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MASCARILLAS

Infografía: Las mascarillas con válvula no son seguras para todos, según OCU

Pueden contribuir a propagar el Coronavirus porque solo protegen a quienes las llevan, no a todo el mundo.

Infografía: Las mascarillas con válvula no son seguras para todos, según OCU

Han sido con diferencia el artículo estrella desde que la crisis sanitaria del Coronavirus saltó de China a Occidente y se convirtió en una pandemia global. Las mascarillas, algo que muchos de nosotros no habíamos ni comprado ni usado antes en nuestra vida, pasaron a ser tras el Estado de Alarma en el bien más preciado. Los gobiernos compitieron por ellas. Hubo robos, estafas de alto nivel, y aunque estamos ya en proceso de desescalada -que viendo cómo es la gente a ver si no hay que dar marcha atrás-, siguen siendo muy necesarias.

Las mascarillas con válvula no

Si vas a una farmacia, te encontraras con mascarillas de varios tipos: desde las desechables de tipo quirúrgicas -las que vemos en médicos y enfermeras- hasta las más resistentes de grado FFP2 y FFP3 (las hay reutilizables y no-reutilizables). De hecho, en el caso de estas últimas, su eficacia de no-filtración es de un 92% una FFP2 y un 98% una FFP3. Pero si ves que llevan una válvula en uno de sus lados, según la OCU deberías no comprarlas, o si tienes una ya, no usarlas. ¿Por qué? Porque solo protegen en una dirección, no en dos.

Con el fin de poner un poco de orden con los distintos tipos de mascarillas que hay y los que deberían usarse, la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) ha hecho una infografía que no recomienda el uso de las FFP2 y FPP3 con válvula, porque “no impiden el contagio del coronavirus a otras personas, ya que precisamente la válvula facilita la salida de la respiración sin ningún tipo de filtro. Y, por lo tanto, pueden contribuir a la propagación del coronavirus”. Aunque debemos señalar que igualmente existen mascarillas con válvula y además un espacio para colocar filtros intercambiables y desechables.

Por el contrario, las mascarillas FFP2 y FFP3 sin válvula sirven para protegerse a uno mismo y también a los demás, ya que filtran tanto la entrada como la salida del aire. Claro que también son las más caras y, hoy por hoy, no siempre fáciles de encontrar. Por eso, además del personal sanitario, su uso solo es prioritario para colectivos de riesgo, como personas con patologías crónicas, inmunodeprimidas y quienes cuidan a personas contagiadas.

También mascarillas caseras y antipolvos

Según la OCU, “el resto de los consumidores pueden seguir usando mascarillas quirúrgicas o higiénicas indistintamente. Gracias a su efecto barrera, protegen al resto de la población en aquellos casos en que uno está infectado y no lo sabe, por lo que contribuyen decisivamente a controlar la expansión de la pandemia”.

Y si no se dispone de mascarillas certificadas, sean higiénicas, quirúrgicas o FPP2 y FFP3 sin válvula, y aun así tiene que exponerse a una situación en la que no puede guardar la distancia de seguridad, “es recomendable llevar al menos una mascarilla casera o una mascarilla antipolvo PM2,5. Pueden no ser tan efectivas como las anteriores, pero es preferible a no llevar mascarilla”.

OCU insiste, además, en la importancia de respetar las instrucciones del fabricante respecto a tiempo de uso, posibilidad de reutilización o no y, en caso de ser reutilizables, limpieza y desinfección. Y advierte sobre la importancia de usarlas bien y mantener el resto de las medidas preventivas. La sensación subjetiva de seguridad que algunas personas pueden tener por usar mascarillas puede llevarlas a relajar otras precauciones tanto o más importantes, como la distancia física, el lavado frecuente de manos y el evitar tocarse la cara con las manos sin lavar.

Nada de AliExpress

Como ya hemos visto otras veces durante esta crisis, “es preferible evitar comprar mascarillas en los market places de las grandes plataformas de venta online como Amazon, Aliexpress, Ebay…”. Muchas de ellas despiertan serias dudas sobre su fiabilidad, tienen largos plazos de espera y no son necesariamente más baratas.

Por ello, la mejor opción es acudir a alguna farmacia, parafarmacia o supermercado de cercanía, físicamente o a través de su página web. De hecho aquí tenéis una web contodos los registros de farmacias españolas que venden a través de Internet, y una aplicación para comprar medicamentos online sin receta.