stick it to the Man!, ni mucho menos. Apenas tiene que ver con la que nos trajó Fe allá por 2018. Ha tenido un crecimiento desmedido que se plasma en las cerca de 80 personas con las que ha colaborado en esta ocasión. Pero no es sólo su juego con más personal, sino que también es al que más tiempo ha dedicado esta talentosa desarrolladora sueca. Tres años. Llevan tres años tratando de hacer realidad el que “definitvamente es el juego más ambicioso y grande” de la compañía. “Un sueño hecho realidad”.

3 años, 80 personas, fichajes de prestigio...

La nueva envergadura alcanzada por Zoink y Lost in Random se plasma en tres datos muy sencillos. El primero, la duración del juego. No será una aventura de una, dos tardes, como los trabajos previos del estudio, sino que según nos dicen, ronda las 12 horas y para según qué personas (las más tranquilas y completistas) hasta las puede superar con holgura. El segundo, el calibre de algunos de los nuevos fichajes de la desarrolladora. Es el caso de Blake Robinson, quien se encargará de la BSO y es de sobras conocido por su trabajo como compositor de The Stanley Parable. Una suerte de hermano gemelo y malvado de Danny Elfman. Pero también es el caso de Ryan North, guionista de la historia que está más que contrastado tras encargarse con éxito de los cómics de Adventure Time y fichar por Marvel hace más de un lustro. Incorporaciones de prestigio que dan un plus al proyecto.

Igual de crucial es el tercer dato, que es la importancia que le han dado a la jugabilidad. En Zoink son conscientes de que hasta ahora se han ganado el cariño de la gente por su originalidad, sus historias y su propuesta artística. Su currículum está plagado de juegos y experiencias tan hermosas como sencillas a los mandos, la mayoría eminentemente narrativas. Esta vez se han propuesto romper su techo y sorprender con unas mecánicas jugables sólidas, profundas y atractivas. Lo que hemos podido probar así lo confirma. Estamos ante una aventura de acción que parece un RPG occidental, pues en sus batallas hasta se para el tiempo y se ponen a nuestra disposición varias opciones y estrategias. Luego lo desgranaremos en detalle, pero que no os quepa duda de que es la prueba más rotunda del crecimiento y la renovada ambición de la desarrolladora.

¿De qué va Lost in Random?

El título se ambienta en el mundo de Random, un lugar donde la fantasía y los juegos de mesa van de la mano. Todos los habitantes de Random viven bajo el mandato de una reina malvada que toma sus decisiones tirando un dado mágico. Así es como la reina elige cosas tan importantes como, por ejemplo, a qué se dedican sus súbditos. Cuando cumplen doce años, ella les convoca, tira el dado y lo que salga marcará su destino para el resto de sus vidas. Y si uno quiere conservar la cabeza, más le vale no cuestionar los designios de la suerte y el azar.

Nuestra historia arranca el día del doce cumpleaños de Impar, hermana de la protagonista (una joven aún más pequeña que se llama, cómo no, Par). Aunque quiere esconderse y evitar su tirada, las huestes de la reina dan con Impar y le obligan a lanzar el dado junto al resto de niños de su edad para que todos ellos sellen su futuro y empiecen a trabajar. Muy Juegos del Hambre. Impar tiene suerte y saca un seis, lo que significa que irá al palacio de la reina a ser parte de su corte. Muchos lo celebran (pues no hay mejor destino posible), pero su hermana no. Par sabe que ese es el último deseo de Impar, sabe que ésta no quiere irse y sospecha que hay algo turbio en el castillo de la reina que no les están contando. Sin embargo, nada puede evitar que ambas sean separadas. Esa misma noche, Par tiene una pesadilla con su hermana y toma una decisión que le cambiará la vida: ir a rescatarla y luchar contra su recién conocido destino.

Aquí empieza la verdadera aventura de Par, quien deberá dejar atrás a sus padres y cuanto conoce para ir en busca de su hermana. No tardará en acabar perdida en un cementerio de dados donde sucede lo impensable: uno de ellos despierta y se une a la joven en su epopeya. Es el único dado vivo que queda además del de la reina y será el personaje en el que Par deposite sus esperanzas. Apodado Dadelio, esta alocada criatura es capaz cambiar el mundo a su alrededor con cada tirada y se antoja la clave para rescatar a Impar. A partir de entonces seguiremos las peripecias de Par y Dadelio por los reinos de Random, mientras se nos narra una historia que habla sobre ese componente de azar que hay en la vida y sobre cómo tirar para adelante sean cuales sean las cartas que nos hayan tocado. Porque el azar no marca nuestro destino, sino nosotros.

"El apartado artístico condensa lo mejor de genios como Burton y Selick. Su universo parece destinado a quedarse a vivir por siempre en nuestra imaginación".

Random se divide en seis reinos y cada uno de ellos rinde su particular homenaje a los juegos de mesa y azar. De hecho, cada uno de ellos es como un tablero en sí mismo y funciona atendiendo a sus propias reglas. Un ejemplo es Londos, una ciudad en la que todos sus habitantes tienen dos personalidades y cada veinticuatro horas eligen cuál van a usar a continuación en base a la correspondiente tirada de dados de la reina. Allí sus personajes cambiarán su actitud ante nosotros de un día para otro. De simpáticos a bordes, de sinceros a mentirosos, etcétera. Y los fans de Alicia en el País de las Maravillas también pueden ir relamiéndose porque otro reino está centrado en las cartas y todo gira en torno a ellas, como en los jardines de la Reina de Corazones. Como decíamos al principio, el diseño de escenarios y personajes condensa lo mejor de genios como Tim Burton y Henry Selick. Vale la pena probarlo sólo por semejante despliegue visual e imaginativo. Qué delicia. Artísticamente no tiene un pero y es uno de los mayores despliegues de los últimos años.

Una aventura como las de antes

La aventura es bastante lineal en pos de su narrativa, pero en estos mundos tan maravillosos también hay espacio para la exploración. Al visitar las ciudades de los distintos reinos toparemos con misiones secundarias, conversaciones opcionales con sus habitantes (con sistema de diálogos para elegir qué respondemos), un montón de caminos alternativos (hasta tenemos un mapa para no perdernos) y elementos destruibles como jarrones, farolas, etc. Estos últimos sueltan unas cuantas monedas tras hacerse añicos que luego podemos usar en la tienda de Manu Barajas, un mercader ambulante cuyo diseño está a la altura de los buhoneros de Resident Evil. Lost in Random no deja de consistir en ir de un punto A hasta un punto B, pero dicho trayecto es tremendamente variado en propuestas, ritmo, grado de libertad y sobre todo en lo visual. Lo último que se nos ha pasado la cabeza es que estemos recorriendo un puñado de pasillos. Realmente da la sensación de ser un viaje apasionante por un universo rico y vivo. Su linealidad lo único que hace es recordarnos a las clásicas aventuras en 3D de hace varias generaciones, como por ejemplo Medievil, y eso nunca será malo. Desprende un embriagador aroma old school.

De una ciudad a otra lo que haremos será combatir o avanzar solventando puzles sencillitos. Estos últimos son en plan “atraviesa la siguiente zona esquivando los focos de luz de los guardias para que no te pillen”, o “activa las palancas correctas para abrir la siguiente puerta”. En ellos hasta podremos dar órdenes a Dadelio para que se ponga en un sitio concreto o acceda a donde nosotros no llegamos. Pero es en las batallas donde está la verdadera esencia de Lost in Random. La miga, la chicha. En ellas siempre empezamos armados con poco más que un tirachinas con el que tenemos que golpear los puntos débiles de nuestros enemigos. Al mismo tiempo que les esquivamos (hay botón de dash), deberemos disparar a unos cristales brillantes que tienen sobre el cuerpo y que al romperse desprenden la llamada “energía de dado”. Según vayamos acumulando energía desbloquearemos una serie de cartas mágicas y al completar una mano de seis podremos lanzar a Dadelio.

Aquí viene lo gracioso. Cuando tiramos el dado, el tiempo se detiene y en función de la puntuación que hayamos sacado podremos canjear más o menos cartas de esa mano que teníamos, y por supuesto mejores o peores. Si sacamos un uno, por ejemplo, lo mismo nos da para una poción de vida y poco más. Con un seis nos tomaremos esa poción, pillaremos un arco mágico y hasta colocaremos un par de bombas por el escenario. Realmente se siente como un juego de mesa en el que todo depende de una divertida mezcla de azar y estrategia.

Acción y combates con toques de RPG occidental

Es mucho más profundo de lo que parece. Si canjeamos una carta que nos de una espada, por ejemplo, podremos realizar ataques rápidos con ella o ataques cargados, lo típico, pero además tendremos que estar pendientes de su durabilidad, pues terminará rompiéndose. Y las cartas que nos pueden salir dependen de la selección previa que hayamos hecho. Par tiene un mazo personalizable y mejorable. Podremos desbloquear hasta 34 cartas distintas divididas en las siguientes categorías: cartas de arma, daño, trampas, riesgo y suerte. Las primeras nos desbloquean espadas, arcos, martillos y demás clases de armamento para atacar cuerpo a cuerpo o a distancia. Las cartas de daño acostumbran a ser bombas de muchos tipos. Las hay que se activan por proximidad, que lo hacen cuando las disparamos con el tirachinas o incluso que son transportadas por un pájaro y lanzadas desde el aire. Además, al estar el tiempo parado, podremos movernos por todo el mapa, una especie de arena de combate, y poner las bombas allí donde queramos, planeando lo que sucederá una vez se reanude la acción.

Por su parte, las cartas trampa otorgan ventajas como que hagamos daño al realizar un dash cerca de los enemigos o que se invoque una burbuja protectora a nuestro alrededor. Aquí también se incluyen los elixires para recuperar vida (que hacen las veces de botiquines ya que no, no hay regeneración automática). Si pasamos a las cartas de riesgo, algunas permiten volver a tirar el dado o cambiar nuestras cartas por otras al azar. A veces nos salvarán y a veces iremos de Guatemala a Guatepeor. Por último quedan las cartas de suerte, las más escasas. Estas podrán canjearse para aumentar en uno la puntuación de nuestra tirada, por ejemplo, o para que el resto de cartas pidan un número más pequeño para ser usadas. Un galimatías de opciones y posibilidades.

A todo esto hay que sumar que podremos ir mejorando a Dadelio, o comprando nuevas cartas en la tienda de Manu Barajas (donde hasta hay tarjeta de socio para los que invierten mucho). Las batallas pueden cambiar radicalmente en función del mazo que llevemos equipado y podemos vernos metidos en un lío contra los jefes finales si no hemos estado previsores, si no tenemos suerte en combate o si no sabemos utilizar bien la mano que nos ha tocado. Como veis, las propias explicaciones ya parecen las reglas de un juego de azar o de mesa. Objetivo cumplido.

¿Estamos ante una de las sorpresas del año?

Estas primeras cuatro horas nos han dejado algunas dudas sobre si la aventura mantendrá el ritmo durante las más de doce que nos dicen que dura. Preguntas sobre si habrá suficiente variedad de enemigos y sobre si no acabaremos usando sólo una o dos estrategias. ¿Cuántas armas habrá y cómo de diferentes serán realmente las cartas? También nos ha dolido en el alma que las plataformas fueran automáticas, un QTE simplón y esporádico. Pero al margen de estas cuestiones menores que habrá que resolver en la versión final, las primeras impresiones no pueden ser más positivas. El mundo y los personajes de Random son sencillamente increíbles. Una fantasía visual, un universo maravilloso que parece destinado a quedarse a vivir por siempre en nuestra imaginación. Justo ahí, al ladito de Pesadilla antes de Navidad, Los mundos de Coraline, La novia Cadaver y Frankenweenie. Por si fuera poco, esta vez Zoink ha conseguido repartir el peso del juego a partes iguales entre narrativa y gameplay. Aunque la historia es bonita y entrañable, sus combates merecen los mismos elogios por originalidad y posibilidades. Su mecánica casa a la perfección con la ambientación e idea del título. Todo va de la mano en este homenaje a los juegos de mesa y azar. En definitiva, no podemos tener más ganas de ver hasta dónde es capaz de llegar Lost in Random cuando se lance el próximo 10 de septiembre en todas las plataformas. La cosa no puede pintar mejor. Crucemos los dedos y tiremos nuestro dado... ¿Saldrá un seis?

Lost in Random

  • Nintendo Switch
  • PlayStation 5
  • Xbox Series
  • PC
  • PlayStation 4
  • Xbox One
  • Acción
  • Aventura

Lost in Random es un título de aventura y acción a cargo de Zoink Games y Electronic Arts para PC, PlayStation 4, Xbox One, PlayStation 5, Xbox Series y Switch. Te damos la bienvenida al mundo de Random, un reino oscuro en el que el futuro de los ciudadanos lo determina la tirada de un dado. ¿Sucumbirás a tu destino o aprenderás a utilizar el caos en tu favor? Embárcate en una aventura con Even y su compinche Dicey para desafiar al azar y romper la maldición de Random.

Lost in Random