Meripodcast: el inicio de Stadia

Google Stadia: cómo solicitar un reembolso

Os contamos cómo y cuándo podéis solicitar un reembolso en la nueva plataforma de juego en streaming, Google Stadia.

Google Stadia ya ha superado su arranque en el mercado. Tras todos los problemas de lanzamiento y la unanimidad de la crítica en cuanto a su estado actual, sus usuarios ya han visto cómo se ha revelado la siguiente oleada de títulos adheridos a la suscripción Pro.

Si bien esto causó revuelo por la reciente oferta que tuvo Tomb Raider: Definitive Edition, la política de devoluciones de Google es clara. Para evitar confusiones y que sepáis qué derechos tenéis al adquirir un título en el servicio, os contamos cómo devolver un juego en Stadia y qué margen existe.

Cómo devolver un juego en Google Stadia

Lo primero que debéis saber es que todos los ajustes de tu perfil han de realizarse a través de la aplicación móvil o en navegadores Chrome. En la parte superior derecha, justo en tu foto de perfil, se acceden a las opciones del servicio, tanto al rendimiento del streaming como a los ajustes de la cuenta. Debéis elegir la tercera pestaña: “compras”.

Ahí aparecerán las suscripciones actuales y todas las compras realizadas en Stadia. Debajo, en el historial de transacciones, podéis elegir el título que queréis devolver. Una vez dentro, simplemente elegir la opción “pedir un reembolso”, encima de “recibir asistencia”.

La política actual de Google Stadia especifica que puedes optar a un reembolso siempre y cuanto hayas jugado menos de dos horas y esté dentro de los primeros 14 días naturales desde el momento de la adquisición.

Si cumples sendos requisitos, el equipo de asistencia técnica comenzará “a investigar” tu caso para clarificar si el fallo será a tu favor. Como es lógico, ese mensaje será un mero tecnicismo; en un plazo de 24 horas obtendrás tu reembolso.

El dinero se reintegrará en el método de pago original entre 3 a 7 días, dependiendo de la entidad del banco. Al final, esta flexibilidad hace que comprar un juego sirva como una pequeña demostración. Si no te convence, lo devuelves y listo. Sin compromisos.