Feliz aniversario en 2019

Aniversarios de videojuegos en 2019

En 2019, muchos videojuegos estarán de aniversario. Viajamos en el tiempo para recordar títulos que han confeccionado nuestra historia.

2019 arranca con múltiples lanzamientos. En el horizonte se avistan Kingdom Hearts 3, Resident Evil 2 Remake y, más adelante, Devil May Cry 5. El mercado indie también nos augura un surtido de títulos sorprendentes, y el género estratégico y de acción se abre paso con ímpetu.

2019 es el año en el que se desarrollan los acontecimientos de Blade Runner y Akira. Nuestro presente se encuentra muy alejado del futuro retratado en ambas obras, si bien el cyberpunk va tomando más presencia en juegos como The Red Strings Club, uno de los indies más reseñables de 2018, y Cyberpunk 2077, en pleno desarrollo.

Asimismo, 2019 es la fecha de aniversario de muchos títulos que han pavimentado la historia de los videojuegos de los años. Hoy nos embarcamos en un recorrido por aquellos videojuegos cuyas efemérides se celebrarán en los próximos meses.

Hace 5 años

2014 fue un año descrito por IGN como “lleno de fiascos y decepciones”. Sin embargo, hallamos varios títulos que se han ganado nuestro cariño. Dragon Age: Inquisition (BioWare) se erigió como Juego del Año, con una nueva entrega de la saga RPG en la que se recuperaba un vasto mapa, una personalización más generosa del estilo de juego y una historia épica en la que nuestro Inquisidor lidiaba con la guerra civil entre magos y templarios, mientras una Brecha en el Velo amenaza la existencia del mundo.

El género de rol estuvo de enhorabuena y no sólo por la saga grimdark de BioWare. Divinity: Original Sin (Larian Studios) hizo las delicias de los amantes del género con un sistema de juego basado en el rol clásico, complejo y adaptado a la generación vigente. La Tierra Media: Sombras de Mordor (Monolith Productions) apostaba por el rol de acción al que incorporaba el sistema Némesis, una jerarquía dinámica de las fuerzas de Sauron. Dark Souls II (Fromsoftware) mantenía el sello de una saga que había revolucionado el género de rol. Wasteland 2 (inXile Entertainment), cuyo predecesor había inspirado la saga Fallout, nació gracias a una campaña de Kickstarter. The Banner Saga (Stoic) versaba hacia el rol táctico en un universo inspirado en la cultura vikinga. Risen 3: Los Señores Titanes (Piranha Bites) pasó desaperbicido entre otros títulos sobresalientes del género. El incombustible Pokémon no podía faltar, y regresó con Pokémon Rubí Omega y Pokémon Zafiro Alfa (GameFreak).

Blizzard lanzaba Hearthstone, su juego de cartas coleccionables protagonizado por héroes de Warcraft. Los naipes de fantasía continúan batallando a día de hoy gracias a continuas expansiones.

Bungie, tras haberse consagrado con Halo, creaba una nueva franquicia de temática espacial con Destiny, un FPS multijugador de sci-fi mitológico que aportaba toques RPG. Por otro lado, los mechas de Titanfall (Respawn Entertainment), que habían arrasado en los premios de la E3 de 2013, se abrían paso en el género de disparos multijugador, inspirados en obras clásicas de la ciencia ficción como Blade Runner, Star Wars o Ghost In The Shell, como apuntaba Polygon. En cuanto a robots gigantes, Transformers: Rise of the Spark no obtuvo una acogida tan favorecedora.

Bayonetta 2 nos devolvía a la Bruja de Umbra con su característica danza festiva del hack and slash. Sin embargo, su nueva entrega sería exclusiva de Wii-U, para ser luego llevada a Nintendo Switch. Wii-U recibía Mario Kart 8Super Smash Bros, el cual también llegaba a 3DSDonkey Kong Country: Tropical Freeze aportaba la alta definición a la saga.

El terror recibió títulos muy rompedores, como Alien Isolation (The Creative Assembly), que nos erizaba la piel con un survival horror que acentuaba la vulnerabilidad del jugador ante un xenomorfo de inteligencia artificial muy elaborada. Asimismo, 2014 fue el año de Silent Hill PT, el impactante teaser jugable creado por Hideo Kojima y Guillermo del Toro que nunca llegó a la luz, debido a la ruptura con Konami. Con dicha separación, Metal Gear Solid V: The Phantom Pain fue el último título de la saga firmado por su creador original.

Shinji Mikami devolvía la esencia del terror de supervivencia con The Evil Within, con el que el diseñador deseaba redigir un género que versaba más sobre la acción que sobre el miedo (Mikami para Eurogamer en abril de 2014). Five Nights at Freddy’s (Scott Cawthon) destacaba en el mercado indie con un survival horror en el que un empleado nocturno debía sobrevivir al asedio de los animatronics.

El mercado independiente lució, además, diferentes títulos que exploraban los videojuegos con nuevos enfoques. Valiant Hearts: The Great War (Ubisoft) y This War of Mine (11 bit studios) nos daban una visión de la guerra más humana y muy alejada de la glorificación de la violencia. Por otro lado, Insurgency (New World Interactive) apostaba por el enfoque tradicional de la estrategia y los disparos. Monument Valley (Ustwo) nos sumergía en un mundo onírico de puzles basados en la perspectivas. Shovel Knight (Yatch Club Games) y su Caballero de la Pala recogían la esencia de las plataformas 8-bits y nos la traía a la actual generación. The Vanishing of Ethan Carter (The Astronauts) nos sumergía en una aventura de terror detectivesca. Gods Will be Watching (Deconstructeam) nos planteaba una aventura de gestión donde ninguna decisión era limpia a nivel moral. Goat Simulator (Coffee Stain Studios) nos daba un enfoque hilarante de los sandbox a través de una cabra. Jazzpunk (Necrophone) nos invitaba a una sencilla aventura de espionaje cargada de humor.

Hubo títulos que no faltaron a su cita anual: FIFA 2015, NBA 2k15 y Call of Duty: Modern Warfare. El Jefe Maestro tuvo su remasterización con Halo: The Master Chief Collection. Metro Redux remasterizaba los dos primeros Metro, creados por 4A Games y Dmitri Glujovski. El género de carreras contó con The Crew y Driveclub. Tropico 5 potenciaba la dificultad de gobernar nuestra isla en la célebre sátira de las repúblicas bananeras. Plants VS Zombies: Garden Warfare continuaba la guerra jardinera.

Ubisoft fluctuó en altibajos. Assassin’s Creed: Unity, ambientado en la Revolución Francesa, fue notorio por sus fallos técnicos. Sin embargo, el estudio nos traía en el mismo año un tesoro como Child of Light, que nos daba un enfoque diferente de los cuentos de hadas a través de Aurora y su mundo JRPG de acuarela y poesía. Far Cry 4 nos llevaba al Himalaya a experimentar la faceta más salvaje del ser humano. Watch Dogs nos permitía flanquear las barreras tecnológicas a través del hacker Aiden Pierce. Sucker Punch Productions también nos permitía descubrir la ciudad a través del parkour y poderes tecnológicos como Infamous Second Son o Infamous First Light. Sunset Overdrive (Insomniac Games) aportaba a los juegos de disparos tradicionales un componente táctico, mezclado con la acción atolondrada de un mundo postapocalíptico.

Wolfenstein: The New Order nos llevaba a una ucronía donde los nazis habían cumplido su sueño del Tercer Reich. El pionero de los disparos en primera persona contaba con una secuela digna de la generación actual, tanto a nivel técnico como jugable. Otro saga que regresó en un formato actualizado fue Thief, que nos traía las aventuras del ladrón Garrett en su universo steampunk.

Hace 10 años

2009 destacó por una calidad tanto en nuevos títulos que revolucionaron la industria como secuelas que mantuvieron el renombre de su correspondiente saga, tal y como apuntaba la Cadena Ser en su resumen anual. Uncharted 2: El reino de los ladrones (Naughty Dog) se erigía como Juego del Año, Nathan Drake en pos del misterio sobre Marco Polo. Su lenguaje audiovisual perfeccionado y una acción cautivadora, esta aventura pulp cumplía el propósito de Amy Henig, relatado a GamerTV: ““Básicamente, queríamos estar seguros de que estuviéramos viendo la suma de todas las partes: historia, su integración con el juego, grandes momentos, nuevas mecánicas de juego y nuevas filosofías de planificación, todas conjuntándose y complementando la experiencia general, que es la parte más importante de todo esto.”

Otras secuelas exitosas fueron Los Sims 3 (The Sims Studio, Maxis, Visceral Games), con un mayor nivel de detallismo y un sistema de progresión autónomo para cada personaje. F.E.A.R. 2: Project Origin (Monolith Productions) nos devolvía a la temible Alma en una entrega poco innovadora y que conservaba su encanto. Assassins’ Creed II (Ubisoft), que había aprendido de los defectos de su predecesor, nos presentaba al descarado Ezio Auditore en el Renacimiento Italiano. Left 4 Dead 2 (Valve) añadía nuevos y jugosos ingredientes a la fórmula cooperativa de luchar contra hordas de zombies. Colin McRae: DiRT 2 (Codemasters) rendía en sus carreras homenaje al adorado piloto que nos había abandonado en 2007, mientras que Need for Speed: Shift (Slighty Mad Studios) viraba hacia la simulación más que al arcade tradicional de la marca. Anno 1401 (Ubisoft) mantenía su fórmula y ofrecía un buen desafío de gobierno colonialista. Halo 3 (Bungie) daba un cierre apoteósico a la saga del Jefe Maestro. Forza Motorsport 3 fue calificado por MeriStation como “el rey de la carretera” y “el mejor juego de conducción”. Red Faction: Guerrilla redirigió la saga al mundo abierto.

El género militar contaba con un generoso catálogo —aunque con altibajos en calidad— en el que se hallaban títulos como Tom Clancy’s HAWX, Arma 2, Battlefield Heroes, Hearts of Iron III, Battlestations: Pacific, Warner Operation Flashpoint Dragon Rising, Codename Panzers Cold War y el sobresaliente Call of Duty Modern Warfare 2. Killzone 2 (Guerrilla), con su ambientación más volcada a la ciencia ficción, marcó un hito en el género de disparos a nivel técnico y superó la marca de su predecesor. La estrategia contó con títulos muy aclamados, como Warhammer 40.000: Dawn of War II, Empire: Total War y Overlord 2 con su característico sentido del humor que parodiaba la fantasía épica. En cuanto a los deportes, FIFA 10, PES 2010 y Football Manager 2010 acudieron a su aguardada cita. Grand Theft Auto: Chinatown Wars llegaba a las plataformas portátiles con su característica sátira del mundo del crimen. Call of Juárez: Bound in Blood nos devolvía al Salvaje Oeste. DJ Hero, spin-off de Guitar Hero, nos convertía en pinchadiscos. Lego Indiana Jones 2 nos llevaba al arqueólogo al venerado universo de los juguetes de construcción. New Super Mario Bros Wii regresaba al 2D tras Super mario Galaxy.

Sin embargo, no todas las secuelas resultaron excelsas. El Padrino II (Electronic Arts) llegó muy limitado a nivel técnico, y no hacía justicia a la licencia cinematográfica. Resident Evil 5 (Capcom) continuaba la estela de Resident Evil 4, lo cual no gustó a los seguidores más puristas de una saga que apostaba por el terror de supervivencia. Final Fantasy XIII (Square Enix), aunque no alcanzó la aclamación de la crítica, aportaba un sistema de combate muy dinámico, y se continuaba ganando el cariño de los amantes de la saga. El señor de los anillos: La conquista, Harry Potter y el misterio del príncipe y The Chronicles of Riddick: Assault on Dark Athena causaron muchos sinsabores.

2009 fue el nacimiento de otros títulos que hicieron historia en los videojuegos. Dragon Age: Origins (BioWare), sucesor espiritual de Baldur’s Gate, ofrecía un rol clásico con una historia en clave grimdark y con una fuerte inspiración en Canción de Hielo y Fuego (George RR Martin). Bayonetta (Platinum Games) llevaba a un nuevo nivel la espectacuralidad del hack and slash, a la vez que ofrecía una protagonista archipoderosa que celebraba la feminidad y sensualidad. Batman: Arkham Asylum honraba al Caballero Oscuro con un título que revolucionaba el género de acción con su versatilidad de mecánicas. Just Dance (Ubisoft) inauguraba una pista de baile en nuestro hogar. League of Legends (Riot Games) creó todo un fenómeno de masas en los MOBA que perdura a día de hoy. Plantas vs. zombies (PopCap Games) proponía un tower defense adictivo y disparatado. Prototype (Radical Entertainment) nos invitaba a absorber las habilidades de otras criaturas para destruir un mundo abierto que destacaba por su dinamismo. No hay que olvidar Machinarium, la tierna y desafiante aventura gráfica de robots con una animación sobresaliente. Otra propuesta original fue Caryon Physics Deluxe nos permitía resolver puzles con nuestros lápices de color. No obstante, no todo fueron títulos excelentes, como Cryostasis: Sleep of Reason, que pasó sin pena ni gloria por el género del terror psicológico debido a su repetitividad.

El género ninja contó con un precioso homenaje a través Muramasa: The Demon Blade, mientras que Ninja Blade y Mini Ninjas no consiguieron estar a la altura.

Hace 15 años

2004 fue calificado por 3D Juegos como “un año irrepetible”, y es que hace 15 años nacieron títulos que han supuesto un hito, amén de la llegada de Nintendo DS. GTA San Andreas recibía el galardón de Juego del Año en los Spike TV Video Game Awards. El ambicioso sandbox de RockStar traía un mundo abierto rompedor en la generación en la que el jugador tenía una libertad de acción casi absoluta. El estudio también lanzaba Red Dead Revolver, que asentaría las bases del exitoso Red Dead Redemption.

Half-Life 2 (Valve) también sorprendía con su nivel magnífico de interacción, amén de hacer gala de un motor gráfico, narrativa y ambientación excelentes que lo han situado en diversas listas de los mejores títulos de todos los tiempos.

La libertad del jugador fue una de las grandes protagonistas en este año, área en la que destacó Hitman Contracts (IO-Interactive), con la que nos volvíamos a convertir en el Agente 47 en una entrega de calidad sin innovaciones. El primer Far Cry (Crytek) destacaba también por dicha libertad de acción, además de marcar un hito técnico con un perfeccionamiento de la simulación física y el nivel de detalle en el apartado audiovisual. Fable (Big Blue Box) apostaba por ofrecer múltiples posibilidades al jugador, y revolucionaba el género del rol con un sistema de progresión en el que el jugador se iba perfilando según nuestras decisiones, interacciones y enemigos abatidos. Sacred (FX Interactive) destacó por su rejugabilidad, si bien flojeaba en su narrativa y mecánicas. Pokémon regresó con sus ediciones Rojo Fuego y Verde Hoja.

El terror deslumbró con títulos muy memorables. Silent Hill 4: The Room, aunque alejado de sus predecesores, conseguía capturar la esencia del pueblo maldito. Henry Townshend se despierta prisionero en su propio apartamento, con la puerta encadenada por dentro, las ventanas selladas y toda vía de comunicación cortada; su única salida era un agujero en el baño que conducía una dimensión peligrosa. Obscure (Mortifilia) apelaba al primitivo miedo a la oscuridad y un imaginario pesadillesco. The Suffering versaba más hacia el gore, la violencia creativa y la adrenalina. Doom III nos llevaba al averno y potenciaba más el terror en una aventura marcada por la acción trepidante. El Mundo de Tinieblas contaba con su propia versión videolúdica en Vampire The Masquerade Bloodlines, apreciado por los jugadores de Vampiro. Asimismo, también visitamos el purgatorio en Painkiller (People Can Fly).

Asimismo, diferentes sagas contaron con sus respectivas secuelas. Los Sims 2 habían mejorado su visión en 3D, añadían mayor complejidad a las etapas de la vida y la genética e incluían el medidor de aspiraciones. Halo 2 fue calificado por MeriStation como “el mejor juego de XBox”, por encima de Fable y Ninja Gaiden. Metroid Prime: Echoes brillaba con un diseño de niveles y jefes digno del sello de Samus Aran.

El género bélico contó con entregas de sus sagas más referenciadas: Call of Duty: Finest Hour, Call of Duty: United Offensive, Battlefield Vietnam, Medal of Honor: Pacific Result, Delta Force Black Hawk Down: Team Saber y Codename: Panzers.

La estrategia sumaba títulos de calidad: Rome: Total War aportaba un sistema muy completo, mientras que Warhammer 40000 Dawn At War recreó a la perfección la estrategia en tiempo real vivida sobre el mítico juego de tablero. En Rollercoaster Tycoon 3 gestionábamos un parque de atracciones en las que podíamos dar un paseo. Sid Meier’s Pirates! ofrecía una experiencia más reposada que acentúaba la exploración. Evil Genius nos invitaba con un humor muy fresco a convertirnos en villanos Bond. No obstante, Zoo Tychoon 2 fue criticado por su escasa dificultad y Chris Sawyer Locomotion fue castigado por su pobreza de diseño.

El fútbol obtuvo su correspondientes FIFA 2005 y Football Manager 2005, aunque el rey volvería a ser PES 4 a pesar de no ser el mejor de la serie. Counter Strike: Condition Zero y Splinter Cell Pandora Tomorrow no habían conseguido el esplendor de las anteriores ediciones de la saga. Need for Speed Underground 2 nos volvía a poner al volante en el turbio mundo de las carreras ilegales, mientras que Burnout 3: Takedown y FlatOut nos invitaban a destrozar la carretera; por otro lado, Richards Burns Rally nos ofrecía una simulación asesorada por el mencionado piloto. Mortal Kombat: Deception ampliaba su repertorio de luchadores y ejecuciones macabras. Prince of Persia: El alma del guerrero continuaba con el renacimiento del príncipe de las plataformas, siguiendo el sistema de desplazamiento por parkour. Leisure Suit Larry: Magna Cum Laude fue criticado por su extrema dificultad y caer en un erotismo y humor facilones. Sherlock Holmes el Pendiente de Plata destacó en todos sus aspectos salvo el esencial: la resolución de misterios.

Varias obras cinematográficas tuvieron su versión videolúdica. El Señor de los Anillos: La Batalla por la Tierra Media llevaba la épica de la obra de Tolkien a la estrategia, con personajes canónicos. Harry y el prisionero de Azkaban, Los Increíbles y Shrek 2, por su lado, no lograron honrar a sus homónimos de la gran pantalla. Star Wars: Battlefront recuperaba la magnificencia de la guerra entre la Alianza Rebelde y el Imperio. Spiderman 2, no obstante, hizo decaer las aventuras de Peter Parker. El coche fantástico 2 pasó muy desapercibido.

Hace 20 años

En 1999 continuaba vigente la revolución del 3D. Dreamcast llegaba a Europa y Soulcalibur arrasó como Juego del Año en diferentes medios. El juego de lucha y esgrima ampliaba el movimiento del jugador a 8 direcciones, lo cual abría un amplio abanico de posibilidades estratégicas. Super Smash Bros revolucionaba el género incorporando las batallas entre 4 contrincantes. Mortal Kombat Gold actualizaba Mortal Kombat 4 a la contemporánea generación. Donkey Kong 64 forzaba los límites de Nintendo 64 y se convirtió en el primer título que requería el Expansion Pak. Otro videojuego destacado en 1999 fue Quake III Arena, que deslumbraba por su diseño de niveles, su dinamismo y se enfocaba al multijugador. A día de hoy recordamos Omega Boost, shoot’em up tridimensional de culto, cuya campaña publicitaria no le otogó una promoción digna.

Silent Hill revolucionaba el terror con un survival horror en el que la ambientación se convertía en un elemento clave. Konami sacó ventajas de las limitaciones técnicas que impedían cargar el escenario completo, y las ocultó tras la característica niebla que dio personalidad a la saga. Resident Evil 3: Nemesis nos ponía en la piel de Jill Valentine, que sobrevivía a una infectada Raccoon City y a un monstruo casi omnipotente que no le dejaba descanso: Nemesis. System Shock 2 se convertía en un título de culto que mezclaba el cyberpunk y el miedo.

El rol estuvo de enhorabuena con títulos que recordamos con aprecio a día de hoy. Final Fantasy VIII aportaba un mayor realismo en el diseño de personajes, a los que añadía voces. Shenmue y Chrono Cross fueron lanzados en Japón. PlaneScape Torment destacaba por su multiverso. EverQuest creaba un mundo multijugador masivo inspirado en las novelas de Tolkien y Dragones y Mazmorras. Darkstone, basado también en la fantasía épica, ofrecía un sistema mucho más simplificado. Por otra parte, la lucha del bien contra el mal contó con un homenaje humorístico: Dungeon Keeper 2, donde nos convertíamos en un Señor del Mal que debía gestionar su mazmorra.

Age of Empires II: The Age of Kings supuso la autosuperación de un hito de la estrategia, al que añadía nuevos elementos a la jugabilidad. Ese mismo año nacía Rollercoaster Tycoon, donde gestionábamos un parque de atracciones. Heroes of Might And Magic III y Age of Wonders nos invitaban a la eterna lucha del Bien contra el Mal. Command and Conquer Tiberian Sun sorprendía por sus cinemáticas en acción real. Con Sid Meier’s Alpha Centauri, sucesor espiritual de Civilization, colonizamos el espacio.

Star Wars regresaba al cine con el Episodio I, que fue llevado a los videojuegos a través de Star Wars: La Amenaza Fantasma y Star Wars Racer. La saga X-Wing concluía con Star Wars X-Wing Alliance. Indiana Jones, otro de los héroes de George Lucas, estrenaba la tecnología 3D en su saga videolúdica con Indiana Jones y la Máquina Infernal.

En 2019 cumplen 15 años Mario Golf, Shadow Man, Faraón, Jet Force Gemini, Commandos: Beyond The Call of Duty, Re-Volt, NFS High Stakes, Power Stone, 40 Winks, Fighting Force 2, Blue Stinger, Legacy of Kain Soul Reaver, Crash Team Racing, Homeworld, Team Fortress Classic, Half-Life Opposing Force, Superman 64, Delta Force 2, Sven Co-op, Hype: The Time Quest, Asheron’s Call Urban Chaos y Gex 3: Deep Cover Gecko.

Hace 25 años

Nintendo proclamó 1994 como El Año del Cartucho en la Consumer Electronics Show de 2014. Sony se zambullía en el mercado videolúdico con PlayStation, que vio la luz en Japón.

Donkey Kong Country (Nintendo) fue proclamado como Juego del Año por muchos medios. Donkey Kong fue resideñado para tener una apariencia en 3D, y el título rompió esquemas a nivel técnico y gráfico, gracias a la exhuberancia de sus texturas y detalles. Asimismo, el gorila tuvo su correspondiente entrega en GameBoy: Donkey Kong. Super Metroid llevaba la aventura espacial de Samus a un nuevo nivel con una excelente libertad de movimiento por escenarios no-lineales llenos de zonas ocultas, y a día de hoy es considerado como uno de los mejores de la saga. Al género metroidvania también se sumaba Castlevania Bloodlines.

Sega, por su lado, también tuvo una nueva entrega para su mascota. Sonic & Knuckles, la tercera entrega de la saga del erizo, permitía conectar el juego con Sonic 2 e incorporaba al equidna Knuckles. Asimismo, Sega lanzó Soleil (Nex Entertainment), considerado “el Zelda para Mega-Drive”, un aRPG en el que el protagonista salvaba al mundo acompañado de un equipo de animales, y en el que se desafiaban los estereotipos de la lucha del Bien contra el Mal. The Story of Thor, que al igual que Soleil contaba con localización al castellano, destacaba por un sistema sencillo y una historia llena de giros argumentales.

Otras secuelas de títulos relevantes que nacieron fueron Doom II (id Software), que añadía nuevas armas y enemigos. Super Bomberman 2 (Hudson Soft) aportaba un divertido multijugador a los míticos laberintos con explosivos. Mega Man X2 (Capcom) nacía en Japón para llegar más tarde a Occidente. Wario contaba con nuevos títulos: Wario Land: Super Mario Land 3 y Wario’s Woods. Kirby pasaba a un golf muy peculiar con Kirby’s Dream Course.

El género de plataformas obtuvo joyas memorables a día de hoy. El Rey León se estrenaba en los cines y Westwood Studios lo adaptaba las consolas con una desafiante dificultad. El humorístico Earthworm Jim (Shiny Entertainment) destacaba por su animación fluida, su run and gun que daba paso a un diseño de niveles sorprendente.

Varias obras destacaron en el género de lucha, que recibió su primer crossover por parte de The King of Fighters 94 (SNK). Killer Instinct (Midway Games) aportaba una gran profundidad a sus combates con una versatilidad de combos y una sensación de 3D gracias al zoom. Tekken (Namco) y Virtua Fighter 2 (Sega) fueron lanzado en Japón y llegaría más tarde a Europa. Cabe destacar a Shaq Fu (Delphine Software), protagonizado por Shaquille O'Neal y considerado uno de los peores videojuegos de la historia.

El género de rol contó con el inolvidable Final Fantasy VI, con una gran complejidad narrativa que lo situó como uno de los hitos de la historia según IGN. Earthbound nacía en Japón y llegaría a Europa un año después. System Shock enfocaba el género con una ambientación cyberpunk, a la que sumaría el terror en su siguiente entrega. Asimismo, nació un nuevo género: Tokimeki Memorial daba luz a los simuladores de citas.

En 1994 se iniciaron sagas que a día de hoy permanecen vivas. Blizzard lanzaba
Warcraft: Orcs And Humans, donde su innovador diseño de misiones asentó nuevas bases del género. The Need For Speed destacaba por el realismo de su conducción, siendo el primero de uno de los mayores referentes del arcade de carreras. También fue el inicio de Theme Park, en la que nos convertíamos en los dueños de un grandilocuente parque de atracciones. Puzzle Bobble ofrecía un diseño de puzles muy original en el que reventar burbujas.

Star Wars contó con dos títulos sobresalientes: Star Wars TIE Fighter, un simulador espacial con un ritmo vibrante y una inteligencia artificial elaborada; y Super Star Wars: The Return of the Jedi, un desafiante run and gun muy fiel a la historia de su homónimo.

Otros títulos que cumplirán 25 años este 2019 son: Heretic, Virtua Cop, Spiderman and Venom Maximum Carnage, Transport Tycoon, Stunt Race FX, Rise of the Triad, Gex, Puyo Puyo Tsu, X-Men Children of the Atom, Darius Gaiden, Policenauts, Clockwork Knight, Demon’s Crest, Revolution X, Sailor Moon S - Jougai Rantou!? Shuyaku Soudatsusen, Panic in Nakayoshi’s World, Igor Objetivo Uikokahonia, Woodruff y el Schnibble de Azimut y Tempest 2000.

Hace 30 años

En 1989, el beat’em up, procedente de las recreativas, se hacía más popular en los hogares. Golden Axe llevaba la fantasía épica al beat’em up, género al que se sumaban Final Fight con su lucha contra la mafia y Teenage Mutant Turtles, con las heroicas tortugas mutantes que triunfaban en televisión. The Revenge of Shinobi, de temática ninja, ofrecía una dificultad que rozaba la frustración.

Operation Wolf llegaba de las recreativas para alzarse con el Golden Joystick Awards, junto con Speedball, un título cyberpunk que mezclaba el balonmano con el hockey sobre hielo. Phantasy Star II revolucionaba el género de rol en Japón, y tardaría un año en llegar a Occidente. Mario Bros obtenía su primera versión portátil en Super Mario Land, lanzado en GameBoyBuscaminas, pasatiempos incorporado en los Windows, ofrecía un puzle original que consistía en despejar las casillas sin toparnos con los explosivos ocultos en ellas.

Prince of Persia revolucionaba los plataformas de acción con el rotoscopio que aportaba un gran naturalismo a las animaciones. El género también se congratulaba con Castlevania III: Dracula’s Curse, que inspiró la serie de animación de Netflix lanzada en 2017. Castlevania: The Adventure fue lanzada para GameBoy en Japón. En los salones recreativos triunfaba Toki, popular por la torpeza del simio que lo protagonizaba. Bonk’s Adventure nos ofrecía a un niño cavernícola y cabezón como protagonista, lo cual aportaba humor al género. La serie de animación Patoaventuras se inició en el mercado lúdico estadounidense con DuckTales.

La estrategia contaba con títulos innovadores, como SimCity, donde gestionábamos una ciudad sujeta a desastres naturales. En Populous jugábamos literalmente a ser dios, y controlábamos la intervención divina en nuestro pueblo.

LucasArts, reina de las aventuras gráficas, renovaba el género con Indiana Jones y La Última Cruzada, al que incorporaba el Cociente Indy, que permitía resolver los puzles de diferentes formas.

Recordemos también otros títulos que cumplirán 30 años: Licencia para matar, Mot, Batman, Buster Bros, Ys I y II, Ys III: Wanderers of Ys, Super Monaco GP, Strider Hiryu, Adventures of Lolo, Tomcat, Friday the 13th, After the War, Viaje al centro de la tierra, Turbo Out Run, Las aventuras de Tom Sawyer, Neutopia, Kick Off, River City Ransom, WWF Wrestlemania, Shadow Dancer, Cosmic Sheriff, Quién engañó a Roger Rabbit, To the Earth, Baseball Stars, Super Off Road, Test Drive 2: The Duel, North & South, Crime Fighters, Dungeon Explorer, Spiderman and captain America in Doctor Doom’s Revenge, Mortadelo y Filemón II, Destiny of an Emperor y Pinball: Revenge of the Gator.

Hace 35 años

En 1984 Alexey Pajitnov revolucionó los puzles con Tetris, considerado uno de los mejores títulos de todos los tiempos por medios como IGN o Electronic Gaming Monthly. Diferentes tetrónimos caían por la pantalla mediante una gravedad de diseño sublime, y el jugador debía ocuparse de reordenar las piezas para que formaran filas completas que desaparecían y mantener el espacio lo más vacío posible. Sus beneficios cognitivos, entre los cuales destaca el efecto tetris, han sido objeto de diversos estudios.

Pac-Man (Namco), otro de los títulos más influyentes de la historia, aterrizaba de las recreativas a la NES: En 1984 observamos también el nacimiento de Duck Hunt (Nintendo), con el que cazábamos patos a través de un mando pistola. Star Wars: El Retorno del Jedi nos había cautivado en el cine el año anterior, y llegaba a las recreativas con una tecnología gráfica revolucionaria: el mapa de bits. Capcom asentaba su popularidad con 1942, un matamarcianos en scroll vertical que inauguraba la saga 19XX. El género beat’em up despuntaba con Karateka (Jordan Mechner), que sorprendía por la capacidad de encadenar golpes en un scroll horizontal. Roberta Williams continuaba forjando su huella en las aventuras gráficas con Mickey’s Space Adventure, protagonizada por Mickey Mouse y Pluto. Sierra On-Line, la compañía fundada por la diseñadora, lanzaba el título educativo Donald’s Duck Playground.

1984 vio nacer también los siguientes títulos: Excitebike, Balloon Fight, Jet Set Willy, Sabre Wulf, Hyper Sports, Marble Madness, Tennis, Knight Lore, Wild Gunman, Karate Champ, Bomb Jack, Hogan’s Alley, F1 Race, Clu Clu Land, Devil World, Saimazoom, Golf, Circus Charlie, Elite, Battle Wings, Raid of Bungeling Bay, Espía VS Espía, Formation Z, Babaliba, Boulder Dash, Road Fighter, Urban Champion, Princess Tomato in the Salad Kingdom, Danger Mouse in Double Trouble, Magical Tree, Gyrodine, Grobda, Super Xevious, Vulgus, The Lords of Midnight, Ninja Kin’s Demon Castle Adventure, Kung-Fu Master, Summer Games, 4 Nin Uchi Mahjong, Daley Thompson Decathlon, Family BASIC y I, Robot.

Los videojuegos han recorrido una larga senda hasta convertirse en los títulos que disfrutaremos a lo largo de 2019. Durante este año, echaremos la vista atrás y recordaremos títulos pasados que han pavimentado dicho camino y sin los cuales los juegos de hoy no serían posibles. O lo serían, pero muy diferentes. 

Silent Hill

Konami acaba de entrar en el género del survival horror con su ópera prima, Silent Hill, un juego de terror que rompe con los esquemas anteriores. Al menos con algunos.
Silent Hill

Ni No Kuni II. Regreso al otro mundo.

  Hoy vamos a hablar en El Rincón del Chete de Ni No Kuni II: El Renacer de un Reino, secuela de la obra maestra que salió para ps3 Ni No Kuni: La Ira de la Bruja Blanca. La primera iteración de la saga ...