Hola, Bill Murray

12 Minutes, impresiones. Un bucle repleto de secretos

Jugamos al nuevo título de Annapurna Interactive, una de las mejores experiencias de este E3 2019.

A Annapurna Interactive se le está poniendo cara de gigante, pero con el tamaño de David. Cada título que la editora lanza al mercado cuenta con una impronta personal tan fuerte que ya no se habla de géneros, sino de “es de Annapurna”. What’s Remains of Edith Finch cavó el camino, Florence lo asfaltó, Gone Home lo pintó y 12 Minutes viene dispuesto a embellecerlo para rematar la faena.

Con motivo de este E3 2019, no sólo hemos tenido la oportunidad de jugar a 12 Minutes, sino de hacerlo junto a su creador, Luis Antonio, un portugués afincado en Estados Unidos encargado de parir esta idea tan original a la par que alocada.

El día de la marmota

Bill Murray tiene en su haber una de las películas más divertidas de la historia del cine: El día de la marmota. El sello que esta cinta ha dejado en el imaginario popular es tan grande que la expresión “vivir El día de la marmota” se ha colado entre nosotros, siempre para hacer referencia a que se repiten situaciones una y otra vez (como en el argumento de la película, donde Bill Murray está en bucle siempre el mismo día).

En el mundo de los videojuegos hemos tenido ya obras donde las paradojas temporales de este tipo están presentes. Sin embargo, nos ha maravillado lo bien que lo ejecuta 12 Minutes, la nueva obra de Annapurna Interactive.

La idea de la que parte el juego es simple. Una pareja convive de manera feliz en su hogar. No hay nada extraño en su día a día, más allá de los problemas cotidianos de cualquier matrimonio. Un día, en cambio, el marido regresa a casa y ocurre algo insólito: un supuesto policía entra en el apartamento, acusa a su mujer de asesinato y puede que incluso los personajes acaben muriendo. O no.

Aquí entra el eje central de esta historia. 12 Minutes es una repetición constante de este hecho. Nosotros, como jugadores, tenemos la obligación de que esto no suceda, es decir, de que la esposa o él terminen muriendo, de que ese supuesto policía no acceda a la casa. El loop se repite una y otra vez, pero siempre creando nuevas ramificaciones temporales y, por tanto, nuevas variaciones en la historia.

La apuesta jugable de esta producción es muy peculiar, ya que todo sucede en 12 minutos de tiempo real. Si queremos adelantar el tiempo hasta que ocurra el fatídico desenlace, la cama del dormitorio es el único elemento catalizador para que los segundos avancen más deprisa. Esta manera de jugar con el reloj de manera auténtica es fascinante, dado que al final ofrece al jugador la libertad de elegir cómo quiere que todo se desarrolle. Eso sí, con los 12 minutos como margen.

En la demostración que jugamos hicimos, por ejemplo, dos veces la historia. La primera vez, con la parte básica; la segunda, intentando que nuestra mujer no abriera la puerta al policía en cuestión. ¿El desenlace real? Eso sería spoiler y ni nosotros lo sabemos, ya que tal como nos comentó Luis Antonio, la historia está pensada para durar entre seis y ocho horas. Todo dependerá de cómo de listo sea el jugador a la hora de elegir la ruta adecuada para salir del loop del protagonista.

Para llegar a este punto, 12 Minutes parte de conceptos jugables muy básicos. Toda la acción se desarrolla dentro del apartamento desde una perspectiva cenital. Por tanto, el salón, la cocina, el baño y el dormitorio son las únicas estancias donde nos podemos mover, con la salvedad de que casi cualquier objeto es interactivo. En este último aspecto está la clave de la historia, ya que podremos coger, mover, encender, etc., los elementos de la casa. Estos, a su vez, también dan nuevas conversaciones disponibles.

De acuerdo a su creador, la clave siempre ha sido desarrollar “un juego accesible”, donde la complejidad esté más en la historia que en lo jugable en sí. De hecho, uno de los elementos más sorprendentes es que todo funciona a través del ratón y del click izquierdo, para ser exactos. Por tanto, sólo es necesario hacer click en el ratón para disfrutar de 12 Minutes en su máxima expresión.

Luis Antonio nos apuntaba que su obra “es una lucha constante por experimentar con el concepto de time loop”. “Cuantos más loops realices, más vas a aprender de la historia, de los personajes”, nos reseñaba mientras jugábamos. Una sucesión de prueba y error que se busca de manera intencionada. Nada queda al azar.

Como es lógico, el padre de la criatura no oculta que el juego ha recibido la inspiración de numerosos productos culturales, desde videojuegos hasta películas pasando por cómics; eso sí, siempre con Memento como punta de lanza (como uno se podía esperar a poco que se viera el concepto de time loop).

12 Minutes apunta alto. Con una jugabilidad muy sencilla y asequible, su narrativa busca la experimentación del jugador. El desarrollo ya está terminado, tal como nos aclaró Luis Antonio, y ahora sólo se están grabando las voces y puliendo animaciones, bugs, etc. No hay fecha, pero lo vemos para más pronto que tarde.

12 Minutes

12 Minutes es una aventura de corte narrativo a cargo del creativo Luis Antonio para PC y Xbox One en la que un hombre se ve encerrado en un bucle de tiempo infinito.

12 Minutes

Gibbous. A Cthulhu Adventure

En estos últimos años se han multiplicado los juegos inspirados en Lovecraft. Darkest Dungeon, Conarium, Call of Cthulhu o The Sinking City han salido estos últimos años pero, la mayoría han salido flojillos, siendo lo mejor la ambient...