Cazadores de lore

Isshin, Genichiro y el Clan Ashina de Sekiro: Shadows Die Twice

Desmenuzamos todas las pistas que hemos conocido sobre Ashina y el Clan que lleva su nombre al jugar a Sekiro: Shadows Die Twice, de From Software.

Sekiro: Shadows Die Twice es el nuevo éxito de From Software, que ha logrado batir récords en la historia del estudio tales como vender 2 millones de copias en menos de 10 días. A pesar de presentar muchas diferencias en su jugabilidad, mecánicas y ambientación, sigue siendo una obra de Hidetaki Miyazaki y por ello nos encontramos con una historia contada de forma fragmentada. El genio detrás de los SoulsBorne se permite añadir más escenas cinemáticas y conversaciones directas en Sekiro, pero muchas de sus partes siguen siendo un puzle que, como jugadores, debemos unir y descifrar. Para ello nos hemos reunido hoy. Con una botella de sake para compartir con todo lector que haya acudido, nos sentamos en el Templo Desolado mientras los copos de nieve caen y escuchamos la historia del Clan Ashina, sus tierras y sus miembros más importantes.

Nota: Todos los reportajes marcados como "Cazadores de Lore" pueden contenter spoilers sobre el juego del que se habla

La rebelión de los Ashina

Nos situamos en los años que pondrían fin al Período Sengoku. Una etapa de la historia de Japón que sumió al territorio en una guerra civil desde finales del período Muromachi (1467) hasta el ciclo Azuchi-Momoyama (1568), aunque la paz no llegaría hasta 1615 (Período Edo). En concreto, en la tierra de los Ashina (ideada para los eventos del juego) finaliza una guerra cuando el maestro espadachín Isshin Ashina logra acabar con la vida de su enemigo, el general Tomura, y con ello obtener el control de la tierra.

“Tan solo recuperamos lo que nos fue robado” – Isshin Ashina

Unos veinte años después del golpe de Isshin, el Clan Ashina se encuentra al borde del colapso. Encarnando a Sekiro, un shinobi que sigue el código de hierro que le enseñó su padre, el Búho, y empezamos la aventura con poca información acerca de quién somos y dónde nos hallamos. Lo que sabemos es que nuestra misión principal es proteger al Divino Heredero, Lord Kuro, de todo aquel que quiera hacerle daño. Tras liberarlo, llegamos al poco ante el nieto del mencionado Isshin: Lord Genichiro Ashina, miembro principal del clan.

“El Divino Heredero se viene conmigo”

Como parte de los planes de su familia para recuperar el poder y el control de sus tierras de manos del Ministerio de Interior, pretenden retener a Kuro para hacer uso de su poderosa sangre como un sacrificio o bien a modo de influencia política. Por supuesto, siguiendo su código de honor, Sekiro no puede permitirlo, por lo que se enzarza en un combate contra el Lord que sabe que no puede ganar. Además de la batalla, también pierde un brazo y a su protegido, por lo que se ve obligado a empezar de cero con la ayuda de un útil brazo prostético para avanzar en el cometido de salvar al Divino Heredero.

Más adelante, un nuevo encuentro con Genichiro demuestra que el Lobo ya está preparado para enfrentarse a tan digno rival. El nieto de Isshin pide una última vez al Divino Heredero que lo acoja en su juramento y le otorgue la capacidad de ser inmortal, tal y como la tiene Sekiro. Sin embargo, el joven se niega, confiando en que su shinobi acudirá a su rescate. Así lo hace, apareciendo en escena justo para hacer chocar el acero contra Genichiro.

“Si es por el bien de preservar Ashina, aprovecharé cualquier forma de fuerza herética. Soportaré cualquier carga. Observa, el relámpago de Tomoe.”

Así, el Lord demuestra que es capaz de hacer cualquier cosa por su clan y tierras. Perder del todo su humanidad con tal de obtener un poder tan grande como para enfrentarse a sus enemigos, matar a quien se interponga en sus planes e incluso sacrificar a un niño para extraer su sangre celestial. Todos los planes quedan en forma de humo cuando Sekiro le atesta un golpe mortal a pesar de que su rival logre convocar una tormenta y canalizar relámpagos por su cuerpo y espada. En su último suspiro, Genichiro todavía tiene tiempo de pronunciad “Ash…ina…” antes de caer. Aun así, las aguas rejuvenecedoras que corren por sus venas logran hacer que reviva y se levante una vez más. Debilitado, proclama su amor y lealtad por Ahina una vez más antes de huir del lugar.

Los últimos miembros de los Ashina

Tras derrotar a su nieto, Sekiro llega hasta el propio Isshin Ashina y se sienta junto a él para compartir una botella de sake y escuchar la historia de su clan. Lejos de guardarle rencor por haberse enfrentado a Genichiro, el debilitado anciano le agradece al shinobi el haberlo hecho debido a la sangre maldita que corre por las venas del Lord. Con el buen licor recorriéndole la garganta, Isshin recuerda los tiempos en los que fue un legendario espadachín, que alcanzó el título "Kensei" (Kensei, 剣 聖, santo de la espada), y fundó el Clan Ashina en las tierras conquistadas por su mano. Por sus obras, fue nombrado héroe del país del norte y luchó durante el período de los Estados en Guerra y en la Batalla de Sekigahara. Él mismo nos recuerda los orígenes de su gente y la historia de las tierras y el Clan Ashina:

“Antes, estas tierras eran…un lugar donde la gente de Ashina vivíamos. Dónde las aguas fluían directamente de la fuente. Éramos un pueblo que amaba a su país…pero éramos herejes y débiles. Naturalmente, fuimos invadidos. Arrastrados a la sumisión por muchos largos y dolorosos años. Ni siquiera podíamos rezar al agua desde los muelles. La forma en la que estábamos en aquel entonces…ni siquiera el buen sake nos podía emborrachar de verdad. Pero entonces, el mundo se sumió en el caos. En medio del caos que era Japón…de las bajas inacabables y las llamas de la guerra…encontramos la oportunidad perfecta para recuperar nuestra tierra. Pero ahora…es un lugar de muerte.”

En los tiempos en los que lo conocemos, Isshin es una sombra del glorioso guerrero que una vez fue. Sentado en sus aposentos situados en lo alto del castillo Ashina, vive sus últimos días con tranquilidad y un remordimiento producido por el estado de sus tierras y por ser uno de los últimos miembros de su clan. Su avanzada edad y frágil estado de salud no le permite mucho movimiento salvo para disfrutar de un buen sake y contar sus batallitas. Además, ofrece útiles consejos al Lobo, quién sigue el rastro de las leyendas antiguas para hallar la solución a la cura de la inmortalidad.

En una de estas charlas también podemos descubrir más acerca de Tomoe, la maestra de la espada que fue mentora de Genichiro y le enseñó las técnicas para controlar el rayo que pudimos ver durante la ardua batalla. “Verla luchar es como verla bailar.Cuando la miras a los ojos sientes como si te estuvieran arrastrando a las profundidades del océano”, resume Isshin con un tono de nostalgia en su voz. Además, admite que quedó cautivado por ella y por ello casi pierde su vida: “He vivido una vida larga, pero ese momento fue el más cercano a la muerte para mí”.

Las identidades de Isshin Ashina

Al conocer en persona al anciano Isshin, nos llama por el nombre de “Sekiro”, ante lo que le empezamos a responder “Tú eres…”, antes de que nos corte con una risa. Se trata de un detalle que puede pasar desapercibido por muchos de los jugadores, pero si somos de los que se fijan en todas las piezas del rompecabezas y conocemos la filosofía y forma de contar historias de From Software sabremos que no es una mera coincidencia. Quien nos apodó por el nombre de Sekiro (隻狼), fue Tengu de Ashina, un misterioso guerrero enmascarado que nos encontramos en las afueras del Castillo después de vencer al general Gyobu Oniwa.

El nombre de Sekiro en sí se trata de una combinación de kanjis que significan “lobo con un solo brazo”, pero lo realmente importante de esta situación es que ningún otro personaje nos llama así aparte de Isshin y Tengu. Éste último se encuentra “cazando ratas” (una especie de enanos asesinos protegidos con un sombrero de dura paja) en las tierras de Ashina y nos ofrece la enseñanza de las técnicas esotéricas de Ashina si le ayudamos en su labor.

Si no nos encontramos con Tengu en el momento indicado, podremos aprender las mencionadas técnicas de la mano del propio Isshin al hablar con él en sus aposentos. Por ello, además del detalle de que podemos encontrar la capa y máscara de Tengu en la estancia, queda confirmado que ambos son la misma persona.

Gracias a esta deducción podemos conocer más sobre el personaje de Isshin y su doble personalidad. Nuestras creencias acerca de que se trata de un débil anciano no son tan ciertas, puesto que en sus ratos libres se coloca la máscara que le otorga la identidad de Tengu y sale a cazar él mismo a quienes considera invasores de sus tierras. Como su nieto, es capaz de hacer cualquier cosa con tal de preservar el honor de Ashina, tanto del lugar como del propio Clan.

Un digno rival hasta el final

En los últimos compases de la aventura, las tierras de Ashina se ven invadidas por el Ministerio del Interior y sus guerreros shinobi. Las predicciones de los gobernantes se ven cumplidas, Ashina arde y el caos y la muerte se extienden, mientras que Sekiro debe tomar una dura decisión basada en apoyar a su padre, el Búho, y acabar con la vida del que hasta el momento era su protegido o bien rechazar el código de hierro. Como sabréis, existen varios finales para el juego, pero el considerado “verdadero” es “Retorno”, en el cuál somos fieles a Kuro y vencemos al que fue nuestro mentor.

Al descender las escaleras del Castillo nos encontramos con el cadáver de Isshin, custodiado por Emma. Mientras lo llora, nos pide que hagamos lo posible por rescatar al Divino Heredero y así lo hacemos, acudiendo al prado de flores blancas donde nos enfrentamos por vez primera contra Genichiro. Allí, nos volvemos a encontrar. El Lord aparece con un aspecto temible, portando la segunda espada mortal con la que ha logrado hacer sangrar a Kuro. Éste, pronuncia unas palabras:

“Genichiro…si crees que puedes cambiar el destino de Ashina con algo así…estás equivocado. Lobo, nadie tiene el derecho a poseer el legado del Dragón, puesto que nadie está hecho para soportarlo.”

Al derrotarlo, una vez más, descubrimos que la batalla no ha terminado. El propio Genichiro admite su derrota y el no haber tenido suficiente poder, pero recuerda que su abuelo sí lo tenía: “Con la Sangre del Dragón corriendo por sus venas (refiriéndose a la Espada Mortal que porta). Con esto, la larga noche de Ashina llega a su final”. Tras ello, se corta a sí mismo el cuello y de la herida surge el propio Isshin Ashina en su versión joven y ataviada con las vestimentas de samurái que utilizó en la guerra, años atrás.

Una ardua batalla final nos espera contra el legendario espadachín, quién hace honor a todas las leyendas que se contaron de él. Finalmente, al vencerlo, lo ejecutamos al estilo samurái mientras él se arrodilla y Sekiro emplea la espada inmortal para poner fin a la vida del último miembro del Clan Ashina de una vez por todas, dejando el destino y legado de sus tierras en un terreno incierto.

 

Fuentes

Sekiro: Shadows Die Twice

Sekiro: Shadows Die Twice, desarrollado por From Software y editado por Activision para PC, PlayStation 4 y Xbox One, es un RPG de acción de los creadores de Dark Souls y Bloodborne que recoge el testigo de la mítica saga Tenchu y nos lleva a la era Sengoku, en el año 1500 en Japón, en el que un samurái deberá enfrentarse a la muerte a cada paso.

Sekiro: Shadows Die Twice