DOOM Eternal
DOOM Eternal
Carátula de DOOM Eternal

Doom Eternal, análisis Switch. Milagro en el Infierno

Panic Button lo vuelve a hacer y Switch se beneficia de uno de los juegos más importantes de 2020. El estudio no parece tener límite, la consola tampoco

Da gusto ver relaciones tan bien avenidas. Con la llegada de Doom Eternal a Switch tenemos a la infernal familia de id Software bien nutrida en la máquina de Nintendo (con especial mención al preciado Doom 64, aparecido también recientemente). Y no es baladí el asunto, porque si ya era complicado imaginar el Doom de 2016 en la consola de los de Kioto, Eternal nos hacía albergar dudas por su mayor requerimiento técnico.

Pues bien, podemos decir ya que no hay nada que temer, Panic Button lo ha vuelto a hacer, y si bien el esfuerzo era mayor en esta ocasión, la experiencia adquirida con el porteo de la anterior iteración de la saga ha servido para entregar con Eternal una dignísima versión del potente juego de sobremesa. Los milagros pueden darse en el mismísimo infierno.

Como es habitual en estos casos, redirigimos a los lectores al análisis original del juego que publicamos en su momento. Escrito por Sergi Motenai, uno de nuestros más dotados analistas para juegos de este tipo, encontraréis allí todos los pormenores que han hecho de Doom Eternal un fijo en todas las listas de mejores juegos del año. Tan solo hay que tener en cuenta lo de siempre en las versiones de Switch: los menores números en el framerate y en la resolución, lo demás es tal cual podéis leer en aquel estupendo texto. Nos centraremos pues en las particularidades de esta versión y en lo que pueden esperar en cuestión de calidad los usuarios de la consola híbrida.

Los magos de Panic Button

Fundado por antiguos empleados de Acclaim, Panic Button fueron de los primeros estudios en tener acceso al hardware de Switch. Ya trabajaban años antes codo con codo con Nintendo y Nvidia sobre la consola que se lanzaría en marzo de 2017. En ese sentido es comprensible que se encuentren a años luz de otras compañías que se encargan de trasladar juegos de sobremesa a la portátil.

Solo Feral Interactive (responsables del absolutamente increíble port del querido Alien: Isolation y el estupendo Grid, que únicamente se ve lastrado por los gatillos no graduales de Switch en el acelerador) y Saber interactive (autores de ese port de otro mundo que es The Witcher 3 de CD Projekt RED) pueden mirar cara a cara a los texanos.

Tener un profundo conocimiento de las posibilidades de la máquina no es sinónimo de infalibilidad. Ahí tenemos a Virtuos, que pecó de confianza tras sus celebrados ports de Dark Souls o las trilogías de Spyro y Bioshock. Sus declaraciones sobre que nada era imposible para ellos en Switch, que incluso conseguirían ports de calidad de juegos next gen, recibió un baño  la realidad en un juego de la entonces actual generación (aunque en principio no demasiado exigente técnicamente) como era The Outer Worlds.

Panic Button cuenta sus aportaciones por éxitos en títulos complicados como el Doom de 2016 y Wolfenstein II: The New Colossus, a cual más sorprendente. También son los responsables del port de Doom 3, que venía acompañando el desembarco de la saga en Switch junto a los clásicos Doom y Doom 2, y New Blood, el spin off de Wolfenstein II. Por descontado, también son culpables de que Warframe funcione tan bien en la consola de Nintendo. No dan visos de alcanzar su límite, y esperamos que continúen así durante mucho tiempo.

Doom Eternal en Switch

Panic Button había estado implicado desde el principio del desarrollo de Doom Eternal con Bethesda e iD Software para llevar el juego a Switch. Detalles importantes como tener que trabajar en el nuevo motor de id Tech 7 y la llegada de la pandemia hizo que pasaran varios meses desde el lanzamiento original del juego en plataformas de sobremesa y PC en aquel fatídico marzo de 2020 hasta la llegada en diciembre a Switch.

En una entrevista en Nintendolife a Cody Nicewarner y Travis Archer, dos miembros destacados del estudio, se revela cómo id software tuvo en cuenta desde el primer momento la versión de Switch. No se trataba pues de una consola de segunda sino que el pensamiento de Doom Eternal abarcaba a todas las consolas por igual. El nuevo motor estaba pensado para sacar partido a la última tecnología de PC y exprimir la potencia de PS4 y One, por lo que el reto de Panic Button fue mayúsculo.

La implicación desde el primer momento potenció la sensación de un continuo work in progress. El motor iba recibiendo actualizaciones que debían analizarse en el estudio, algunas beneficiaban el desarrollo, otras lo complicaban. Había que tratar con cuidado los cuellos de botella de una consola menos potente, ver qué se podía sustraer del diseño final sin comprometer la calidad. No solo se puso a prueba la capacidad de Switch, sino lo escalable del nuevo motor. Por lo demás, como aditivos en la portátil, se trabajó en un hud más legible y en el uso del apuntado por giroscopio, caracterísitca que siempre se agradece en un shooter.

Cody Nicewarner: La principal gran característica que sacamos de Doom 2016, Wolfenstein: New Colossus y Youngblood fue el movimiento de apuntar. Tomamos lo que habíamos hecho anteriormente y ajustamos los valores para que realmente brille para Doom

Eternal.NintendoLife: ¿Hay alguna omisión o algo que se haya cortado?

Travis Archer: No, es la experiencia completa.

Así pues, todo el contenido original, que es muchísimo y generoso en opciones, se encuentra aquí. Los sacrificios vienen por la parte de resolución, ya que se ha dado prioridad a la tasa de frames. Incapaz de alcanzar los soñados 60 fps de las consolas de sobremesa, bien está que se mantengan estables los 30. En el dock se alcanzan los 720p de resolución máxima dinámica, con caídas a 504p en momentos de mayor estrés gráfico que en modo portátil pueden bajar hasta los 360p.

A pesar de todo el juego se ve bien, y en más de una ocasión haréis capturas de pantalla de los fantásticos e infernales escenarios. Las imágenes que acompañan este análisis son una muestra de ello. Además, en un juego con momentos tan frenéticos, son los fps los que adquieren protagonismo frente a la calidad visual. No hay tiempo entonces para admirar el paisaje, más bien solo tendremos ojos para buscar rápidamente un lugar que nos dé un segundo de seguridad en el que recuperar el aliento. Doom en Switch es tan glorioso y Eterno como en sus hermanas mayores. A veces, los milagros se dan hasta en el infierno.

CONCLUSIÓN

Switch cierra 2020 con uno de los juegos del año en su catálogo. Panic Button no ha hecho honor a su nombre y sí a su fama de buen porteador. No ha habido que pulsar el botón del pánico, y es que a este estudio parece que no hay reto que se le resista. El nuevo motor de id Tech 7, creado para sacar partido a ordenadores y exprimir la ya agonizante old gen, ha mostrado su versatilidad para con la híbrida de Nintendo. Todo lo que hace grande a Doom Eternal está aquí: su salvaje campaña con un enfoque más vertical de la acción, sus modos multijugador (con un Battlemode disponible desde el principio, aunque nos aconsejen adentrarnos en él con experiencia acumulada), sus coleccionables que potencian la rejugabilidad… Es un placer poder jugar a Doom Eternal en cualquier lugar, utilizar su afinado apuntado por control de movimiento, tener, en definitiva, la mejor versión posible del juego en una máquina portátil. A pesar de los sacrificios previsibles, como una menor tasa de frames y resolución, Doom Eternal en Switch mantiene con orgullo su carácter de juego imprescindible, y se coloca sin problemas entre los mejores port de la consola.

LO MEJOR

  • Increíble pero cierto: Doom Eternal en Switch.
  • La sensación de que nada puede con la máquina de Nintendo si esta cae en las manos adecuadas.
  • El apuntado por giroscopio y el Hud optimizado para el juego portátil.
  • Se mantiene estable a 30 fps con algunas caídas puntuales no demasiado importantes
  • Sin sacrificios de contenido. Está todo aquí.

LO PEOR

  • Los previsibles sacrificios en la resolución y framerate
  • Que un lanzamiento de esta envergadura no tenga edición física
8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.