El brujo de bolsillo

The Witcher 3: Wild Hunt y el port a Nintendo Switch

CD Projekt Red ha conseguido un equilibrio perfecto entre la adaptación a la consola híbrida y la optimización del rendimiento.

The Witcher 3: Wild Hunt (2015) es uno de los títulos más sobresalientes de la generación actual. La tercera parte de la saga videolúdica de Geralt de Rivia marcó todo un hito en el género de rol, gracias a sus múltiples virtudes: una historia contundente, un sistema de progresión complejo, un lore profuso y un eje de misiones donde las secundarias brillaban con un arco argumental complejo. El brujo que al que el escritor Andrzej Sapkowski dio vida sobre el papel prosiguió su historia gracias a CD Projekt RED, que nos concedió una saga videolúdica que fue autosuperándose a cada entrega. The Witcher 3 se hizo con el galardón de Juego del Año en los Video Game Awards de 2015.

El poso que nos ha dejado The Witcher ha perdurado cuatro años después. La expectación e intriga que despierta la serie de The Netflix ha avivado la magia que nos había cautivado. CD Projekt RED, por su lado, está enfrascada en el desarrollo de Cyberpunk 2077, que nos sumergirá en su distopía en abril de 2020. Sin embargo, hay una cita más próxima que la del mundo cibernético y el brujo en la gran pantalla: Geralt de Rivia llega a Nintendo Switch, según se nos reveló en la conferencia de Nintendo de la E3 2019.

Un port fiel 100% al contenido

The Witcher 3: Wild Hunt llegará a Nintendo Switch el 15 de octubre de 2019. En MeriStation hemos podido probar de antemano la adaptación del brujo al modo portátil, con lo que hemos podido resolver algunas dudas que nos despertó tan sorprendente anuncio. ¿Podrá esta consola soportar un juego de tal calibre? ¿Será un port 100% fiel? ¿Ha habido excesivos sacrificios técnicos?

La versión trasladada a Switch será la de The Witcher 3: Wild Hunt Complete Edition, es decir, con el juego principal más las expansiones Hearts of Stone y Blood And Wine, lo cual suma 150 horas de juego si nos ceñimos a la misión principal. Asimismo, también se incluirán los trajes alternativos para Ciri, Yennefer y Triss. Ningún contenido nuevo ha sido añadido ni se ha sustraído un sólo gramo de historia o gameplay, con lo que podemos disfrutar de la aventura del brujo en su totalidad.

A favor de un rendimiento óptimo

El cambio más significativo del port son los gráficos, en los que se han sacrificado detalles en favor del rendimiento. The Witcher 3: Wild Hunt se caracteriza por un preciosismo que roza el hiperrealismo —dentro de un marco fantástico-medieval—. Por supuesto, la potencia de Nintendo Switch tiene unas limitaciones que no pueden compararse con las de PC, PS4 o Xbox One, con lo que es iluso aspirar a un port idéntico en cuanto a calidad gráfica. Sin embargo, CD Projekt RED ha sabido mantener un buen equilibrio: se ha rebajado el nivel de detalle en favor de una fluidez optimizada y agradable. Dicho cambio es sutil y no menoscaba la magnificencia visual de los escenarios de The Witcher 3. Incluso los detalles más significativos que vemos en los personajes se mantienen, como el efecto de piel mojada, las abundantes cicatrices de Geralt o la expresividad facial, aunque hay sacrificios y es evidente. La ausencia más perceptible se da en sombreados y texturas, como las fibras de los ropajes.

No obstante, la fluidez de las cinemáticas se da con la misma soltura que en el The Witcher 3 original, con lo que podemos seguir gozando de un lenguaje audiovisual que nos atrapaba en cada escena. En cuanto a las secuencias in-game, éstas mantienen un rendimiento elogiable, salvo alguna caída de frames en el combate, como la explosión de los espinosos. Los 30 fps mantienen el tipo por norma.Por su lado, el tiempo de las pantallas de carga, aunque éste continúa manteniéndose prolongado en las regiones con mayor exquisitez de detalles, como Novigrado o Toussaint.

Al jugarlo en el modo portátil, disfrutamos de The Witcher 3 con sonido estéreo, con lo que es inevitable perder algunos matices —gruñidos de la fauna, conversaciones lejanas, etc— que llenaban de autenticidad la inmersión. No obstante, en Nintendo Switch se mantienen las pistas principales como la música, el ruido de los enemigos y las voces de los diálogos centrales, con algunos detalles secundarios de la ambientación. Faltará comprobar en el modo dock cómo se ha mantenido la complejidad de una banda sonora tan exhuberante.

Empuñando espadas y hechizos

La adaptación de The Witcher 3: Wild Hunt para Nintendo Switch ha puesto especial cuidado en los controles, donde prima una intuitividad muy agradecida para un sistema de rol tan elaborado, si bien recomendamos el tutorial para aquellos jugadores neófitos. La precisión, además, resulta muy afinada y hace la experiencia portátil más que agradable. No obstante, hemos echado en falta el uso de la pantalla táctil durante las partidas de Gwent, lo cual habría sido todo un acierto en favor de la comodidad del peculiar juego de cartas. Asimismo, cabe elogiar la adaptación de los subtítulos, a un tamaño legible y sin pecar de invasivos.

CD Projekt RED, por su lado, afirma estar muy satisfecha con el port de The Witcher 3: Wild Hunt que está cocinando, y es un orgullo justificado. Si bien aún no hemos probado el modo dock, podemos confirmar que llevar al brujo en el bolso y cumple las expectativas que nos habíamos formado, siempre y cuando nos mantengamos en los márgenes de lo posible en Nintendo Switch. La desarrolladora polaca está empleando un buen hechizo tecnólogico para trasladar una de las más hermosas del grimdark a nuestro sofá o fuera de nuestro hogar.

The Witcher 3: Wild Hunt - Complete Edition

The Witcher 3: Wild Hunt - Complete Edition, desarrollado por CD Projekt RED y editado por Bandai Namco para Switch, es una versión especialmente adaptada del celebrado RPG de acción protagonizado por Geralt de Rivia con todos los contenidos extra incluidos.

The Witcher 3: Wild Hunt - Complete Edition

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