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Monster Hunter Stories 2, Impresiones. Ya lo estamos jugando en Nintendo Switch

Os contamos qué nos están pareciendo nuestras primeras horas con esta secuela del JRPG basado en la saga Monster Hunter. Mucho más grande y evolucionado.

Monster Hunter se encuentra en un momento muy dulce. Tras el éxito de Monster Hunter World en 2018 y Monster Hunter Rise en 2021, la serie principal se ha bifurcado en dos grandes caminos dispuestos a continuar en paralelo, cada uno ofreciendo una experiencia a un tipo de jugador determinado. Hemos de retroceder ligeramente en el tiempo para conocer el inicio de una ya no tan tímida vertiente RPG, la que hoy nos atañe, donde Capcom identificó un mercado aún inexplorado por la que es actualmente una de sus grandes propiedades intelectuales: el monster-tamer RPG.

Tal y como bien hicieron Dragon Quest Monster Joker, Yo-kai Watch o Digimon Story: Cyber Sleuth, Monster Hunter buscaba su equivalente, y ese, salvando las distancias, no fue otro que Monster Hunter Stories para Nintendo 3DS. Fue toda una sorpresa, hemos de recordar; una de las agradables. Pues a pesar de su simpleza, se consiguió acertar en lo nuclear: crear una aventura de rol por turnos con una historia típica de una serie de anime, luchas entre monstruos y captura de los mismos.

Tras su paso por iOS y su sospechosa ausencia en Nintendo Switch, donde un port encajaba a la perfección para reivindicar este título olvidado, los de Osaka nos sorprendieron con una secuela, Monster Hunter Stories 2: Wings of Ruin, que llega este 9 de julio a Nintendo Switch y PC. Con la promesa de llevar ese concepto un paso más allá, podemos deciros que ya estamos jugando al título, ya le hemos dedicado unas cuantas decenas de horas, pero hoy solo podemos hablaros del principio; de poco más de lo que podréis conocer por vosotros mismos a partir de este 25 de junio con la demo gratuita que se dispondrá en la eShop.

Monster Hunter Stories 2: primeras horas en una aventura a lo grande

Lo primero que llama la atención en Monster Hunter Stories 2 es lo cuidado que está todo. Olvidaos de una propuesta menor, un mero producto spin-off a modo de fanservice. No es solo eso. Esta obra es plenamente consciente de lo que busca: apelar al fan del RPG a través de Monster Hunter. El equilibrio entre ambas partes está muy bien medido, con un despliegue de criaturas del bestiario de estas últimas generaciones descomunal.

Un apartado artístico al más puro estilo anime japonés, música con acordes reminiscentes a la serie principal, un toque muy shonen, personajes estereotípicos, una leyenda por resolver… Tacha todos los conceptos de la lista e introduce la idea de darle la vuelta a la fundamentación principal de la franquicia, que es la de cazar monstruos. Aquí los «domesticamos» para enfrentarnos a otros, luchan entre sí y nosotros intervenimos en ese combate. Eclosionamos huevos, hacemos ritos canalizadores para heredar habilidades, entrenamos, forjamos armas y armaduras…

Hechas las presentaciones, nos ponemos en la piel del nieto (o nieta) de Red, un Rider legendario; que viene a ser un domador de monstruos capaz de forjar amistad con las criaturas y usarlas para salvar al mundo de sus amenazas. Todo empieza cuando, por cosas del destino, conocemos a Ena, una joven wyveriana a la que le han confiado un huevo que contiene un Rathalos especial, legendario, capaz de despertar un poder de destrucción que puede acabar con todo. ¿Nuestra tarea? Conocer esa leyenda, pararle los pies los enemigos de sus cuestionables planes y, entre tanto, mucha épica, acción, giros de guion y combates por diestro y siniestro.

Monster Hunter Stories 2 no te atrapa por su historia, lo hace por su universo, compuesto por regiones divididas en enormes zonas a modo de mundo abierto (aunque, en realidad, son rutas abiertas delimitadas); y lo hace por su jugabilidad, que mejora sensiblemente respecto a la primera parte. Esto es un arma de doble filo. Si vienes de la obra original, la sensación de sorpresa casi desaparece, esto es «más y mejor», con detalles de calidad de vida que detallaremos en el análisis y un crecimiento notable en su sistema de combate RPG, donde tanto los monstruos como el propio Rider tienen ahora un abanico de opciones más amplio. Tememos que empiece a ser monótono y repetitivo con el paso de las horas.

A grandes rasgos, la historia es solo el cascarón de una obra larga, muy larga (próximamente os diremos cuánto nos ha durado), con misiones secundarias, expediciones, misiones de caza de monstruos amenazantes como en la serie principal… Nos ha gustado que ahora se sienta más Monster Hunter, que herede más elementos del lenguaje de la serie en lo que a estructura de gestión se refiere. Tenemos forja, tienda, posibilidad de comprar y combinar objetos, talismanes, armaduras y armas que mejorar… No falta de nada, con la diferenciación de que aquí combatimos por turnos y no luchamos solos contra los monstruos, sino acompañados de otros. Una evolución evidente del título de hace cuatro años.

Sol y nubes en el horizonte; queda mucho viaje por delante

Hay cosas que no nos han terminado de convencer y que, insistimos, no queremos afirmar con rotundidad todavía porque esto no es un análisis. Lo primero es que el juego sigue dependiendo de un sistema de piedra-papel-tijera en los movimientos principales para trazar la preferencia del golpe. Si cazador y presa usan un golpe técnico en el mismo turno, habrá un choque y ambos recibiremos daño; si no, tendrá preferencia el que se anteponga según este criterio. Por suerte, lo que verdaderamente importa son los tipos elementales (fuego, agua, trueno…) que marcan la diferencia contra jefes finales. De nada sirve enfrentarte a un monstruo con movimientos de agua si llevas una armadura resistente al fuego. Y ahí está parte de la gracia, en que no dejes de forjar nuevas armaduras, crees tu equipo de seis monstruos ideal, explores y recojas todo tipo de materiales.

De nuevo, un arma de doble filo. Puede llegar a hacerse pesado. Mucho farmeo de materiales, una exploración de mundo que se basa en ir de un punto a otro recogiendo objetos y luchando contra enemigos (no hay combates aleatorios; es sencillo esquivar el choque con las amenazas salvajes) y una estructura de progreso algo recursiva que tenemos la sensación de que puede llegar a agotarse.

Hay un elemento que no podemos pasar de largo en este avance: el rendimiento. Estamos jugando en Nintendo Switch y, a decir verdad, hay problemas de FPS. La resolución es óptima en TV y en modo portátil, con una imagen nítida, arropada por un acabado artístico muy colorido, pero al saltar al mundo abierto hay problemas con algunas caídas incómodas. Desconocemos el motivo. Esperamos (y deseamos) que estos problemas mejoren con un parche.

En cualquier caso, sirvan estas impresiones para trasladaros nuestro pulgar arriba. Lo estamos pasando bien. Cualquiera que haya disfrutado del original puede estar tranquilo: esto es más. Más grande, más ambicioso y más profundo. Sobre si es necesariamente mejor es algo que tenemos que evaluar en frío, cuando hayamos terminado la aventura y podamos poner cada elemento del juego en la balanza. Mientras tanto, Monster Hunter Stories 2 encaja a la perfección en una consola híbrida como Nintendo Switch, se presta a partidas cortas y luce de maravilla en formato portátil. Tenemos que salvar el mundo… Nos vemos en unos días.


Hemos realizado estas impresiones en Nintendo Switch con una copia digital suministrada por Capcom.

Monster Hunter Stories 2: Wings Of Ruin

Monster Hunter Stories 2: Wings Of Ruin es un RPG con combates por turnos a cargo de Capcom para PC y Switch, secuela del primer Monster Hunter Stories de Nintendo 3DS. Conviértete en un Rider y únete a monstruos amistosos (los llamados Monsties) parar luchar a su lado embarcándote en una historia épica.

Monster Hunter Stories 2: Wings Of Ruin