Vuelven los dragones

The Elder Scrolls Online: Elsweyr, impresiones: viejos conocidos

Viajamos hasta Londres para probar las primeras horas de la nueva expansión de The Elder Scrolls Online, Elsweyr. Vuelven lo dragones y la magia de siempre.

The Elder Scrolls Online está en su mejor momento desde que llegara el pasado 2014. Morrowind y Summerset sentaron un excelente precedente de cara a construir la hoja de ruta que debería seguir anualmente. Encaminándonos a su quinto año en el mercado, la próxima parada en este tour por Tamriel se sitúa en un lugar que no visitamos desde Arena: Elsweyr, hogar natural de los Khajiit. Desde MeriStation, hemos tenido la oportunidad de probar durante unas horas los primeros pasos en esta nueva expansión.

La árida tierra de Elsweyr coincide con la introducción de una mecánica que no tomará a los veteranos de la saga por sorpresa. Los dragones vuelven a poblar el cielo de Tamriel tras su resurrección inesperada. La temporada del dragón, como denominan los contenidos trazados para este año, cuenta con un protagonista de lujo, y es que la mecánica estrella en TES V: Skyrim vuelve para poner patas arriba el universo Online.

Dragones y mazmorras

La presencia de los dragones es inédita en el título de Zenimax Online. Estos despiadados enemigos quizá terminaron por convertirse en una amenaza menor a medida que progresábamos en el mundo de los nórdicos. Sin embargo, desde la compañía han querido dotar a estos seres mitológicos de las características básicas sobre las que se construyeron originalmente. De hecho, al ser una experiencia diferente a la offline, combatirlos requerirá destreza y unidad entre los integrantes del grupo.

El portavoz de la compañía, presente durante el hands-on, nos instaba a cambiar la mentalidad de juego. Ya no somos Dovahkiin, un sangre de dragón con las capacidades de un semidios, aquí debemos actuar como simple mortal que somos a través de todo lo que conlleva. Los dragones son grandes, muy grandes, extremadamente fuertes y que requieren de versatilidad en el campo de batalla durante sus transiciones de vuelo y aterrizaje.

Su presencia no estará supeditada en exclusiva al hilo argumental principal, sino que tendremos tres vías para experimentarlos: la comentada con anterioridad, durante los eventos de mundo abierto y en la Trial, de la que conocemos pocos detalles hasta este momento. Llamada Sunspire, doce jugadores podrán embarcarse en una incursión en la que todos los jefes entrarán dentro del marco temático draconiano. Por no olvidarnos de un modo difícil que dará un giro a su comportamiento...

Durante la introducción, apenas pudimos ver el dragón que llevará el peso del guión. Pese a que la build preview se encontraba aún en un estado bastante temprano, tanto el set de animaciones como el estilo visual recuerdan inevitablemente al ya visto en 2011. Esto puede jugar un poco a favor de quienes se enfundaron la armadura de hierro, puesto que conocerán de antemano cómo se comportan.

Los sueños felinos de Elsweyr

El hogar natal de los Khajiit es una tierra asolada por la guerra. Tras una serie de cuestiones que no revelaremos y que dan pie a la situación argumental de la región (incluida la presencia de viejos rosotros que reaparecerán), una de las razas más antiguas del universo Elder Scrolls sienten la opresión extranjera incluso dentro de sus fronteras. Entre los dragones y las fuerzas de nigromantes, cada palmo es un pulso por ver quién retiene el cuadrilátero.

Bien es cierto que, pese al par de horas que pasamos dentro de ella, la manera en la que te introduce al mundo es bastante lenta y vaga. Más incluso que en anteriores expansiones. El páramo desértico de la primera mitad, oculta otro semblante mucho más vivo, casi selvático. Apenas pudimos poner nuestras zarpas en ella, pero fue el ejemplo de que Elsweyr encierra más sorpresas de las que aparenta, sobre todo a la hora de aportar variedad.

Y es que los nigromantes serán una de las piezas sobre las que gira esta expansión. Además de presidir el elenco de amenazas humanoides, se convierte en una de las nuevas clases disponibles. The Elder Scrolls Online no recibía nuevos roles desde la introducción de Warden en Morrowind, lo cual se agradece para quienes aspiren a tener otro personaje secundario que difiera del combate base del resto de arquetipos.

Como es natural, fuimos raudos a crear un nigromante, y la experiencia, aunque corta, fue intensa. Las primeras habilidades que tuvimos a nuestra disposición escenificaban la estrategia a seguir una vez le construyamos con todas sus ramificaciones. Una de ellas podía invocar a un esqueleto que explotaba cuando dejábamos de pulsar el botón. A medida que progresemos, más compañeros podremos resucitar de entre los muertos. Por otra parte, el apartado de hechizos nos dejó con ganas de seguir profundizando. Mucho daño a costa de un buen porcentaje de maná; algo normal si tenemos en cuenta que la naturaleza de la clase es un punto intermedio entre el hechicero y las invocaciones del Warden.

Embarcamos en una nueva aventura

En general, las sensaciones fueron un poco irregulares, debido principalmente al estado en el que se encontraba. Los profesionales allí reunidos estuvimos un poco perdidos a la hora de encontrar el contenido que nos dejara experimentar las principales novedades de la expansión, y cuando empezamos a ver novedades tuvimos que dejar el puesto. Nos quedamos con ganas de pasear más tiempo por las ciudades, llenas de vida y visualmente impactantes. También querríamos haber profundizado en la nueva clase, de la que nos gustaron sus pinceladas iniciales.

La espinita clavada era haber podido disfrutar en compañía de algún dragón por el mundo. Si bien durante la campaña tuvimos varios encuentros que dejaron entrever su poder, querríamos ver qué tal se comportan en un entorno menos guionizado. Su presencia es un reclamo de bastante fuerza para todos los que amamos su universo, tanto a los mandos como en cuanto al trasfondo y lo que aportan. Ha sido un movimiento bastante inteligente por parte de Zenimax Online; conocen de sobra lo que su comunidad pide.

No será hasta el próximo 4 de junio cuando por fin podamos viajar a la joya del Sur de Tamriel (finales de mayo en acceso anticipado para ordenador). El verano comienza a partir de que TES: Online nos permita perdernos en una nueva expansión.

The Elder Scrolls Online: Elsweyr

Los dragones vuelven a Tamriel en The Elder Scrolls Online: Elsweyr, parte de la aventura anual Temporada del Dragón. Explora las sabanas y cañones de Elsweyr, defiende el hogar de los khajiitas de un mal ancestral y dirige a los no muertos con la clase Nigromante. Un RPG de acción de corte multijugador online cargo de ZeniMax y Bethesda para PC, PlayStation 4 y Xbox One.

The Elder Scrolls Online: Elsweyr

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